Una pobladora de la ciudad andina de Acobamba en la región de Huancavelica (EFE)
Una pobladora de la ciudad andina de Acobamba en la región de Huancavelica (EFE)

Perú, un país mayoritariamente indígena y mestizo, que ha tenido corrientes de inmigración asiática y africana, no llega a aceptarse como un país multiétnico y pluricultural, según admiten los propios peruanos, que sufren y aplican en su día a día la discriminación racial a sus compatriotas.

"Lo que hay en Perú es una gran mayoría mestiza que no se asume como tal. O se asume mestiza de la boca para afuera, está obsesionada por ver cuán cholo es el otro, que porcentaje de choledad tiene", aseguró el escritor Jeremías Gamboa a la BBC, que consultó a literatos peruanos para entender el fenómeno.

Si bien el término cholo puede llegar a ser usado cariñosamente, es usualmente un término despectivo y denigrante para los indígenas o inmigrantes.

Según explicó Gamboa, el fenómeno se heredó desde los tiempos coloniales, cuando "se imponía la necesidad de ser lo menos indio posible para pertenecer a la república que te daba mayores beneficios: la de los blancos".

Años atrás, el actual presidente Pedro Pablo Kuczynski criticó las protestas del interior del país y opinó que provenían de “una parte de los Andes, donde la altura impide que el oxígeno llegue al cerebro” (Reuters)
Años atrás, el actual presidente Pedro Pablo Kuczynski criticó las protestas del interior del país y opinó que provenían de “una parte de los Andes, donde la altura impide que el oxígeno llegue al cerebro” (Reuters)

Gamboa indicó que los conquistadores "instalaron un sistema de dos repúblicas" para diferenciar a blancos e indios, con derechos distintos entre sí. "Desde entonces hemos vivido obsesionados por saber en qué lado de la república vivimos", opinó. Además, resaltó que Perú no ha tenido un proceso de reivindicación de la identidad multicultural, como sí lo atravesaron otros países. "Hemos vivido más bien en contra de lo mestizo", indicó.

Por su parte, Renato Cisneros, también consultado por BBC Mundo, señaló que, aunque la diversidad es un valor, en Perú también "es entendida como jerarquía social".

El fenómeno de la discriminación, explican los escritores, también está reflejado en la literatura peruana a través de dos de sus más grandes exponentes, Mario Vargas Llosa y José María Arguedas, quienes a su vez también han marcado diferencias.

"Vargas Llosa era el cosmopolita que se va a Florencia y Arguedas el mestizo que se duele y se va hacia al interior y no se integra", señaló Gamboa.

Mario Vargas Llosa
Mario Vargas Llosa

Cisneros, a su vez, destaca que en los libros del ganador del Nobel "uno percibe que una característica de la forma de ser del peruano es su entraña discriminatoria". Para el escritor de 40 años, en la obra de Vargas Llosa se aprende que "los peruanos convivimos juntos a pesar de nosotros mismos", y aseguró que el país "es muy contradictorio".

Como complemento, está el legado del indigenista Arguedas. "En su literatura se muestra sobre todo el hombre andino, su mirada respecto de la ciudad, la permanente duda de sí mismo", explicó Cisneros.

A su vez, Gamboa destacó que "Los ríos profundos", el título más famoso de Arguedas, es el libro "fundamental para entender esa gran herida peruana que es el dolor de ser mestizo, la casi imposibilidad de ser mestizo".

José María Arguedas, de familia criolla y educado por indígenas, se suicidó por depresión en 1969
José María Arguedas, de familia criolla y educado por indígenas, se suicidó por depresión en 1969

Desde una visión andina, el protagonista de la novela, un joven mestizo, que "no sabe dónde instalarse, donde ubicarse, y vive esta condición con dolor, desde la incomprensión y la dificultad", detalló el escritor, de 41 años y raíces andinas.

Sin embargo, Gamboa se mostró esperanzado de un cambio en la sociedad peruana, que ha vivido una transformación en las décadas recientes. El interior del país fue azotado durante la década de los ochentas por el terrorismo, mientras la capital le dio la espalda por varios años. Ello provocó grandes corrientes inmigratorias que cambian y siguen modificando el panorama limeño, pujante comercialmente y con una economía en ascenso, lo que se nota en la periferia de la ciudad.

Incluso, durante el reciente boom de la gastronomía local, se ha producido una revalorización de lo propio, los productos del interior del país y el trabajo del campesino.

 

"Las clases mestizas han hecho el milagro peruano -destacó Gamboa-. Son un grupo que se está educando, que está leyendo, que ha generado incluso un boom editorial y ha creado un público masivo para el teatro y las películas peruanas que antes no había. Me parece que el Perú, quiero creerlo, está cambiando".

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