
Lejos de lo que el imaginario popular estima, algunos alumnos brillantes reprueban no porque no sepan la materia, sino porque olvidan entregar sus tareas. Un programa de intervención escolar de 16 sesiones logró mejorar las habilidades de función ejecutiva —organización, gestión del tiempo y planificación— en estudiantes de primaria de 22 escuelas del área metropolitana de Filadelfia, y ahora el mismo equipo investiga si ese modelo puede replicarse en la secundaria.
El estudio original, liderado por investigadores de Penn Medicine y el Hospital Infantil de Filadelfia (CHOP), evaluó el programa conocido como Entrenamiento en Habilidades de Organización de Nivel 2 (OST-T2) y encontró mejoras concretas en la competencia ejecutiva de los alumnos participantes.
PUBLICIDAD
El siguiente paso del equipo ya tiene protocolo publicado: un ensayo clínico con el programa Habilidades de Tareas, Organización y Planificación (HOPS), dirigido a estudiantes de 11 a 14 años, cuyo diseño apareció en la revista PLOS One.

Cuando el problema no es el conocimiento, sino la gestión
Jenelle Nissley-Tsiopinis, psicóloga clínica, profesora adjunta de psiquiatría en CHOP y asociada clínica en la Facultad de Medicina Perelman de la Universidad de Pensilvania, describió con precisión el patrón que motivó la investigación. “Algunos alumnos muy brillantes no entregan sus tareas, así que no se les califica”, señaló en declaraciones recogidas por la Universidad de Pensilvania.
El fenómeno va más allá del olvido puntual. “Muchas veces, los alumnos hacen sus tareas, pero se olvidan de entregarlas. Si las entregan tarde, les restan la mitad de la calificación, es decir, un 50%, no un 100%, aunque hayan completado todo el trabajo correctamente”, agregó Nissley-Tsiopinis. Ese tipo de fallas —sistemáticas y no relacionadas con la capacidad intelectual— se asocia con bajo rendimiento académico y, según el protocolo de PLOS One, se agrava a medida que aumentan las exigencias académicas en la secundaria.
PUBLICIDAD
Las consecuencias tampoco se limitan al aula. Las dificultades para administrar el tiempo, completar tareas y planificar proyectos pueden derivar en conflictos con cuidadores y afectar la transición tanto a la secundaria como a la universidad, de acuerdo con la Universidad de Pensilvania.

Practicar, no solo escuchar
Lo que distingue al programa OST-T2 de otras intervenciones escolares es su énfasis en la práctica repetida de habilidades organizativas, en lugar de limitarse a dar instrucciones o resolver los problemas por el alumno. Nissley-Tsiopinis lo explicó con claridad: “Esa es la parte que faltaba en muchas de las intervenciones que ya se realizaban en las escuelas”.
PUBLICIDAD
“Lo que realmente queremos que hagan, y que la investigación nos dice que es importante, es que los niños practiquen las habilidades, y así es como aprenden a hacerlas”, afirmó la investigadora a la Universidad de Pensilvania.
Ese mismo principio guía el diseño de HOPS, la intervención que ahora se pone a prueba en secundaria. El programa consta de 16 sesiones individuales de aproximadamente 20 minutos cada una, organizadas en torno a tres frentes: organización de materiales, gestión de tareas y gestión del tiempo. Además, incluye dos consultas con cuidadores y, cuando la logística escolar lo permite, una consulta con docentes.
PUBLICIDAD
El componente de organización enseña a los alumnos a ordenar su mochila, archivador y archivos digitales. En la parte de gestión de tareas, usan una agenda o calendario para registrar deberes y pruebas. En la de tiempo, aprenden a dividir exámenes y proyectos en pasos más pequeños y manejables, según detalla PLOS One.

El ensayo en secundaria: diseño y alcance
El nuevo estudio prevé reclutar a unos 135 participantes en cerca de 30 escuelas del área metropolitana de Filadelfia. Las escuelas se asignarán al azar a HOPS o a tratamiento habitual o lista de espera, en una proporción de 2:1. Dentro de las escuelas asignadas a HOPS, los estudiantes se dividirán nuevamente al azar para recibir la intervención de personal escolar o de miembros del equipo investigador, en proporción 1:1.
PUBLICIDAD
Ese diseño tiene un propósito específico: comparar qué ocurre cuando el programa lo aplica el propio personal de la escuela —condición más cercana a la práctica real— frente a cuando lo implementan investigadores externos, tal como ocurrió en estudios anteriores.
A diferencia de los ensayos previos con HOPS, centrados en estudiantes con diagnóstico de trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), el nuevo trabajo amplía el perfil de participantes. Podrán ingresar alumnos de sexto a octavo grado con dificultades de organización, gestión del tiempo y planificación que afecten su desempeño académico, independientemente de si tienen ese diagnóstico.

También se incluirá a estudiantes con trastornos emocionales, del comportamiento o discapacidades de aprendizaje, siempre que esas condiciones ya reciban atención en su programa educativo y el déficit principal siga siendo organizativo, según PLOS One.
PUBLICIDAD
Wendy Chan, profesora asociada de la Facultad de Educación de la Universidad de Pensilvania y estadística principal del proyecto, explicó qué la llevó a sumarse al estudio: “Me interesó porque mi propia investigación se centra en el diseño experimental, la generalización y la heterogeneidad del efecto del tratamiento”, declaró a la Universidad de Pensilvania. Además, advirtió que el ensayo todavía no tiene resultados: “Aún no los tenemos, pero trabajaré con los investigadores principales en el análisis estadístico durante los próximos meses”.
El estudio medirá resultados al final del tratamiento, a los seis meses desde la evaluación inicial y, para parte de los alumnos que permanezcan en su escuela, a los 12 meses. También registrará la fidelidad con que se aplican las sesiones, el grado de participación de estudiantes y familias, la relación de trabajo entre el proveedor y el alumno, y el costo de poner en marcha el programa.
PUBLICIDAD
El diseño actual incorporó adaptaciones derivadas de las limitaciones de recursos escolares tras la pandemia de COVID-19, lo que llevó a distribuir la implementación entre personal de las propias escuelas y profesionales contratados por el equipo investigador. La inscripción de participantes se extendió del 25 de octubre de 2021 al 28 de febrero de 2026, y la recolección de datos está prevista para completarse en marzo de 2027.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
“Intento no vivir con miedo”: Carla Bruni habló de su cáncer de mama y dejó un mensaje sobre la detección temprana
La cantante y ex primera dama de Francia completó cinco años de hormonoterapia tras el diagnóstico de 2019. En un documental, destacó la importancia de los controles médicos periódicos y relató los cambios que incorporó en su vida cotidiana
La impactante armadura de Kim Kardashian: corsé, efecto cocodrilo y transparencias en Nueva York
Entre corsetería extrema, textura escamada y encaje translúcido, la empresaria convirtió las calles de Manhattan en una pasarela de alta costura vanguardista

El telescopio submarino que puso a prueba a Einstein desde el fondo del mar Mediterráneo
A 2.450 metros de profundidad, la instalación científica registró miles de partículas capaces de atravesar la Tierra para examinar si las leyes de la física se mantienen iguales en todas las direcciones del universo

Receta de tarta de durazno, vainillas y crema, rápida y fácil
Se arma en capas con bizcochos humedecidos en almíbar, crema suave y fruta enlatada, requiriendo solamente cuatro horas de refrigeración para lograr una consistencia firme y rendir hasta diez porciones frescas

Receta de milhojas de ricota, rápida y fácil
Con capas doradas de hojaldre y un relleno suave con perfume de limón y vainilla, esta preparación es una alternativa ideal para resolver un postre casero sin complicaciones




