El museo de la tortura: la siniestra colección del escapista más arriesgado del mundo

Steve Santini, recordado por sus osadas maniobras de ilusionismo televisivo, ostenta 220 elementos macabros emblemáticos de la historia en su casa de Canadá. Sus “joyas” más preciadas y el curioso objetivo detrás de su repertorio del terror

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Steve Santini tiene un museo
Steve Santini tiene un museo de tortura en la casa (mediadrumworld)

Su camino comenzó en Ripley, ¡aunque usted no lo crea!, una serie documental estadounidense que retrataba eventos curiosos y extraordinarios. Steve Santini, en el programa, tenía un papel estelar: era el escapista que lograba fugarse de lugares imposibles ante la urgencia límite que lo acechaba.

Gracias al programa, recolectó objetos antiguos, elementos de tortura, reliquias del terror. Tantos obsequios del ciclo televisivo terminaron por formar un gran museo de la tortura que funciona en su casa de Ontario, Canadá, y que cuenta con 220 instrumentos terroríficos.

Cuenta con 220 instrumentos del
Cuenta con 220 instrumentos del terror (mediadrumworld)

Hoy, con 50 años, Santini abandonó sus hábitos extremos. La adrenalina hasta puntos insólitos, los riesgos innecesarios que lo volvieron el escapista más audaz, para convertirse en una coleccionista y estudioso de los elementos de tortura. "Los objetos en mi colección son una selección diversa de reliquias diseñadas para tortura y ejecución judiciales desde el siglo XVI hasta hoy", señaló.

Sus reliquias datan del siglo
Sus reliquias datan del siglo XVI (mediadrumworld)

Su colección incluye algunas joyas como los "aplastapulgares" británicos con los que colgaban a los prisioneros del techo durante el siglo XXVII. Sus látigos de diferentes momentos históricos pueblan el museo que cobija un molde hecho de yeso de la cara del ejecutor más temido de la historia del Reino Unido, Albert Pierrepoint.

Santini, que se encarga de probar en carne propia cada uno de los instrumentos que incorpora para asegurarse que funcionen, utiliza ciertas reliquias como parte del mobiliario de su hogar. Tal como se puede ver en la guillotina con los controles de televisión encima.

La guillotina con los controles
La guillotina con los controles de TV (mediadrumworld)

Dentro de su peculiar colección reina la diversidad. "Hay muchos artefactos que rompen huesos, tiran músculos y ligamentos", describió. "Elementos que en la antigüedad lograban confesiones de culpabilidad por parte de los prisioneros más allá de que fueran culpables o no".

Entre sus joyas, hay un
Entre sus joyas, hay un aplastapulgares del siglo XVII (mediadrumworld)

Santini no añora aquellos tiempos en los que la tortura era moneda corriente. Más bien, todo lo contrario. Pese a su apariencia macabra y sus intereses singulares, reconoce su aversión por tales reliquias. "No amo estos instrumentos. De hecho, los encuentro repulsivos. Los colecciono porque estoy obsesionado con las personas que los crearon y los usan".

Santini reconoce detestar sus artefactos
Santini reconoce detestar sus artefactos (mediadrumworld)

El escapista más arriesgado de la televisión, que se libró de cientos de trampas de tortura mortales, busca que su colección, tan curiosa como macabra, sirva de referencia para no regresar a tiempos oscuros del pasado.

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