Los ex “Gran Hermano”: del encierro por elección a la cuarentena por precaución
Los ex “Gran Hermano”: del encierro por elección a la cuarentena por precaución

El 10 de marzo de 2001, por la pantalla de Telefe apareció un formato tan extraño como novedoso: Gran Hermano. Un grupo de jóvenes aceptaba convivir en una casa, aislados del mundo exterior y con cámaras siguiendo sus movimientos durante las 24 horas. Diecinueve años después, el mundo vive su propio Gran Hermano. El coronavirus obligó al aislamiento preventivo y también forzado de medio planeta, la Argentina incluida. En medio de estos días de reclusión obligatoria, los ex participantes se encuentran con una pequeña gran ventaja: ya saben lo que es vivir encerrados.

Ximena Capristo (Foto: Instagram)
Ximena Capristo (Foto: Instagram)

Ximena Capristo integró la segunda edición del programa. Estudiaba Ciencias Económicas y trabajaba de moza cuando su madre la incentivó a inscribirse y así lo hizo. “Una gran diferencia es que me encerré por voluntad. Tenía 23 años y pensaba que sería un trampolín para mi vida profesional”, recuerda, en diálogo con Teleshow. La morocha destaca la importancia de la actual medida de aislamiento pero también admite que la experiencia de encierro “es muy dura. A mí siempre me gustó estar en mi casa. Pero esto es muy difícil, lo vivo con mucha tristeza pero también con la certeza de que entre todos vamos a convivir este virus y todo esto pasará”. Recuerda que en el programa permaneció cien días encerrada y que no se aceptaban visitas de afuera, no había contacto con el mundo exterior, salvo la voz de Gran Hermano pero “era una situación diferente. Convivía con personas que no conocía y aunque era difícil la diaria estábamos todos en el mismo plano de divertirnos. No olvidábamos que era un programa y un juego, pero esto que ahora atravesamos no es un juego”.

Como “experta en encierros”, la actriz sugiere algunas ideas para soportarlo un poco mejor. “Es importante llevar algunas mini rutinas. Respetar los horarios que habitualmente tenemos para levantarnos, comer”, dice y admite que “es más difícil cuando convivís con un niño pequeño como el nuestro, que quiere ir al jardín o que lo lleves a la plaza, y hay que organizarle actividades”. Para finalizar, Capristo vuelve a insistir sobre la importancia de hacer caso “por la salud propia y la del prójimo”.

Cristian U (Foto: Instagram)
Cristian U (Foto: Instagram)

En el 2011, y luego de una final ajustada, Cristian Urrizaga, más conocido como Cristian U, logró imponerse en el reality. ¿Cómo vive ese joven carismático pero también irascible y temperamental esta cuarentena? Ante todo coincide con lo expresado por Ximena en que su encierro para Gran Hermano fue voluntario. “Lo hice porque quería entrar a un programa de televisión y ver qué chances de trabajar se generaban. Una vez ahí adentro uno sí siente la obligación de quedarse para poder llevarse un premio que te cambia la vida como me pasó a mí”, y agrega “se torna una obligación porque no le querés fallar a los tuyos y esto es algo parecido. Al principio de la pandemia nos dieron la posibilidad de quedarnos voluntariamente y por nuestro bien. No lo hicimos. Hasta que no nos obligaron no lo hicimos”.

El ganador de la edición 2011 compara ambas experiencias y destaca algunos aspectos positivos. “En el programa no se nos permitían herramientas tecnológicas, tampoco contacto con la familia. Acá podemos comunicarnos ya sea por mail, Skype o teléfono”. Además se permite una reflexión: “Creo que las personas fomentamos estas situaciones cuando nos dicen cuiden el planeta y no lo hacemos, cuando nos dicen que hay enfermedades y no nos interesa porque es en lugares lejanos. Debemos aprender de lo que estamos viviendo”.

Para sobrellevar el tiempo entre cuatro paredes, Cristian asegura que se debe tratar de no cansar mucho el cuerpo para no cansar la mente “y no provocar situaciones de conflicto. Te lo dice alguien que es conflictivo”, concede, riendo. La clave según él es realizar una buena rutina de ejercicios, comer sano, dormir una siesta y a la noche ver una película o jugar con alguna aplicación. “Solo con esas actividades ya ocupaste cuatro o cinco horas del día además de los compromisos laborales”, y cierra: “Son diez días nada más, muy lejos de los cinco meses de los que vivimos o padecimos en el programa”.

Marian Farjat
Marian Farjat

Marian Farjat se hizo conocida por entrar a la famosa casa en el año 2015. Había cumplido 20 años y la llamaban la joven “del country”. “Estuve cinco meses encerrada y en ese momento lo difícil fue convivir con tanta gente”, quizá por eso esta cuarentena le resulta más soportable, ya que “estoy en una zona despoblada en Ezeiza, aislada del mundo”. Este tiempo lo aprovecha para escribir canciones y asegura que lejos de desesperarla no sufre el encierro. “En el programa fueron cinco meses y ya a lo último me quería ir corriendo. Pero acá la cuarentena la vivo con mi familia, nos entretenemos con juegos de mesa. Aprovecho a caminar sola por el campo. Agradezco esta posibilidad ya que no es lo mismo que atravesarla en un departamento encerrada, en ese sentido sé que soy una privilegiada”, y finaliza: “Habrá que ser positivos y no perder la fe, porque todo esto va a pasar”.

Martín Pepa (Foto: Instagram)
Martín Pepa (Foto: Instagram)

En el 2011 uno de los integrantes de la casa sorprendió a todos cuando decidió comprar 15 kilos de lechuga se trataba de Martín Pepa. Consultado por Teleshow, cuenta que cuando supo de la cuarentena obligada, dada su experiencia en el programa, lo tomó con mucha más calma. “Mucha gente comenzó a comprender lo difícil que fue el encierro. Ahora hay que hacerlo por una cuestión de salud, colaboración y aún así algunos no la cumplen. Nosotros lo hicimos por voluntad pero había que estar lejos de la familia, sin contacto. No fue tan sencillo”. Pepa advierte acerca de una dificultad que enfrentó en ese momento y que cree que volverá a pasar: “No se te pasa más el tiempo, y cuanto más largo es el encierro se torna peor”. Y sigue: “Al principio suele ser divertido. La novedad, hacés cosas que no hacés en la diaria, pero luego viene la etapa donde se acaban las actividades, la casa te parece más chica, te sentís sofocado, pero ese tiempo se pasa con objetivos”. Por eso aconseja buscar un fin, en el programa era llegar a la final, ahora será alcanzar metas laborales, intelectuales: “Además de un pensamiento positivo es importante proponer ‘bueno, terminó la cuarentena pero logré leer este libro, arreglar tal cosa’”.

Cuando los amigos le piden consejos acerca de cómo pasar el encierro al actual coordinador audiovisual de ITsitio.com, él destaca la importancia de encarar la cuarentena como una oportunidad y hacer tareas que estaban relegadas, pero también sugiere no consumir tanta información: “Al estar encerrado, tu cabeza empieza a generar entramados que te desgastan. Hay que intentar despejar la mente y no enroscarse”. Por eso, como los otros participantes insiste que “la gente se quede en su casa y que sean responsables”.

Griselda Sánchez (Foto: Instagram)
Griselda Sánchez (Foto: Instagram)

En la edición de 2007 Marianela Mirra se consagró campeona, pero la mendocina Griselda Sánchez logró un momento único cuando se metió en el confesionario a quejarse porque Claudia Ciardone había ingresado al juego mucho después y con extensiones. En estos días recordó ese momento en su Instagram, quizá para generar sonrisas en tiempos de mal humor.

En tiempos de cuarentena, Griselda Sánchez recordó el pedido en Gran Hermano que la hizo famosa (Video: Instagram)


Consultada sobre el aislamiento actual, como otros participantes destaca que el primero fue por elección y este por obligación, pero señala que ahora “podemos ser héroes simplemente quedándonos en casa”. Sánchez asegura que es un buen momento para volver a comunicarse con la familia y da detalles: “Tengo una hija más grande con la que ahora volvimos a ver pelis juntas, y una beba de un año y siete meses que está feliz de tener a su papá y mamá todo el tiempo en su casa”. Con los chicos dice que será cuestión de ponerse a jugar y organizar un pic-nic en el balcón o cenar imaginando que es un restaurante.

De su experiencia en Gran Hermano recuerda que la obligación de convivir fue lo más complejo y cree que ahora ocurre lo mismo. “Encerrados aquello que te molesta de la persona con que convivís se triplica”, asegura, y por eso será “cuestión de respirar y contar hasta diez para no estallar, sin olvidar que todos estamos nerviosos y en la misma situación”. Sin embargo destaca algo positivo: en el juego se convivía con personas desconocidas y ahora con familia y eso, es una ventaja. Para hacer más llevadera la convivencia recomienda tratar de no estar en pijama todo el día y ponerse bonita aunque sea para los que están en la casa. Para finalizar dice entre risas “ahora van a entender por qué mi desesperación por las extensiones” y remata con humor: “Y si no habrá que aguantar y sentirse ‘hecha conch...‘”

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