Susana Giménez
Susana Giménez

Una de las celebrities que figuraba en la larga lista de pacientes del doctor Rubén Mühlberger, actualmente detenido e investigado por varias irregularidades encontradas en su clínica, era Susana Giménez. De hecho, a fines del año pasado, y mientras disfrutaba de su vacaciones en su casa del Punta del Este, la diva posteó una foto en su cuenta de Instagram en la que se la veía leyendo El cuerpo que quiero, el último libro publicado por el “médico de los famosos”.

¿Quién quiere aprender cómo hacer para tener el cuerpo que quiere?”, había escrito la conductora con un emoji de una manito levantada, junto a su foto con el libro. Y, tras agradecerle al doctor por el envío de la publicación, aseguraba: “Lo leeré hasta la última página”.

El posteo de Susana con el libro de Mühlberger (Instagram: gimenezsuok)
El posteo de Susana con el libro de Mühlberger (Instagram: gimenezsuok)

Lo cierto es que, hasta ahora, no se sabía bien qué tratamientos se realizaba la diva en Klinik Mühlberger, actualmente clausurada, a la que asistió una vez por semana hasta el día anterior a su allanamiento. Sin embargo, en una entrevista brindada a revista Gente, Susana decidió compartir su experiencia y sus sensaciones.

“¡Estoy sorprendidísima con todo lo que estoy escuchando!”, empezó diciendo Susana. Y, con su particular estilo, aseguró que a ella nunca le inyectaron nada en la clínica. “Con el terror que le tengo a las agujas… ¡Pero si no tengo ni venas! Soy un desastre para eso”, aseguró.

Sin embargo, la diva confirmó que, tal como había trascendido, ella había sido una de las pacientes que había adquirido el antiviral que Mühlberger promocionaba como un “bloqueador” del COVID-19. “Me explicó que aumentaba las defensas, ¡pero tomé una y las dejé por ahí! ¿Para qué más? Yo ya tengo mi combo personal de las mañanas: vitamina C, Total Magnesiano, Omega 3…”, confesó.

Así promocionaba el doctor Rubén Mühlberger en su clínica el antiviral contra el COVID-19
Así promocionaba el doctor Rubén Mühlberger en su clínica el antiviral contra el COVID-19

Cabe recordar que, hace ya veinte años Susana había sido una de las pacientes de la “falsa médica”, Giselle Rímolo, quien hoy se encuentra purgando una pena de nueve años de prisión en la cárcel de Ezeiza por el delito de “tráfico de medicamentos seguido de muerte”. Y que, aunque en su momento no quiso presentar ninguna denuncia contra la ex de Silvio Soldán, en algunas notas reconoció que no la había pasado nada bien en su paso por Cidene, su centro de estética.

Yo quedé muy impresionada después de mi experiencia con Rímolo. Había ido para perder un poco de peso y me dio pastillas. Cuando tomé la primera y única, la presión me subió a mil y terminé en el (sanatorio) Fleni. ¡Desde ese día me juré no volver a tomar ninguna pastilla más!”, rememoró la diva.

¿Cómo la pasaba en la clínica de Mühlberger? “Él siempre se mostró como un tipo encantador. Cada vez que me veía me decía: 'Anoche vi tal o cual película tuya y pensaba: ¡Qué mujer, qué mujer!´ Era amoroso, me tomaba de la mano y repetía: ‘Todo lo pienso para vos, Su. Mandé a traer una máquina especial de Montecarlo para que quedes espléndida’. Se mostraba como un gran apasionado de la medicina…”, explicó Susana.

Susana era recibida personalmente por el doctor Mühlberger en su clínica
Susana era recibida personalmente por el doctor Mühlberger en su clínica

Y, como la mayoría de los famosos, la diva se mostró conforme con los resultados obtenidos con los tratamientos de “Dermofusión activa”, “Alma Q”, “Láser Leonardo” y “Hollywood”, que se realizaba. "¡Qué se yo! Me hizo bien a la piel y tenía un trato divino conmigo, por eso estoy azorada de todo los testimonios que escucho!”, aseguró.

Según explicó la conductora, la rutina era más o menos la siguiente: “Cada vez que iba pasaba tres o cuatro horas ahí adentro. Me servían el té rojo, aunque el mío era un poco más oscuro… No sé. Y siempre venía acompañado con almendras, con un tiramisú o algún alfajorcito. Cuando Mühlberger me recibía, enseguida les decía a sus chicas: ‘¡Empiecen por el Hollywood, que quiero verla divina en el programa!’ Yo pasaba al gabinete que ya me tenían preparado y las chicas comenzaban con la digitopuntura, mientras me ponían las mascarillas y luego, otro tiempo de masajes en piernas y en la espalda. ¡Y me iba!”.

De todas formas, Susana recalcó que ella nunca promocionó a Mühlberger en televisión. “A los únicos médicos que nombro siempre son dos: mi queridísimo Alfredo Cahe, que tan amoroso fue con mi madre hasta el último día de su vida, y a mi adorado René Favaloro”, concluyó la diva.

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