El senador Jaime Orpis es el primer político preso en Chile por corrupción

El senador derechista Jaime Orpis, primer preso por corrupción
El senador derechista Jaime Orpis, primer preso por corrupción

El senador derechista Jaime Orpis se convirtió este jueves en el primer político chileno en ingresar a prisión por un caso de corruptelas, luego de que la Justicia resolviera modificar la medida cautelar de arresto domiciliario que pesaba sobre él.

Orpis, ex prominente miembro de la ultraconservadora Unión Demócrata Independiente (UDI), es investigado por corrupción tras confesar que recibió pagos de una empresa pesquera para legislar en su favor.

"Respecto a los delitos, se ha pronunciado de manera categórica en el entendido de que estos son delitos efectivamente graves y como tales la medida cautelar proporcional es la de prisión preventiva", dijo a periodistas la fiscal del caso, Ximena Chong.

La investigación intenta determinar si hubo corrupción en la formulación de la ley de pesca, aprobada durante el gobierno del derechista Sebastián Piñera (2010-2014), que se habría elaborado bajo las instrucciones de Corpesca, gigante de la industria pesquera en Chile.

Orpis renunció en enero a la UDI tras confesar que recibió financiamiento irregular de parte de privados durante la campaña electoral que lo llevó al Congreso.

“Es una medida excepcionalmente dura, desproporcionada e injusta”

En tanto, el jefe de la bancada de diputados de UDI, Juan Antonio Coloma, definió la medida contra Orpis como "excepcionalmente dura, desproporcionada e injusta" y agregó que se pregunta "por qué con la gente de derecha tan dura y con la gente de izquierda no".

El supuesto caso de corrupción en torno a la ley de pesca, en el que también se configuraría el delito de fraude fiscal, es uno de muchos ejemplos de financiamiento ilegal de campañas de la derecha y centroizquierda que hundió la credibilidad de la clase política del país en el último año.

A ellos se sumaron otros casos de colusión de empresas de varios rubros que aún siguen en curso en los tribunales penales, pero sin implicados en prisión.