Kate Moss deslumbró con un vestido de Gucci en la Semana de la Moda de Milán

Del 24 de febrero al 2 de marzo la ciudad italiana se viste de lujo para recibir a las mejores maisons de la industria. Cómo fue el regreso a la pasarela de la modelo ícono de los 90

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Kate Moss cerró el desfile
Kate Moss cerró el desfile de Gucci en Milán con un vestido negro cubierto de cristales y un guiño a la era Tom Ford REUTERS/Daniele Mascolo

El silencio se rompió cuando Kate Moss, una de las figuras más reconocidas de la moda internacional, reapareció en la pasarela de la Semana de la Moda de Milán, lo que desató una ovación entre el público y los profesionales del sector.

En el cierre del desfile de Gucci, la supermodelo británica se convirtió en la protagonista de una escena que capturó la atención de la industria y marcó el inicio de una nueva etapa para la casa italiana bajo la dirección creativa de Demna Gvasalia. El evento se desarrolló en el marco de la Semana de la Moda de Milán, que tiene lugar del 24 de febrero al 2 de marzo de 2026.

Kate Moss desfiló con un vestido negro ceñido al cuerpo, cubierto de cristales y con la espalda completamente descubierta, acompañado por un detalle que llamó la atención: ropa interior con el logo de Gucci en oro blanco y diamantes, visible en la cadera.

La supermodelo británica protagonizó el
La supermodelo británica protagonizó el regreso a la pasarela durante el debut de Demna Gvasalia como director creativo de Gucci REUTERS/Daniele Mascolo

Este guiño a la era Tom Ford fue interpretado como una actualización de los códigos de la marca, donde el logo deja de ser un patrón repetido y se convierte en un gesto íntimo, cercano a la piel.

La top model completó el look con zapatos de cuero negro en punta, aros de oro blanco con diamantes y anillos a juego.

El ambiente de la pasarela reforzó la apuesta por el romanticismo. Mientras Moss avanzaba con pasos firmes, la voz de Ornella Vanoni sonaba de fondo con “Tu sì ’na cosa grande”, aportando un tono italiano y emotivo que contrastó con la estética industrial que suele asociarse a otros desfiles recientes.

El debut de Demna Gvasalia en Gucci

La colección de Gvasalia combinó
La colección de Gvasalia combinó siluetas ajustadas y trajes fluidos con referencias a la herencia italiana REUTERS/Daniele Mascolo

La edición 2026 de la Semana de la Moda de Milán estuvo marcada por el esperado debut de Demna Gvasalia como director creativo de Gucci.

El diseñador georgiano, conocido por su trabajo en Balenciaga, presentó una colección titulada Primavera que combinó la herencia de la casa italiana con una visión más emocional y despojada de intelectualismos. En una carta difundida antes del evento Gvasalia expresó: “Pretendo que Gucci sea más ligero, más suave, más refinado, más elaborado, más emotivo, incluso a veces insensato. No quiero que sea intelectual, sino que Gucci sea un sentimiento”.

La colección mostró siluetas ajustadas, faldas tubo, trajes de caída fluida y vestidos cortos ceñidos, con el negro como color predominante. Los detalles en blanco, plata y azul cobalto acompañaron la propuesta, que en el segmento nocturno apostó por el maximalismo, las texturas metalizadas y los apliques brillantes.

El negro fue el color
El negro fue el color central en la propuesta, acompañado por detalles en blanco, plata y azul cobalto REUTERS/Daniele Mascolo

Un elenco de figuras y una primera fila de alto perfil

La pasarela de Gucci reunió a modelos y celebridades de primer nivel. Además de Kate Moss, desfilaron figuras como Emily Ratajkowski y Vivian Jenna Wilson, hija del empresario Elon Musk. En la primera fila se ubicaron personalidades como Demi Moore, quien sorprendió con un cambio de look y un estilismo de cuero ajustado, además de Paris y Nicky Hilton, la tenista Aryna Sabalenka, el piloto Andrea Kimi Antonelli y la empresaria Georgina Rodríguez.

También lo presenciaron diseñadores como Donatella Versace y Alessandro Michele, exdirector creativo de Gucci.

Emily Ratajkowski acompañó a Moss
Emily Ratajkowski acompañó a Moss en la pasarela REUTERS/Daniele Mascolo

El cierre del desfile, con Kate Moss caminando la pasarela, se convirtió en el punto cero de la nueva etapa de Gucci.

La decisión de dejar el volumen característico de Balenciaga para abrazar prendas ajustadas y minimalistas representa la búsqueda de una “Guccidad” más directa y menos irónica.

El segmento nocturno de la
El segmento nocturno de la colección resaltó el maximalismo y las texturas brillantes REUTERS/Daniele Mascolo

Demna Gvasalia subrayó en diferentes ocasiones la importancia de equilibrar la historia de la marca con una renovación constante.

“Veo a Gucci como una persona. Alguien con un pasado salvaje e inolvidable y códigos inconfundibles. Alguien plenamente consciente de quién es, pero inquieto, curioso, con hambre de evolucionar, de sorprender”, escribió el diseñador. Esta visión se reflejó en los guiños históricos presentes en la colección, como el monograma GG, el motivo Flora y referencias estéticas a los años noventa.

La presencia de Kate Moss en el cierre del desfile simbolizó la apuesta de Gucci por mantener la vigencia de sus referentes y, al mismo tiempo, abrir una nueva etapa creativa. La imagen de la modelo británica, con más de treinta años de carrera, funcionó como recordatorio de la capacidad de la moda para renovarse sin perder su ADN.