Ante la simple mención de una "reserva natural" o un "bosque protegido" nuestro entendimiento resolverá pensar, casi por instinto, en un territorio a cargo de un organismo del Estado, sea este provincial o nacional. Resulta también instantánea la operación mental que enlaza el concepto "empresa forestal" con "depredación". La Reserva Forestal San Jorge nos viene a decir que a veces, los instintos traicionan al discernimiento.

En la provincia de Misiones la firma Arauco lleva adelante una política de conservación que consiste en generar, por cada hectárea de bosque implantado, una hectárea de bosque nativo. Esta empresa forestal cuenta en esa provincia del norte argentino con un predio de 224 mil hectáreas, dividido en partes iguales según la mencionada fórmula de mitad y mitad.

La firma Arauco posee unas de 45 mil hectáreas destinadas al área de conservación de bosques continuos, a las cuales se les deben sumar más de 66 mil hectáreas de bosques protectores y fajas ecológicas

Desde el año 2002 la compañía no explota monte nativo y se abocó a preservar reservas ecológicas como Los Palmitos, Valle La Alegría o Biósfera Yabotí y la mencionada de San Jorge, entre otras. En total posee unas de 45 mil hectáreas destinadas al área de conservación de bosques continuos, a las cuales se les deben sumar más de 66 mil hectáreas de bosques protectores y fajas ecológicas.

Una de sus áreas protegidas más bellas y llamativas es la San Jorge, formada por 16.500 hectáreas, consideradas hace tiempo como de alto valor de conservación

Una de sus áreas protegidas más bella y llamativas es la ubicada en Puerto Bossetti, en la localidad de Puerto Libertad. Se la conoce como San Jorge y es una reserva de 16.500 hectáreas, consideradas hace tiempo como de alto valor de conservación.

La Reserva San Jorge tiene registros permanentes de mamíferos, como el yaguareté
La Reserva San Jorge tiene registros permanentes de mamíferos, como el yaguareté

La reserva presenta una gran diversidad biológica. Cuenta con 63 especies endémicas (el 83% de todo el territorio misionero) y 21 especies en distintos grados de amenaza a nivel nacional e internacional.

Tiene registros permanentes de mamíferos como el yaguareté, el tapir o el yurumí, especies declaradas monumentos naturales por el Estado provincial. En tanto, también hay registros históricos de especies en extinción como el pato serrucho, yacaré ñato, lobo gargantilla, zorro vinagre.

La Reserva San Jorge está situada en Misiones
La Reserva San Jorge está situada en Misiones

La posición del predio es estratégica porque permite una interconexión con otras áreas protegidas, a nivel provincial, nacional e internacional, lo que permite ampliar y fortalecer una zona estrecha del corredor verde misionero. De hecho conforma un área de alimentación, producción y tránsito para especies animales que circulan por el corredor verde entre el parque Nacional Iguazú y el provincial Urugua-í.

Aquí la diversidad de ecosistemas es abrumadora: se pueden encontrar desde zonas de bajos y bañados con alta proporción de caña hasta zonas de bosques de alto grado de conservación.

Los palmitales son una área clave dentro de la reserva
Los palmitales son una área clave dentro de la reserva

Otra región clave de la reserva es la zona de los palmitales, ya que esta especie aporta el 42% de la densidad total. El palmito ejerce de "unificador" ambiental y lo hace muy atractivo para pecaríes labiados, loros y tucanes cuyas poblaciones dependen en gran parte de este recurso. Son dispersoras de gran diversidad de especies vegetales.

En San Jorge se pueden encontrar desde zonas de bajos y bañados con alta proporción de caña hasta zonas de bosques de alto grado de conservación

Es cierto que el futuro del planeta ha quedado prácticamente en manos de gobernantes y Estados nacionales que, con firmeza y convicción, se decidan a llevar adelante las políticas de mitigación y adaptación que la ONU ha determinado como imprescindibles ante la emergencia climática en la que nos encontramos inmersos.

Por eso resulta reconfortante que empresas privadas de la magnitud y el impacto que representa Arauco asuman su compromiso y responsabilidad en materia ambiental.

En momentos en que la selva americana está peleando una ardua batalla por su subsistencia, la experiencia de la Reserva San Jorge se suma a esa lucha tan desigual. Tanto su política de promoción de la investigación mediante convenios de cooperación con distintas organizaciones especializadas como sus visitas guiadas a lo largo de todo el año, con las correspondientes acciones de control y vigilancia, están sembrando conciencia en amplios sectores de la sociedad.

¿Será una aguja en un pajar? Posiblemente. Pero el planeta necesita de ellas. Y la sociedad necesita informarse y conocerlas.

SEGUÍ LEYENDO: