Cuáles son las cinco tácticas infalibles para lograr el placer total en la pareja
Cuáles son las cinco tácticas infalibles para lograr el placer total en la pareja

La teoría de  tener relaciones íntimas es el mejor tratamiento a muchos de los males que atacan toma cada vez mayor fuerza. Distintos estudios científicos develan que los beneficios que tienen sobre el cuerpo son más de los que se creía.

Alguno de los beneficios que brindan es la reducción de no solo las migrañas, sino los dolores corporales en general, disminuye el estrés, aumenta la expectativa de vida, fortalece el corazón, mejora las defensas, relaja y ayuda a dormir más rápido y de mejor forma y la piel luce más saludable. Por lo tanto no hay excusas, estrés o rutinas que puedan empañar esta evidencia que hasta los médicos confirman.

Cinco tácticas infalibles para lograr el placer total en la pareja

No perder la imaginación

Poner en juego la fantasía es una de las claves para encender el deseo. "Estimular la imaginación, contar un sueño erótico o un deseo todavía no cumplido, o susurrarlo al oído mientras se comparten caricias es muy estimulante", explica la escritora Alicia Gallotti.

Cumplir fantasías juntos es una de las claves exitosas para mantener el fuego de la pareja
Cumplir fantasías juntos es una de las claves exitosas para mantener el fuego de la pareja

El sexo y las fantasías son inseparables. Una de las más frecuentes es jugar a ser otro. Cambiar roles, divertirse y pasarla bien sin ponerse metas ni intentar ser el mejor amante del mundo es otra de las sugerencias de los especialistas. Se pueden usar disfraces o simplemente actuar un papel que estimule a la pareja.

"El juego es muchísimo mejor cuando se interpreta el personaje y es mil veces superior cuando los dos se enganchan y tienen sexo cada uno desde su papel. Cuanto más definidos están los personajes, más claro es el juego y más fácil de seguir", explica Paola Kullock, autora del libro Sexo. ¡Ponele ganas!

Dejarse llevar

Explorar juntos la experiencia de incluir en la relación los diferentes juguetes sexuales (Getty)
Explorar juntos la experiencia de incluir en la relación los diferentes juguetes sexuales (Getty)

Especialmente a partir de la saga Las sombras de Grey, los juguetes sexuales están de moda, pero hay que aprender a usarlos para que sumen al encuentro. "Cuando hablamos de juguete erótico, en lo primero en que se piensa es en un vibrador. Pero existe una gran variedad de elementos complementarios para despertar a los ratones", dice la Dra. Sandra Magirena, especialista en ginecología y sexología.

"Las mujeres necesitamos intimidad y fantasía erótica. Biológica y antropológicamente somos multisensoriales. Por lo tanto, estimular los sentidos con aceites para masaje corporal, lubricantes con sabores intensos o la tibieza de una vela aromática pondrán en marcha los receptores táctiles de un órgano tan extenso como la piel", agrega la profesional.

Por su parte, los hombres son más visuales y necesitan tocar y ser tocados. Un buen masaje erótico con aceites esenciales o un baile sensual pueden ser muy bienvenidos por ellos.

Hablar suma

La comunicación en la pareja es fundamental. Compartir intereses y evitar malos entendidos (IStock)
La comunicación en la pareja es fundamental. Compartir intereses y evitar malos entendidos (IStock)

El lenguaje es otra piel, cantaba Gustavo Cerati. Y esta frase se aplica hasta en el sexo, porque lo que se dice es esencial. "Usar las palabras adecuadas en la cama puede elevar la temperatura hasta provocar un incendio. Es importante que todo lo que se diga colabore para encender los motores. Por ello, atrevete a jugar con lo que decís, los gemidos, la respiración. Se puede generar un cóctel explosivo que los embriague de pasión", dice el psiquiatra Marcelo Cubellun.

Por otra parte, el dirty talking –malas palabras, en inglés– también está muy de moda. En realidad, se trata de compartir algunos términos subidos de tono para provocar una reacción en el otro que, si entra en el juego, potenciará la situación. Como siempre, es cuestión de probar y experimentar lo que se siente.

Todo está en la cabeza

Un intercambio de mensajes de texto también preparará el escenario para el encuentro
Un intercambio de mensajes de texto también preparará el escenario para el encuentro

Para la reconocida sexóloga Alessandra Rampolla, el órgano sexual más importante es, sin duda, el cerebro. Es el responsable de la producción y regulación de las sustancias químicas que intervienen en la cama.

"Comenzá a pensar en el sexo con anticipación y, si podés, compartí tus pensamientos de forma breve y gráfica con tu pareja. Una llamada rápida durante el día no debe interrumpir tu jornada laboral, pero sí puede proveer un poderoso estímulo erótico", aconseja Rampolla.

Un intercambio de mensajes de texto también preparará el escenario para el encuentro que la pareja viva más tarde, al final del día. Una propuesta de masajes eróticos mutua o la invitación a una ducha compartida son buenas ideas para un ida y vuelta en la comunicación.

Cosquillas 

El cosquilleo estimula las áreas del cerebro que se vinculan con el goce y el deseo
El cosquilleo estimula las áreas del cerebro que se vinculan con el goce y el deseo

Ya sabemos que hacer el amor es necesario para la salud. Del mismo modo el sentido del humor es un componente también esencial. Con esta idea, ambos conceptos se unen para dar lugar al tickling, una técnica que utiliza las cosquillas eróticas para despertar las sensaciones y encender las sonrisas.

Lo cierto es que más allá de lo puramente sexual, esto tiene una justificación científica. El cosquilleo produce risa, lo que a su vez, genera endorfinas -la hormona de la felicidad- y estimula las áreas del cerebro que se vinculan con el goce y el deseo. Por eso, incluir esta práctica antes del encuentro íntimo es más que satisfactorio.

El cuerpo en su totalidad es una zona erógena y lo bueno es despertarlo zona por zona, punto por punto, hasta encontrar el lugar indicado. Esta es una tarea agradable para hacer muy lentamente, sin apuros ni corridas.

Una vez que descubierta los puntos más sensibles de cada uno, comienza lo mejor. Pueden hacerse mutuamente las clásicas cosquillas con las manos, apostar por la sutileza y pasar delicadamente las yemas de los dedos o jugar con plumas, siempre delicadas y eróticas.

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