El 'principito' George y su perro Lupo desataron una polémica sobre cómo alimentar a las mascotas

El heredero más joven de la corona británica le dio helado a su perro. La repercusión en las redes de una foto tierna. Qué comidas están prohibidas para los animales

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El príncipe George y la
El príncipe George y la polémica foto con su perro Lupo (AFP)

Una imagen que parece de lo más tierna: el príncipe George -hijo del duque y la duquesa de Cambridge- posó junto a su perro, durante su tercer cumpleaños. Sin embargo, hubo un detalle que no pasó desapercibido en la redes sociales y desató la polémica: un helado.

El niño le acercó a su mascota Lupo un helado de crema recubierto con chocolate blanco y distintas organizaciones de bienestar animal expresaron rápidamente su preocupación por el daño que los lácteos, así como el chocolate que es altamente tóxico, pueden hacerle a los animales.

La Sociedad por la prevención del maltrato animal de Gran Bretaña (RSPCA por sus siglas en inglés) advirtió a los niños para que no siguieran el ejemplo del príncipe George.

"Es maravilloso que George intente mantener fresco a su perro Lupo ante las altas altas temperaturas del verano", dijo el comunicado de la organización. "Pero nosotros le aconsejamos tener cuidado en la comida que se le brinda a un perros ya que algunos elementos, como el chocolate, pueden ser altamente tóxicos así como los productos lácteos que son muy difíciles de digerir para ellos".

Y continuó: "En lugar de helado, se podría hacer una paleta helada de ingredientes que sí puedan consumir y así, lograr un producto divertido para los niños y seguro para las mascotas".

Pero en Twitter la noticia cobró más euforia y hasta se llegó a tildar al príncipe de ser un 'monstruo monárquico'.

Otras organizaciones optaron en cambio por educar a la sociedad sobre los alimentos que no deben consumir los canes. A continuación, una lista con algunos de ellos.

Muchos productos de consumo humano
Muchos productos de consumo humano son dañinos para los perros (Shutterstock)

Lácteos: los perros son intolerantes a la lactosa, lo que significa que son alérgicos a la leche y a los productos lácteos como helados, queso y chocolate. En general, les genera vómitos y diarrea.

Chocolate: los perros pueden sufrir problemas digestivos, temblores y convulsiones si lo consumen, ya que contienen un compuesto llamado teobromina al que son alérgicos. La mayoría experimenta vómitos y diarrea, pero el consumo de chocolate puede causar hasta la muerte en algunos casos.

Alcohol: tiene el mismo efecto en el hígado y en el cerebro que para los humanos. Pero se necesita mucho menos cantidad para que el daño derive en una coma o incluso la muerte. También son propensos a sufrir vómitos, diarrea, depresión del sistema nervioso central, problemas de coordinación y dificultades para respirar.

Palta: contienen Persin que es tóxico para los perros en grandes cantidades.

Cebolla y ajo: estos alimentos en todas las formas -incluyendo en polvo, alimentos crudos, cocidos o deshidratados – puede destruir las células rojas de la sangre de un perro y causar anemia.

El chocolate es uno de
El chocolate es uno de los alimentos más tóxicos para los perros (Shutterstock)

Cafeína: el té, café y productos relacionados con la cafeína pueden ser mortales para los perros, ya que envenenan sus sistemas. La cafeína también puede causarles inquietud, respiración rápida, palpitaciones, temblores musculares y convulsiones.

Uvas y pasas: entre sus problemas está la insuficiencia renal. Las nueces también deben evitarse.

Dulces: tanto dulces como chicles, pasta de dientes, productos de panadería, y algunos alimentos de la dieta están endulzados con xilitol que causa más insulina circulando a través del cuerpo de un perro. Eso puede causar que el azúcar en la sangre baje y dar lugar a una insuficiencia hepática.

Duraznos y ciruelas: el problema es que las semillas pueden causar la inflamación del intestino delgado en los perros.

Huevos crudos: pueden generar una intoxicación por alimentos a partir de bacterias como Salmonella o E. coli. Los huevos crudos también contienen una enzima que interfiere con la absorción de la vitamina B en particular.

Sal: comer demasiada sal puede causar sed excesiva y conducir a una intoxicación por iones de sodio. Los síntomas de consumo en exceso incluyen vómitos, diarrea, depresión, temblores, temperatura corporal elevada y convulsiones.