La Catedral de Sal de Zipaquirá se posicionó como referente global de turismo sostenible para 2026: esta es la razón

Un enclave colombiano bajo tierra atrae visitantes de más de cien países, generando beneficios económicos, empleo y fortaleciendo la identidad patrimonial a través de experiencias artísticas y recorridos geológicos

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Más de 705 mil visitantes
Más de 705 mil visitantes de más de 100 países exploran la Catedral de Sal cada año, sumergiéndose a 180 metros bajo tierra en una experiencia única - crédito Catedral de Sal de Zipaquirá

En un escenario global donde el turismo evoluciona hacia la sostenibilidad y la autenticidad, la Catedral de Sal de Zipaquirá se consolida como uno de los destinos subterráneos patrimoniales más destacados a nivel internacional.

Este monumento, reconocido por medios globales como una de las maravillas subterráneas del planeta, ha trascendido su condición de ícono arquitectónico y espiritual para convertirse en un santuario natural y cultural que narra la profunda relación entre el ser humano y la tierra.

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Ubicada a solo una hora de Bogotá, la Catedral de Sal recibe anualmente a más de 705.000 visitantes provenientes de más de 100 países. Estos turistas experimentan una inmersión única a 180 metros bajo tierra, donde la sal, la roca y los minerales cuentan la historia milenaria del territorio.

Más de 705 mil visitantes
Más de 705 mil visitantes de más de 100 países exploran la Catedral de Sal cada año, sumergiéndose a 180 metros bajo tierra en una experiencia única - crédito Johan Largo/Infobae

A través de sus galerías, los visitantes se conectan con la naturaleza, la geología y la memoria cultural, en un entorno que invita a la contemplación, el respeto por los recursos naturales y la valoración del patrimonio geológico como fundamento de la identidad colombiana.

La experiencia turística en la Catedral de Sal va mucho más allá de la admiración arquitectónica. El sitio se transformó en un modelo de turismo con propósito, donde la conservación del entorno subterráneo y la gestión responsable de los recursos minerales conviven con una oferta cultural activa.

Este enfoque integral posicionó a la catedral como referente latinoamericano en turismo patrimonial sostenible, de acuerdo a lo señalado por la administración del sitio turístico, demostrando que es posible preservar un legado natural y cultural mientras se impulsa el desarrollo turístico responsable y alineado con los desafíos ambientales actuales.

El modelo de turismo con
El modelo de turismo con propósito implementado en la Catedral de Sal promueve la conservación del entorno subterráneo y el uso responsable de los recursos minerales - crédito Johan Largo/Infobae

Uno de los pilares de esta transformación ha sido la apuesta por la cultura viva. La Catedral se convirtió en un escenario de conciertos, exposiciones y diversas experiencias artísticas que dialogan con la fuerza simbólica de la sal y la roca.

De esta manera, el patrimonio subterráneo se resignificó y se conectó con nuevas audiencias, permitiendo que la historia se experimente desde la profundidad de la tierra y que el arte se fusione con la arquitectura natural. La espiritualidad encuentra eco en un espacio que invita tanto a la reflexión personal como al compromiso con el cuidado del planeta.

El impacto de este modelo turístico se reflejó en el fortalecimiento de Zipaquirá como destino cultural y natural de proyección internacional. La dinamización de la economía local y el impulso al empleo contribuyeron a posicionar al municipio dentro de los grandes circuitos del turismo global consciente. Así, la Catedral de Sal emerge como símbolo del nuevo turismo colombiano: auténtico, sostenible y profundamente enraizado en la naturaleza y el territorio.

Zipaquirá ha fortalecido su economía
Zipaquirá ha fortalecido su economía y empleo local gracias al impacto del turismo cultural y natural impulsado por la Catedral de Sal - crédito Catedral de Sal de Zipaquirá

Cómo llegar a la catedral desde Bogotá

Llegar a la Catedral de Sal es sencillo para quienes desean vivir esta experiencia. En automóvil particular, se toma la autopista Norte de Bogotá hacia la Sabana Centro, pasando por el peaje de Los Andes y siguiendo la ruta hasta Zipaquirá, donde se accede por la calle 1.

Para quienes prefieren el transporte público, es posible llegar al Portal Norte de TransMilenio o la Estación Terminal, desde donde salen buses directos a Zipaquirá. Se recomienda solicitar al conductor descender en la avenida 15 con calle cuarta para recorrer parte del centro histórico antes de ingresar al complejo subterráneo.

Otra alternativa atractiva es el Tren de la Sabana, un recorrido turístico que parte desde el Centro Comercial Gran Estación o la Estación de Usaquén y permite disfrutar de algunos de los paisajes más bellos de la sabana de Bogotá. Este servicio, conocido como Turistren, ofrece horarios y tarifas actualizadas en línea, facilitando así la planificación del viaje a la Primera Maravilla de Colombia.

Los visitantes pueden llegar fácilmente
Los visitantes pueden llegar fácilmente a la Catedral de Sal desde Bogotá mediante automóvil, transporte público o el Tren de la Sabana, conocido como Turistren - crédito Catedral de Sal de Zipaquirá

También existen numerosos tours organizados en Bogotá que incluyen la visita a la Catedral de Sal dentro de su portafolio de servicios, lo que permite a los visitantes disfrutar de una experiencia colectiva y conocer a personas de diferentes lugares, mientras descubren uno de los escenarios subterráneos más impresionantes del mundo.