
El delito de robo y hurto se sostiene -y crece- en la Ciudad de Buenos Aires. Y los motochorros encabezan la lista. Pero en el último tiempo, no sólo lo padecieron los ciudadanos sino también el turismo, que se vio golpeado con casos como el de Christoffer Persson, a quien debieron amputarle una pierna a raíz de un disparo cuando dos delincuentes intentaron robarle el celular.
Es por que eso que tanto la secretaría de Turismo de la Nación como la ciudad de Buenos Aires decidieron poner un especial foco en esta problemática y lanzaron “Ojos en Alerta”, un programa que reúne no solo a la Policía de la Ciudad sino también a todo el universo turístico: hoteleros, gastronómicos y guías, entre otros.
“Esta iniciativa es producto de un trabajo en conjunto con un gran compromiso del sector turístico para que nuestros turistas nacionales y extranjeros estén cada vez más seguros en la Ciudad”, destacó el secretario de Turismo, Gustavo Santos.
El objetivo es capacitar a todo el personal elegido dentro de esos rubros para formar parte una red a través de WhatsApp conectada directamente con el 911. “Necesitamos los ojos de la gente de todo el sector. Que un mozo o un encargado de un hotel puedan alertar a la policía", dijo el vicejefe de gobierno porteño Diego Santilli.
Por su parte, también habrá un operativo especial dentro del “mapa de calor” de los turistas en Buenos Aires que comprenderá Caminito, San Telmo, 9 de Julio, Corrientes -todo eje cultural- y la Franja Norte, donde están desplegados cerca de 850 policías especializados que empezaron a salir a la calle la semana pasada abocados a esta tarea.
“Están Equipados con motos con circuitos cerrojos cerrados para aprender a los delincuentes. Y todo monitoreado. En marzo o abril, vamos a aplicar inteligencia artificial a nuestras más de 8500 cámaras de seguridad- este sistemas permitirá hacer un reconocimiento facial y detener a las personas con pedidos de captura”, explicó Santilli.
El caso Christoffer

Christoffer Persson, de nacionalidad sueca y de 36 años, fue baleado por un delincuente que quiso robarle el teléfono celular en el barrio porteño de Monserrat -Tacuarí al 500- cuando caminaba junto a su novia.
El asaltante armado los amenazó y efectuó un disparo que impactó en la rodilla derecha, motivo por el cual debieron amputarle la pierna.
Este episodio podría decirse que fue el puntapié para pensar en una estrategia más efectiva en materia de seguridad para el turismo -en 2018 llegaron más 7 millones de turistas al país- y se espera que esa cifra siga creciendo, teniendo en cuenta que el ingreso de divisas superó los 5900 millones de dólares.
“Cuando ocurrió aquel hecho desgraciado del turista sueco, en aquel momento reportamos un mapa del calor, de las principales zonas de la Ciudad donde había mayor concentración de turistas y así nace esta presentación con una fuerte participación de la sociedad y un compromiso. Les pido a todas las instituciones que se sumen activamente a este plan que creo, es de los mejores que he visto en toda Latinoamérica”, concluyó Santos.
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