Las 5 zonas que conviene limpiar antes de instalarse en una vivienda nueva

Una revisión profunda al comienzo permite detectar restos, humedad y necesidades de mantenimiento que suelen pasar inadvertidas

Ilustración en acuarela de unas manos que toman un frasco de vidrio de una despensa llena de recipientes con alimentos.
Una limpieza inicial permite detectar polvo, humedad y restos antes de instalarse en una vivienda nueva. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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Una mudanza puede dejar en segundo plano tareas que inciden en la higiene cotidiana. Limpiar cinco zonas poco visibles antes de desempacar permite revisar superficies de uso frecuente, eliminar polvo acumulado y detectar humedad o restos.

La recomendación parte de una guía publicada por The Spruce, sitio especializado en limpieza y tareas domesticas, que reunió consejos de especialistas sobre puntos que suelen quedar fuera de la rutina inicial. El orden importa: conviene trabajar con los ambientes despejados, desde las superficies altas hacia el suelo, y dejar secar cada área antes de llenarla con objetos.

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Infografía con ilustraciones y textos sobre la limpieza de electrodomésticos, armarios, zócalos, inodoro y rejillas de ventilación.
La revisión de zonas poco visibles facilita el mantenimiento y mejora la higiene cotidiana. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) aconseja mantener las áreas interiores limpias y secas, ventilar durante el uso de productos y no mezclar sustancias de limpieza salvo que la etiqueta lo indique.

1. Los zócalos y marcos

Una persona con guantes azules limpia un zócalo blanco con una esponja blanca sobre un suelo de madera junto a un balde y un rociador.
Los zócalos y marcos acumulan polvo, roces y salpicaduras detrás de los muebles y las cajas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los zócalos y marcos de las puertas suelen quedar ocultos por muebles o cajas, aunque reciben roces y salpicaduras. Antes de ubicar el mobiliario, se puede retirar el polvo con una aspiradora. Para los bordes, una tela de microfibra apenas humedecida, colocada sobre el cabezal de una escoba o mopa, facilita alcanzar la parte baja sin trabajar de rodillas.

La limpieza frecuente con paño húmedo ayuda a que el polvo asentado no vuelva al aire, según la guía sobre de la EPA. Si se usa un producto de limpieza, las instrucciones de uso y ventilación deben seguirse de forma estricta.

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2. El interior y manijas de los electrodomésticos

Freidora de aire de acero inoxidable desmontada sobre una encimera blanca, con su cesta y bandeja separadas. Junto a ella, una esponja amarilla y un spray limpiador.
Los electrodomésticos requieren una limpieza previa para eliminar grasa, restos de comida y suciedad en las superficies de contacto. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La cocina necesita atención antes de guardar alimentos, vajilla o utensilios. Puertas, tiradores y otras superficies que se tocan con frecuencia pueden limpiarse antes de ponerlos en uso. El horno y microondas merecen una inspección aparte por los restos de comida y grasa que pueden conservar.

Para el microondas, la fuente propone generar vapor con un recipiente apto que contenga agua y vinagre, y luego retirar la suciedad del interior. En el horno, recomienda una pasta de bicarbonato de sodio que se deja actuar durante varias horas y se retira con una esponja húmeda.

La EPA aconseja limpiar de manera habitual los aparatos y superficies de cocina para evitar que migas y residuos se calienten o se quemen.

3. La base y parte posterior del inodoro

Primer plano de dos manos con guantes de goma azules extendiéndose hacia un inodoro blanco con la tapa abierta en un baño.
La base, los pernos y el suelo cercano al inodoro pueden concentrar residuos y humedad. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Limpiar solo la taza, tapa y borde del inodoro deja sin tratar espacios cercanos a la pared, base, pernos y suelo circundante. Esas áreas pueden acumular residuos y humedad.

El procedimiento citado por The Spruce comienza con guantes y el retiro de suciedad visible mediante aspirado. Después indica aplicar desinfectante, respetar el tiempo de acción del producto y pasar una esponja húmeda.

El secado posterior es parte de la tarea. La EPA señala que la humedad favorece la aparición de moho, por lo que recomienda reparar filtraciones y secar materiales húmedos entre 24 y 48 horas. Los extractores que descargan al exterior en cocinas y baños contribuyen a reducir la humedad interior.

4. Los armarios antes de recibir vajilla y productos personales

Una cocina moderna con armarios grises y de madera, encimera blanca, fregadero, grifo, maceta de albahaca, cuenco de limones y armarios abiertos con especias y alimentos.
Los armarios vacíos permiten retirar polvo, limpiar esquinas y detectar posibles signos de moho. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los armarios de baño y cocina suelen llenarse apenas llegan las cajas. Sin embargo, revisar estantes, cajones y esquinas antes de ocuparlos permite retirar polvo o detectar signos de moho. Si los componentes son desmontables, pueden limpiarse por separado; el interior se puede aspirar primero y secar al finalizar.

La información de origen sugiere utilizar un limpiador multiusos o una mezcla de agua y vinagre para las superficies, y dejar actuar el producto antes de pasar una tela de microfibra.

Para evitar riesgos, la EPA recomienda seguir indicaciones y advertencias de los productos, además de abrir ventanas o usar extracción cuando sea posible.

5. Las rejillas y filtros

Una rejilla de ventilación blanca con lamas horizontales y cuatro tornillos está en una pared gris junto a un zócalo y un piso de madera.
Las rejillas y los filtros retienen polvo, pelo y polen que afectan al mantenimiento del aire interior. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las cubiertas de ventilación pueden concentrar polvo, pelo y polen. Con el sistema apagado, pueden retirarse para aspirar el conducto accesible y lavarse en agua tibia con detergente. Un cepillo de cerdas suaves ayuda a desprender los restos persistentes; las piezas deben secarse por completo antes de volver a colocarse.

También corresponde revisar el filtro del sistema de calefacción, ventilación y aire acondicionado y cambiarlo o limpiarlo conforme a las instrucciones del fabricante.

La EPA indica que los filtros de estos sistemas retienen polvo y otros contaminantes y que su mantenimiento regular forma parte del cuidado del aire interior.

Una mano sostiene una funda de almohada de color azul sobre una rejilla metálica de ventilación en una pared de tono claro.
La ventilación, el secado y el uso responsable de productos ayudan a cuidar el aire interior. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La Organización Mundial de la Salud (OMS) también subraya la importancia de la ventilación y mantenimiento de estos sistemas para reducir contaminantes en espacios cerrados. Para completar esta limpieza inicial, resulta útil disponer de:

  • Paños de microfibra y esponjas
  • Aspiradora con accesorios y cepillo de cerdas suaves
  • Guantes, limpiador apto para cada superficie y desinfectante para el baño
  • Bicarbonato de sodio, vinagre, detergente y agua tibia

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