El 25 de junio, murió Geñi, la hija mayor de María Eugenia Fernández Rousse, una de las Trillizas de Oro. Para su familia fue un golpe muy duro. Ella tenía 34 años y dos hijos, César y Cala, fruto de su relación con el arquitecto César Bustos.

María Eugenia, acompañada por sus hermana María Laura y María Emilia, decidió contar junto a Fernando Prensa y Pato Galván en el programa "Mañanas Nuestras" (KZO). Y conmovió con el testimonio que hizo emocionar a quienes la estaban escuchando.

"Desde que me levanto a la mañana (8.30) hasta que no vamos de acá (14.30) yo estoy distraída y el tiempo que tengo que pasar yo – me lo dice mucha gente que ha pasado por o mismo – es pasarlo lo más sano posible", comenzó diciendo.

"Porque yo tengo tres chicos más, tengo dos nietos por los que tengo que estar bien, que son los únicos dos nietos que tengo. Yo tengo tres hijos que no tiene hijos y tengo que estar bien como abuela para esperar esos nietos que todavía no están, pero van a llegar", reconoció.

"No les digo que es fácil, es durísimo, pero yo me acuerdo que cuando se murió el hijo de Mirtha Legrand, ella retomó sus almuerzos un mes después cuando muchos pensaban que no iba a volver. Y yo mirándola dije '¡qué ganas!", relató. Y agregó: "Esas ganas de levantarte y el laburo es lo que te ayuda a superar muchísimas cosas".

Luego, se refirió al apoyo de la gente en las redes sociales: "Hay mucha gente que pone en Instagram: ¿Cómo puede?… ¿cómo hace?… Y yo les digo 'se puede' porque ella me manda la fuerza para poder seguir y poder levantarme, porque sino estaría en la cama todo el día. Tener un motivo para levantarme es este".

"Y eso que nosotros siempre priorizamos la vida familiar nuestra, pero esto me ayuda un montón", continuó.

"Nos han dicho que nos reuniéramos con gente que le pasó lo mismo, porque la otra gente que no pasó por lo mismo no te entiende y es verdad te miran con otra mirada. Te miran como diciendo 'qué raro, cómo estás'. Son opiniones y aquí estoy", finalizó.