
Una estudiante desató un intenso debate en las redes sociales luego de compartir en Twitter la propuesta de cita que recibió por parte de un joven. El posteo se hizo viral rápidamente, generando opiniones encontradas entre los usuarios. Muchos atacaron a la joven por haberlo escrachado en una red social.
La usuaria, llamada Florencia, fue la protagonista de esta historia, al publicar: “Hoy en momentos que me mantienen humilde y aclaro que no soy una persona muy exigente, ni mucho menos materialista, pero cómo me vas a invitar a tener una ‘cita’ en el comedor de la facultad”. Junto al texto, compartió capturas de pantalla de un chat privado con el pretendiente, lo que provocó una avalancha de reacciones.
En el chat, el joven le ofrecía ir a almorzar al comedor de la facultad por 300 pesos, mencionando uno de los platos disponibles en ese día. La propuesta despertó la controversia en las redes, con miles de usuarios expresando opiniones a favor y en contra.
El tweet de Flor se volvió viral en pocas horas, alcanzando más de tres millones y medio de visualizaciones y 23mil “me gusta”. La joven recibió cientos de comentarios, si bien algunos estaban de acuerdo con su pensamiento, muchos otros la atacaron. Tal fue la repercusión que la joven, oriunda de Chaco, fue por más: “Me encanta como se fue de las manos este tweet, si supieran que a mí me chupa 3 huevos todo lo que ustedes opinen jajaja”, escribió.
Sin embargo, ante la cantidad de criticas escribió: “No me parece un plan adecuado para una primera cita, no hay intimidad y es mucho más digno unos mates en el parque con un paquete de galletitas... Y nunca mencione nada de su situación económica no me fijé en eso en ningún momento, solo me dio gracia esa invitación”,

Entre las opiniones, hubo quienes defendieron al joven, argumentando que no se conocía su situación económica y que era valiente por hacer la invitación. Por su parte, Florencia aclaró que no le parecía un plan adecuado para una primera cita y que no se fijó en la situación económica del chico, sino que le causó gracia la propuesta. Además, aclaró que le dijo que no podía por motivos laborales y que no siguieron conversando. “A mí me empezó a generar un poco de rechazo el vago y quedó todo ahí”.
La historia de la invitación al comedor de la facultad generó un debate sobre las expectativas y preferencias en las citas, así como también sobre el valor que se le da al aspecto económico en este tipo de situaciones. La joven estudiante de Chaco se convirtió en el centro de atención de las redes sociales, aunque dejó en claro que las opiniones de los demás no le afectaban.
“No sabes su situación económica. Yo iba a U privada, pero no tenía más que mis ahorros personales, mis papás no me daban plata mensualmente, lo que tenía ahorrado era por changas que hacía muy pocas veces. Jamás hubiera invitado por la vergüenza, pero el chico es un valiente”, le escribieron en el posteo viral.
Seguir leyendo:
Últimas Noticias
Jacob Elordi sorprendió con un gesto especial a una fan en pleno vuelo y el video se hizo viral
Una inesperada actitud a bordo provocó reacciones inolvidables entre los demás viajeros y usuarios digitales

Un trabajador salta desde un piso 18 en Brasil para probar una red de seguridad y el video genera alarma en las redes
La secuencia fue registrada por un vecino y rápidamente atrajo la atención internacional debido a la audacia de la maniobra y provocó una oleada de comentarios sobre los riesgos que asumen quienes realizan tareas en obras de gran altura

El mono Punch y su peluche ya tienen una versión en milanesa: el video que causó furor en las redes
La imagen del macaco relegado en el Zoológico de Ishikawa emocionó a millones, pero inspiró un desafío en la cocina argentina

Renunció tras un reto público de la directora y sus alumnos le dieron una lección inolvidable: “Conecté como persona”
Una experiencia de apoyo inesperado hizo que un docente español replanteara su propósito dentro de las aulas

Una tarjeta de regalo convierte a una empresaria en la “persona más rica del mundo” por un fallo informático
El insólito error dejó a Sophie Downing con un saldo virtualmente ilimitado en una cadena británica de cafeterías


