"Vamos a dejar el tono jocoso que tenemos siempre porque no podemos soslayar el tema del día". La aclaración de Mariano Iúdica fue oportuna porque la decisión fue acertada: los integrantes de la mesa de Polémica en el Bar debían referirse al asesinato de Lourdes Espíndola, la policía bonaerense de 25 años que fue baleada en Ituzaingó. Al fin, de eso se hablaba en las mesas de todos los cafés y las casas del país.

Iúdica tomó la palabra entonces para advertir que es incomprensible que a un agente de la fuerza "le dé miedo llevar el uniforme" por la calle ya que, como señaló Chiche Gelblung a su lado, se convierte "en un blanco móvil". "Pero, ¿por qué razón viajan con el uniforme? -dijo Gelblung, a modo de pregunta retórica-. Por plata: porque no pagan boleto. Para ir de Berazategui a Ituzaingó en colectivo esta chica (por Lourdes) tenía que pagar 200 mangos, El novio, Fernando (Altamirano, tamién policía), tiene que pagar 200 y pico. Cuando usás el uniforme no pagás".

Alguien en el panel sostuvo que los delincuentes están "quemados por la droga", pero Chiche le restó importancia: "(Esto) no lo explica la droga", dijo. "Acá hay otra cosa", dijo Iúdica, en igual sentido. Intervino Gastón Recondo: "Hay leyes que cuidan a los delincuentes y desprotegen a los buenos". "Con esta ley se pueden hacer cosas mejores. La puerta giratoria no es por los policías", argumentó Luis Ventura, en un intercambio de ideas respetuoso pero que fue subiendo de tono.

Mauro Viale: —¿Vos creés que esos pibes saben lo que hacen? No les importa ni la vida ni la muerte?

Mariano Iúdica: —¿Y con eso qué hacemos?

Viale: —Nada.

Chiche Gelblung: —La policía no puede ganar 20 lucas.

Viale: —Eso es reducir el problema. Esto no es una guerra con la Policía: es con la sociedad y con la vida, y con los gobiernos.

Iúdica: —(La periodista) Débora Plager decía algo brillante: nada tenía que ver esa chica con la maldita policía, con la de (el genocida Miguel) Etchecolatz. Nada. Son los nuevos chicos que tiene la vocación de salvarte de, quieren terminar con esa maldita policía.

Viale:—(A los delincuentes) les dan plata por el arma (reglamentaria de la Policía).

Iúdica: —Yo sé lo que piensa la gente que ve televisión popular: estoy en la calle, voy al supermercado. ¿Y qué dice? ¡Qué va a decir! "¡Que se pudran en la cárcel!". Y cosas peores también me dicen.

Fernando Burlando se sumó al debate como invitado. Tras lamentar "esta falta de respeto sistemática" que la sociedad tiene con los integrantes de la fuerza de seguridad, el abogado consideró que "la gente no se da cuenta de que (los policías) son héroes desde el mismo momento en que se ponen el chaleco antibalas".

Burlando, Ventura, Virginia Gallardo e Iúdica, en pleno debate (Foto: captura de pantalla)
Burlando, Ventura, Virginia Gallardo e Iúdica, en pleno debate (Foto: captura de pantalla)

Gelblung: —Lo que dignifica a una profesión es el sueldo: ganan 20 lucas por mes. Ese es el primer problema.

Gelblung: —El grave problema que tenemos no son los policías, es la sociedad enferma. Hemos perdido la dignidad porque vivimos en una selva.

Gastón Recondo: —Los que tenemos hijos chiquitos tenemos miedo de que crezcan. No sé por qué traje tantos pibes a la Argentina, para que vivan con esta inseguridad… Tenemos una conducta pasiva. Les tenemos miedo a los delincuentes porque la ley los ampara a ellos y nos desprotege a notros.

Viale: —¿Querés salir con un arma a matar? ¿Qué es pasiva?

Recondo: —Jamás. No creo en la justicia por mano propia porque eso es revancha. A mí me mataron a un tío, así que nadie me va a contar qué es la inseguridad. La pasividad es que pasa esto y tuiteamos o ponemos algo en Instagram. ¡Y no, loco! Exijámosle a los legisladores que cambien las leyes, y a los jueces que se dejen de romper las pelotas, que los metan presos.

Ventura: —Las leyes están, ¡hay que aplicarlas!

Iúdica: —Son todos reincidentes.

Gelblung: —Mirá "El Marginal": la cárcel no sirve, no corrije, no ayuda.

Burlando: —¿Nosotros podemos decir que la gente que condujo los intereses de este país, en economía, en educación, en todo, es gente inteligente?

Recondo: —Ni un valor mostraron.

Iúdica: —Son toda gente proba, todos recibido, y nada, nada, nada… (Los argentinos) se bancan el aumento, se bancan la inflación, se bancan las tarifas, y no pasa nada, no hay un cacerolazo, (porque) la gente quería un cambio. ¡Agarrá la inseguridad, papá! (en referencia a Mauricio Macri), porque ahí sí que te vas al tacho. No se puede negociar más. Este país está dado vuelta. ¿A los policías le tenés que dar chaleco antibalas y un sobretodo porque los putean por la calle?

Coco Sily: —Pero pará, no nos quedemos en el caso puntual, que nos mata, que nos duele…

Iúdica: —(Interrumpe) No quiero chamuyo.

Sily: —Pero ni abrí la boca…

Iúdica: —No es por vos. Es ahora, es hoy.

Sily: —Pero si hacés así, lo que te dan ganas es de ir abuscarlo y torturarlo.

Iúdica: —¿Pero por qué torturarlo? Yo lo quiero meter preso.

Sily: —Si nosotros tenemos una cárcel donde entran 1000 y  hay 10 mil, y tenemos un poder judicial que lo saca, y todos los pibes fumando paco y haciéndose mierda, tenemos un problema más grande que la circunstancia por la cual vamos a llorar todos, porque yo escucho ese mensaje (por el audio que Luordes le envió a su marido) y me pongo a llorar. Pero si nos quedamos con ese punto, no lo solucionamos más.

Iúdica: —En los medios, la sangre de la Policía se seca más rápido…

La discusión no terminó allí: continuó a lo largo de la emisión del programa de América. La discusión tampoco terminará en cualquier mesa del país en la que se hable de la inseguridad.

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