8 trucos fáciles y rápidos para mantener la casa fresca en verano

Con pequeños cambios en la ventilación, el uso de cortinas, la iluminación y algunos hábitos diarios, es posible reducir el calor en el hogar y lograr ambientes más agradables sin gastar de más ni depender todo el día del aire acondicionado

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El manejo estratégico de ventanas
El manejo estratégico de ventanas y persianas bloquea la radiación solar y mantiene la casa fresca durante las horas de mayor calor (Imagen Ilustrativa Infobae)

Con cada verano, las temperaturas baten récords y las olas de calor se instalan como parte de la vida cotidiana en hogares de todo el mundo. Adaptar la casa para sobrellevar el calor extremo sin aire acondicionado ya no es solo una cuestión de confort, sino también de salud y eficiencia energética.

Especialistas en arquitectura bioclimática y organismos internacionales como la World Health Organization (WHO) y la Energy Saving Trust recomiendan trucos sencillos y accesibles para mantener la casa fresca, desde ventilar correctamente hasta elegir textiles adecuados.

A continuación, 10 métodos prácticos respaldados por expertos y portales como Better Homes & Gardens y The Spruce para lograr ambientes agradables en verano sin depender del aire acondicionado.

Cómo mantener la casa fresca sin aire acondicionado en verano

Mantener la casa fresca en verano sin aire acondicionado es posible con estrategias simples: ventilación cruzada, cortinas adecuadas, textiles livianos, colores claros y plantas ayudan a bajar la temperatura y mejorar el confort. Limitar el uso de electrodomésticos y consumir agua fría también aporta bienestar.

A continuación, una selección de diez métodos prácticos, avalados por expertos en climatización y consejos de portales especializados, para lograr un ambiente agradable durante el verano sin depender de sistemas eléctricos de refrigeración:

1. Ventilación cruzada

La ventilación cruzada permite refrescar
La ventilación cruzada permite refrescar los ambientes con aire natural en verano y reduce la dependencia de equipos eléctricos en el hogar (Imagen Ilustrativa Infobae)

La ventilación cruzada destaca entre los métodos más efectivos. Abrir ventanas opuestas, o una ventana y una puerta, genera corrientes de aire que refrescan los ambientes de manera natural. Incluso en espacios pequeños, este sistema funciona siempre que existan dos puntos de apertura, aunque sean reducidos. Para potenciar el efecto, puede colocarse un trapo húmedo en una de las aberturas.

2. Manejo de ventanas y persianas

El manejo estratégico de ventanas y persianas ofrece una defensa adicional frente al calor. Durante las horas más cálidas, se recomienda mantener ventanas cerradas y persianas o cortinas bajas para bloquear la entrada de aire caliente y radiación solar. Cuando la temperatura desciende por la noche, abrir ventanas y persianas permite renovar el aire interior.

3. Plantas como barrera natural

Las plantas funcionan como barreras verdes naturales. Colocar vegetación cerca de ventanas, balcones o en el exterior ayuda a frenar el ingreso de calor y refresca el aire circundante. Enredaderas o trepadoras sobre muros o rejas exteriores disminuyen la cantidad de calor que penetra en la vivienda.

Las plantas y enredaderas crean
Las plantas y enredaderas crean barreras verdes naturales que limitan el ingreso del calor y refrescan los espacios interiores y exteriores (Freepik)

4. Hidratación y refresco personal

La hidratación y el refresco corporal resultan fundamentales ante altas temperaturas. Contar con agua fría disponible y consumir al menos dos litros diarios previene la deshidratación, incluso en ausencia de sed. Mojar áreas como tobillos, muñecas y la parte posterior de las rodillas con agua fría proporciona alivio inmediato. Usar ropa liviana y tomar baños fríos refuerza el bienestar.

5. Refrescar suelos y textiles

Una práctica efectiva consiste en mojar el suelo y refrescar los textiles. Pasar un trapo húmedo por el piso mantiene la temperatura agradable y permite sentirlo fresco al caminar descalzo. Pulverizar las sábanas con agua fría antes de dormir facilita el descanso durante noches calurosas, mientras que retirar acolchados o mantas gruesas resulta conveniente en esta temporada.

6. Uso eficiente de electrodomésticos

El uso cuidadoso de los electrodomésticos y fuentes de calor puede marcar una diferencia significativa. Apagar luces innecesarias y desenchufar aparatos no utilizados evita la generación de calor adicional. Cambiar lámparas halógenas por luces LED reduce tanto el calor como el consumo eléctrico. Utilizar lavarropas o lavavajillas durante la noche, cuando el ambiente está más fresco, ayuda a mantener baja la temperatura interior.

El uso eficiente de electrodomésticos,
El uso eficiente de electrodomésticos, junto con el reemplazo de lámparas halógenas por luces LED, disminuye el calor y el consumo energético (Imagen Ilustrativa Infobae)

7. Soluciones exteriores y láminas solares

Las soluciones exteriores y láminas solares proporcionan protección adicional frente a la radiación térmica. Toldos, pérgolas, cortinas exteriores o celosías crean sombra y disminuyen el calor antes de que alcance muros y ventanas. Aplicar una lámina solar autoadhesiva en los vidrios más expuestos puede reducir el ingreso de calor hasta un 80%, sin oscurecer los ambientes.

8. Colocación estratégica de ventiladores

El ventilador, bien ubicado, es un aliado fundamental. Un ventilador de pie cerca de una ventana impulsa el aire fresco hacia el interior, mientras que otro situado en la puerta facilita la salida del aire caliente. Esta disposición mejora la circulación y disminuye la sensación térmica varios grados, incluso sin sistemas de refrigeración eléctrica.

Cómo optimizar el uso del aire acondicionado

Optimizar el uso del aire acondicionado permite mantener el confort y reducir el consumo eléctrico. Se recomienda ajustar la temperatura entre 24℃ y 26℃, cerrar puertas y ventanas mientras el equipo está encendido y utilizar cortinas o persianas para bloquear el ingreso de calor.

Ajustar el aire acondicionado entre
Ajustar el aire acondicionado entre 24℃ y 26℃ permite mantener el confort térmico y reducir el consumo eléctrico doméstico (Imagen Ilustrativa Infobae)

Limpiar los filtros con frecuencia y seleccionar el modo ventilación en las horas más frescas ayudan a mejorar la eficiencia y prolongar la vida útil del aparato. Estas prácticas favorecen un ambiente agradable con un gasto energético menor.