El principal error que muchas personas cometen al establecer límites en sus relaciones, según los expertos

Terapeutas consultados por The Washington Post analizaron por qué ciertas dinámicas generan frustración y desgaste emocional. Además, compartieron recomendaciones para mejorar la comunicación cotidiana y fortalecer los vínculos

Guardar
Google icon
(Imagen Ilustrativa Infobae)
Los especialistas en salud mental advirtieron que establecer límites ayuda a preservar el bienestar emocional en conflictos familiares, exigencias laborales y relaciones personales (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las conversaciones difíciles, los conflictos familiares, las exigencias laborales y las relaciones personales suelen poner a prueba una habilidad que cada vez recibe más atención por parte de especialistas en salud mental: la capacidad de establecer límites.

Aunque el concepto se popularizó en los últimos años y se convirtió en un tema frecuente en redes sociales, los expertos advirtieron que todavía persisten importantes malentendidos sobre qué significa realmente fijar un límite y cómo aplicarlo de manera efectiva.

PUBLICIDAD

Una de las confusiones más extendidas consiste en pensar que los límites sirven para modificar la conducta de otras personas. Sin embargo, terapeutas consultados por The Washington Post señalaron que la verdadera función de esta herramienta es definir cómo actuará cada individuo frente a determinadas situaciones.

Comprender esa diferencia puede marcar el éxito o el fracaso de muchos intentos por mejorar la convivencia y preservar el bienestar emocional.

La confusión más frecuente al establecer límites

Según explicó Minaa B., terapeuta licenciada y autora del libro Owning Our Struggles, muchas personas interpretan los límites como una serie de reglas destinadas a que otros cambien su comportamiento.

PUBLICIDAD

Hombre y mujer de pie conversan en una oficina con ventanales y vista urbana de fondo
Uno de los errores más frecuentes al establecer límites es creer que sirven para cambiar la conducta de otras personas (Imagen Ilustrativa Infobae)

Entre los ejemplos habituales aparecen solicitudes para que un compañero de trabajo deje de enviar mensajes fuera del horario laboral, para que un familiar evite ciertos temas de conversación o para que una persona con la que se mantiene una relación actúe de una manera determinada.

La especialista aclaró que estas situaciones corresponden a peticiones, no a límites propiamente dichos. “Una petición es cuando le pides a alguien que haga algo por ti o que deje de tener cierto comportamiento”, subrayó. Luego precisó que “un límite es lo que harás si no se cumple esa petición”.

La diferencia radica en que un límite implica una acción concreta que depende exclusivamente de quien lo establece. Puede consistir en retirarse de una conversación, no responder determinados mensajes o tomar distancia de una dinámica que resulta perjudicial.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Los límites efectivos se expresan como acciones concretas, como retirarse de una conversación, no responder mensajes o tomar distancia de una dinámica perjudicial (Imagen Ilustrativa Infobae)

De acuerdo con la experta, muchas frustraciones aparecen cuando las personas creen que expresar un deseo basta para generar un cambio en los demás. Cuando eso no ocurre, suelen interpretar que el límite fracasó, aunque en realidad nunca llegó a definirse una consecuencia clara.

Una herramienta para fortalecer los vínculos

Los especialistas también señalaron que los límites suelen asociarse erróneamente con conflictos o problemas dentro de una relación. Para Naiylah Warren, doctora en terapia de pareja y familiar, esta percepción distorsiona el verdadero propósito de la herramienta.

“Parte de vivir en comunidad implica que la gente te pedirá cosas que van más allá de tu capacidad o se comportará de maneras que te resulten desagradables”, afirmó Warren. Según explicó, establecer límites permite comunicar necesidades personales, prevenir situaciones de aprovechamiento y reducir el resentimiento que puede surgir en los vínculos.

Una pareja, hombre y mujer, sentados uno frente al otro en una cama con sábanas blancas. Ambos miran fijamente al otro, con un velador y vaso de agua entre ellos.
Naiylah Warren afirmó que establecer límites permite comunicar necesidades personales, reducir el resentimiento y fortalecer los vínculos (Imagen Ilustrativa Infobae)

Minaa B. sostuvo que estas conversaciones favorecen una mayor comprensión entre las personas y ayudan a reconocer diferencias legítimas en valores, hábitos o expectativas. En ese sentido, destacó la importancia de expresar necesidades de manera explícita en lugar de asumir que los demás pueden identificarlas por sí solos.

El foco debe estar en lo que cada persona puede controlar

Para Warren, los límites efectivos comparten una característica esencial: se centran en aspectos que dependen de quien los establece.

Warren explicó que las personas pueden controlar aspectos como su participación en una dinámica determinada, el acceso que otros tienen a ellas, la cantidad de información que comparten, la forma en que responden a los demás y el nivel de tolerancia que están dispuestas a mantener antes de tomar distancia. Asimismo, subrayó que no es posible controlar el comportamiento de otras personas.

Señaló que los límites no siempre requieren una comunicación formal. Algunas personas, por ejemplo, optan por no responder llamadas o mensajes después de cierta hora sin necesidad de anunciarlo previamente.

Una mujer de mediana edad con cabello oscuro está sentada en un sofá gris, mirando un celular con una expresión triste, con luz natural entrando por una ventana al fondo.
Algunos límites pueden aplicarse sin una comunicación formal, aunque en otros casos conviene explicar qué conductas generan incomodidad y qué medidas se tomarán (Imagen Ilustrativa Infobae)

En otros casos, resulta útil expresar de manera directa qué conductas generan incomodidad y cuáles serán las acciones que se tomarán si la situación continúa.

Estrategias para aplicarlos con mayor eficacia

Los expertos consultados por el medio estadounidense compartieron además algunas recomendaciones para desarrollar esta habilidad.

Una de ellas consiste en repetir el mensaje cuando sea necesario. Según Minaa B., introducir nuevas reglas en una relación implica modificar dinámicas preexistentes, por lo que otras personas pueden necesitar tiempo para adaptarse. En ese contexto, reiterar una posición no necesariamente refleja una falta de respeto o mala intención.

Otra recomendación apunta a prepararse para la incomodidad que puede acompañar estas conversaciones. El temor al conflicto, la ansiedad o la necesidad de agradar suelen dificultar la comunicación de necesidades personales.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Los terapeutas recomendaron repetir el mensaje, prepararse para la incomodidad, practicar la asertividad y sostener la coherencia para aplicar límites con eficacia (Imagen Ilustrativa Infobae)

Por esa razón, la especialista sugirió recurrir previamente a actividades que ayuden a regular las emociones, como ejercicios de respiración, meditación, caminatas o momentos de lectura.

Warren añadió que la coherencia resulta fundamental para que un límite mantenga su eficacia. Cuando una persona establece una regla pero actúa de forma contradictoria de manera reiterada, el mensaje pierde claridad. Por ese motivo, recomendó acompañar cualquier excepción con una comunicación explícita que permita evitar interpretaciones erróneas.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD