El nagging, la trampa de los reclamos crónicos en la pareja

La persistencia de demandas crea una relación desequilibrada, donde uno de los miembros constantemente exige y el otro obedece. ¿Resultado? Dinámicas dañinas e incomunicación

Guardar
Las parejas enfrentan conflictos cuando
Las parejas enfrentan conflictos cuando existen demandas constantes, lo que lleva a una relación desbalanceada y llena de reproches

Los reclamos son tan frecuentes como los acuerdos y afinidades. Me atrevo a decir que todas las parejas, aun aquellas que se precian de ser saludables, hacen uso de ellos. Algunos reclamos son notorios, otros se mueven ocultos formando redes de manipulación; otros se resuelven en el mundo interno, disipándose en el dolor o aumentando la ira.

Los reclamos ponen al otro en falta, porque no hizo lo que tenía que hacer o no asumió la responsabilidad esperada. Por este mecanismo de quejarse, de exigir al otro que explique la omisión, las parejas pierden lo más preciado: la equidad, la paridad (que le da el nombre al tipo de unión) y se sumen en el conflicto. Las parejas se vuelven desparejas con cada reclamo, hasta que se convierte en una constante.

Reclamos en la conquista

Si tiempo atrás reclamos eran patrimonio de las parejas constituidas, hoy, con las aplicaciones, es moneda corriente desde las primeras charlas. La infame doble tilde del WhatsApp es la responsable de muchas de estas demandas, casi todas urgentes.

La ansiedad se cuela en cada comunicación, su objetivo no solo es saber del otro (“quiero saber cómo estás”), es pretender que el otro dé una respuesta que ponga en evidencia algún grado de compromiso (”¿el fin de semana salimos, no?). Para quien ruega presencia, la interpretación del silencio, de la doble tilde, de las horas que pasan sin respuesta, es sinónimo de desidia, de abandono, de falta de interés.

La doble tilde de WhatsApp
La doble tilde de WhatsApp crea tensión en la comunicación moderna (Getty)

Múltiples escenarios posibles comienzan a ocupar la mente de la persona sufriente: “no le intereso, está con otra/otro, no tiene tiempo para mí”, hasta llegar a los clásicos diagnósticos (hoy se diagnostica con tanta liviandad): “Es un narcisista, es una histérica, es un miedoso, etc”.

Obviamente, que este comienzo no augura nada bueno, por lo menos en lo que se refiere al respeto de los tiempos personales. Por lo general, quien reclama tiene un concepto de las relaciones basado en la dependencia, en el “pegoteo”, por lo cual el otro debe darle seguridad para tranquilizar la ansiedad de separación, aunque recién se conozcan.

Qué es la ansiedad de separación

Se denomina así a un estado de intranquilidad, de desasosiego, que puede convertirse en ataques de pánico y pensamientos de ruina e inutilidad, cuando el otro muestra conductas interpretadas como desinterés o falta de atención.

La ansiedad de separación es una constante en sujetos con rasgos de dependencia emocional o con ansiedad social. Existe evidencia de que las mujeres son más afectadas por este tipo de ansiedad y se remonta a experiencias de la infancia, por ejemplo, padres sobreprotectores y proveedores de afecto, siempre influidos por el control.

Detectar manipulaciones en relaciones es
Detectar manipulaciones en relaciones es crucial para evitar daños futuros- (Imagen Ilustrativa Infobae)

En cambio, los hombres con ansiedad de separación suelen tener altos índices de ansiedad social y fobias sociales (sentimientos de inferioridad, temor a la crítica externa, comparación con otras personas con más habilidades sociales, etc.).

Las personas afectadas con este tipo de ansiedad sienten malestar cuando el otro no les da seguridad, presencia y afecto, o bien sienten que la profecía de ser el peor candidato, el no querido, se cumple.

Nagging, reclamos y regaños crónicos

Cuando la demanda hacia el otro se vuelve crónica se habla de nagging (persistente, insistente, gruñón), es decir, una relación despareja en la que uno pide, reprocha, insiste) y el otro obedece. Muchas relaciones tienen este modelo de unión, a veces internalizado, sin cuestionamientos, como muchas conductas cotidianas (“Llevá a los chicos al colegio y decile a la maestra que no sea tan severa con nuestro hijo”); en otras se niega el efecto nocivo por otro más aceptable: “Como yo soy despistada, él me hace acordar lo que tengo que hacer”. Este roer diario, rutinario, genera un círculo vicioso de incomunicación. Si el otro se rebela será dato suficiente para la victimización de quien reclama (“Te enojás porque te digo la verdad, es por tu bien”).

La ansiedad de separación afecta
La ansiedad de separación afecta más a mujeres debido a influencias de la infancia (Imagen Ilustrativa Infobae)

¿Qué hacer?

Los reclamos son causa de conflictos vinculares y se presentan desde el inicio de la relación. Detectarlos a tiempo impide que crezcan y se instalen:

  • El vínculo es la unión de por lo menos dos personas, cada una con su historia y forma de ser, por lo tanto, esa diferencia es generadora de cambios adaptativos hasta que la pareja se “acomoda” en un estilo de unión. Por ninguna causa hay que dejar que determinen un modelo de relación rígido.
  • La autonomía de las partes es regla; si bien todo vínculo requiere compromiso afectivo y tiempo para estar juntos, de ninguna manera tienen que ser el resultado de un reclamo; el deseo de hacerlo debe ser prioridad.
  • No hay que aceptar y mucho menos naturalizar conjeturas de conducta, insistencias o reproches, menos aquellos que son trasmitidos bajo alguna forma de violencia.
En algunos casos se precisa
En algunos casos se precisa buscar ayuda terapéutica (Imagen Ilustrativa Infobae)
  • Aprender a reconocer las conductas de manipulación a través de expresiones o comportamientos en apariencia inocentes.
  • Dudar de la expresión “Como vos quieras”, porque luego vendrá el reproche, “Me dijiste que eligiera yo un lugar para comer… ¿Y ahora me decís que no fue una buena elección?”
  • En el comienzo de la relación, las demandas de atención son un signo de conflictos futuros.
  • Todos necesitamos de los demás, los vínculos enriquecen nuestra vida, pero de ninguna manera hay que rogar o insistir la presencia del otro.
  • Las personas con antecedentes de ansiedad de separación, así como la presencia de ansiedad y fobias sociales, deberían buscar ayuda terapéutica para tratar las limitaciones que estos síntomas les provocan.

* El doctor Walter Ghedin (MN 74.794) es médico psiquiatra y sexólogo

Últimas Noticias

Por qué el reloj analógico podría desaparecer de las aulas y qué advierten los expertos sobre sus consecuencias

Las dificultades de los estudiantes para interpretar dispositivos tradicionales generan preocupación entre docentes y científicos, mientras el avance de la tecnología redefine las competencias básicas y plantea nuevos desafíos en la formación escolar

Por qué el reloj analógico

La advertencia de una psicóloga sobre el multitasking: “Alternamos tareas y eso impacta en la eficiencia”

En una entrevista en Infobae al Mediodía, Sol Rivera, especialista en neurociencia, explicó que, aunque es común enfrentar diversas demandas, cambiar constantemente de foco genera desgaste emocional y reduce la capacidad de concentración. El impacto en las mujeres

La advertencia de una psicóloga

Científicos descubren cómo un microbio vital para el océano se adapta al calentamiento global

El estudio revela que una de las especies más abundantes del plancton marino mejora su capacidad para mantener funciones esenciales bajo temperaturas elevadas

Científicos descubren cómo un microbio

Un estudio documentó el impacto creciente del calor extremo en Sudamérica: qué alertaron los expertos

Investigadores de Estados Unidos y Australia emplearon un modelo avanzado para medir el impacto de las altas temperaturas y la humedad en distintas regiones. Cómo las actividades cotidianas están cada vez más restringidas

Un estudio documentó el impacto

Por qué los colibríes aparecen en patios y jardines

Su llegada inesperada despierta curiosidad y motiva a descubrir qué atrae a estas pequeñas aves a los espacios urbanos

Por qué los colibríes aparecen