
El Roosevelt Hotel, ubicado en el centro de Manhattan y convertido en símbolo de la crisis migratoria en Nueva York, despedirá a casi la totalidad de su personal tras la decisión de la ciudad de poner fin a su uso como refugio e instalación de acogida para migrantes.
La medida fue revelada en una notificación presentada esta semana ante el Departamento de Trabajo del estado de Nueva York, en la que se indica que la razón es la “terminación del contrato”.
El alcalde Eric Adams había anunciado el mes pasado que el hotel cerraría y dejaría de funcionar como albergue para migrantes recién llegados a partir de junio, luego de que las llegadas a la ciudad disminuyeran drásticamente. Sin embargo, no se había informado hasta ahora que 96 de los 103 empleados del hotel perderían su empleo.
Conocido como “la nueva Isla Ellis”, el Roosevelt funcionó como centro centralizado de recepción para muchos de los más de 230,000 migrantes que llegaron a Nueva York entre el verano de 2022 y enero de este año. El hotel había dejado de operar como alojamiento de lujo en 2020, durante el punto más crítico de la pandemia de Covid-19.

A medida que más migrantes eran enviados en autobuses desde Texas y otros estados fronterizos, profundizando la crisis, la ciudad comenzó a pagar aproximadamente $200 dólares por noche por cada una de las 1,022 habitaciones del Roosevelt, lo que representó un gasto anual estimado de $75 millones de dólares.
No obstante, a inicios de este año, las llegadas semanales de migrantes cayeron a unas 350, frente a un máximo de aproximadamente 4,000. En un momento, hacia finales de 2023, la ciudad albergaba a 69,000 migrantes, además de decenas de miles de personas sin hogar. Para finales de febrero, el número de migrantes en albergues se había reducido a 43,578, lo que llevó a Adams a anunciar el cierre de otros 53 refugios en los próximos meses.
El Stewart Hotel, otro establecimiento en Midtown Manhattan utilizado como refugio para migrantes, también planea cerrar. Según un aviso presentado al Departamento de Trabajo del estado, despedirá a los 99 empleados que permanecen en el lugar a mediados de junio. La ciudad llegó a pagar hasta $200 dólares por noche por cada una de las 611 habitaciones del hotel, de acuerdo con un contrato obtenido por Bloomberg mediante una solicitud de registros públicos.
La empresa de atención médica DocGo, que fue objeto de críticas en 2023 por un contrato de $432 millones de dólares para brindar servicios a migrantes, también anunció este mes el despido de los 360 empleados que aún operan en cinco centros de atención en la ciudad. Autoridades locales ya habían señalado el año pasado que no renovarían el contrato con DocGo al concluir su vigencia.

Tanto el Stewart Hotel como DocGo atribuyeron los despidos a la “terminación del contrato”.
Hasta el momento, ni la alcaldía ni el sindicato Hotel Trades Council, que representa a trabajadores hoteleros, respondieron a solicitudes de comentario. Las consultas enviadas al Roosevelt Hotel, al Stewart Hotel y a DocGo tampoco obtuvieron respuesta inmediata.
Últimas Noticias
El ejercicio puede reducir el riesgo de padecer Alzheimer: los científicos podrían haber descubierto por qué
En un ambicioso estudio, la memoria y la capacidad de aprendizaje mejoraron sustancialmente después del ejercicio en ratones con una forma de la enfermedad de Alzheimer

Quiero evitar los “errores de envejecimiento” que cometieron mis padres. Tengo trabajo por hacer
Hace veinte años, empecé a hacer una lista de lo que consideraba “tonterías” que la gente hace al envejecer. Ahora, veo mi vida, y mi lista, desde una perspectiva diferente

Cuando mi amigo regresó del centro de tortura de Maduro
El corresponsal de The Washington Post en Venezuela escribe sobre una pareja separada por el régimen autoritario de Caracas y su emotivo reencuentro

Los precios altos de la gasolina pronto podrían empezar a presionar también a las compañías petroleras
Con el petróleo actualmente por encima de los 100 dólares el barril, es probable que los consumidores y las empresas busquen maneras de reducir su consumo de gasolina y otros derivados
Qué empleos están más amenazados por la IA y quiénes tienen mayor capacidad de adaptación
Es la pregunta más urgente sobre la inteligencia artificial, y una de las más difíciles de responder



