“Más allá del horizonte” llegó a las pantallas locales el 3 de enero de 1994
“Más allá del horizonte” llegó a las pantallas locales el 3 de enero de 1994

Los expertos hablan de una apuesta de riesgo, de la última gran jugada maestra de Alejandro Romay, el Zar de la televisión, en tiempos en los que los canales de cable parecían imparables y las señales de aire debían encontrar estrategias para sobrevivir.

Hace 25 años, el lunes 3 de enero de 1994, llegaba a las pantallas argentinas la telenovela Más allá del horizonte, una megaproducción de época que hizo historia por el nivel de su apuesta y la enorme audiencia que llegó a tener, además de su repercusión internacional.

Los programadores de televisión de aquellos tiempos pensaban que aquel año estaría de alguna manera marcado por el Mundial de fútbol que se disputaría por primera vez en los Estados Unidos.

Con la posibilidad de ver a Diego Maradona, Claudio Paul Caniggia, Fernando Redondo, Sergio Goycochea y Gabriel Batistuta en pantalla, los productores apostaban todo al deporte más popular de la Argentina.

Sin embargo, el gran partido de 1994 televisivo comenzó mucho antes. La explicación era centralmente económica.

El amor de Milagros y Catriel, en los medios de la época  (Resiste un archivo)
El amor de Milagros y Catriel, en los medios de la época  (Resiste un archivo)

"Sin la posibilidad de programar películas para lograr alto impacto en los horarios centrales, porque muchos ya las habían visto en cable un año antes, los canales de aire tuvieron que sumar más programación propia para mantener la audiencia y acaparar la millonaria pauta publicitaria, que en 1994 fue récord para la década y que terminaba en un gran porcentaje en manos de Telefe y Canal 13", detalla el periodista Tomás Balmaceda en su libro Los 90 (Ediciones B, 2017).

"Quien más sufría la polarización entre las dos señales líderes, tanto por el dinero como por el orgullo herido, era Alejandro Romay, un Zar al que todavía le costaba acostumbrarse a que su apodo fuese solo una referencia nostálgica y respetuosa del pasado", agrega el periodista.

Los canales de aire tuvieron que sumar más programación propia para mantener la audiencia y acaparar la millonaria pauta publicitaria, que en 1994 fue récord para la década

Con una visión notable, el director de Canal 9 se adelantó a sus colegas. Y, a contramano de lo que hicieron los demás, lanzó una temporada prometedora desde principios de enero, mientras los demás emitían la clásica programación veraniega desde la Costa Atlántica o con ciclos de poco despliegue.

"Presentamos los nueve nuevos del 9 para su emoción y su alegría en el verano", informaba la señal en un aviso institucional. Entre sus novedades, el canal informaba que llegarían a su pantalla programas como Solo para parejas, al que promocionaban como "una indagación profunda pero simpática y divertida sobre los jóvenes en su primera experiencia en pareja"; el ciclo periodístico Memoria, al mando de Chiche Gelblung y Silvia Fernández Barrios y la ficción basada en hechos reales conocida como Sin condena, entre otros.

Pero sin dudas, el lanzamiento que se destacaba en aquella ocasión era una telenovela muy particular. "De lunes a viernes a las 21, Más allá del horizonte, la nueva superproducción de Omar Romay", informaba el aviso.

Afiche promocional de “Más allá del horizonte” (Resiste un archivo)
Afiche promocional de “Más allá del horizonte” (Resiste un archivo)

La historia era sorprendente. Grabada en exteriores -muchas escenas transcurrían en una estancia y en medio del campo, por lo que se eligieron varias locaciones en San Antonio de Areco, en la provincia de Buenos Aires- estaba situada en el siglo XIX, por lo que no faltaban llamativas piezas de vestuario, carruajes y otras estridencias.

Los programadores de televisión de aquellos tiempos pensaban que aquel año estaría de alguna manera marcado por el Mundial de fútbol que se disputaría por primera vez en los Estados Unidos. Con la posibilidad de ver a Diego Maradona, Claudio Paul Caniggia, Fernando Redondo, Sergio Goycochea y Gabriel Batistuta en pantalla, los productores apostaban todo al deporte más popular de la Argentina

Tampoco faltaban triángulos amorosos, hijos no reconocidos, hermanas enamoradas de un mismo hombre, identidades cambiadas y todo tipo de enredos, con hacendados, aborígenes, militares y malones en prime time.

Sostenida con capitales italianos, parte del dinero para la superproducción lo aportaba el mismísimo Silvio Berlusconi, entonces magnate de los medios que apenas se vislumbraba como político.

Grecia Colmenares y Luisa Kuliok, las grandes protagonistas de la telenovela
Grecia Colmenares y Luisa Kuliok, las grandes protagonistas de la telenovela

El elenco era un verdadero dream team del culebrón vernáculo: Osvaldo Laport, que venía de otra gran telenovela, Cosecharás tu siembra, encarnaba al sargento Enrique Muñiz y, veinte años más tarde, al joven aborigen Catriel.

La otra protagonista, Grecia Colmenares, venía de lucirse en Manuela y, tiempo antes, en la recordada telenovela venezolana Topacio. En Más allá del horizonte también tenía dos papeles: interpretaba a María Bonangelo, una niña criada por los Olazábal, una familia de mucho dinero. Y, cuando la historia avanza 20 años, era Milagros, quien vivirá un romance con Catriel.

El reparto se completaba con grandes actores como Luisa Kuliok, Gerardo Romano, Viviana Saccone, Marta González, entre muchísimos otros intérpretes de primer nivel.

La inversión era tan grande que hasta llegaron a convocar al actor estadounidense Clayton Norcross, al que le doblaban las escenas para que se pudieran escuchar en español.

Osvaldo Laport en la piel Catriel, de “Más allá del horizonte”
Osvaldo Laport en la piel Catriel, de “Más allá del horizonte”

"Superproducción de diez millones de dólares, Más allá del horizonte es una novela de época que transcurre en el siglo XIX y donde los protagonistas principales Grecia Colmenares y Osvaldo Laport se desdoblan en sus propios hijos. El uruguayo tan pronto aparece enfundado en su uniforme de teniente del ejército como casi en cueros y generando gran centimetraje en la prensa del corazón con su personificación del indio Catriel", explican en el libro Estamos en el aire. Una historia de la televisión argentina (Planeta, 1999), los periodistas Silvia Itkin, Carlos Ulanovsky y Pablo Sirvén.

Superproducción de diez millones de dólares, Más allá del horizonte es una novela de época que transcurre en el siglo XIX y donde los protagonistas principales Grecia Colmenares y Osvaldo Laport se desdoblan en sus propios hijos

El éxito fue inmediato. Tal como describen en esa notable investigación Itkin, Ulanovsky y Sirvén, "Alejandro Romay pone patas para arriba al mercado televisivo y da por tierra con la tradicional política de rotar títulos semanales de a uno por noche a las 21. Su oportuna ocurrencia de instalar Más allá del horizonte a esa hora todos los días es el gran batacazo de la temporada".

"Producido a todo lujo por su hijo, Omar Romay (…), el teleteatro gana la delantera en el verano sorprendiendo y descolocando a los demás canales. Resultado: diez meses promediando 20 puntos de rating diarios", detallaron.

En ese libro, el productor brinda detalles sobre aquel suceso. "Ahí la televisión descubre -subraya Omar Romay- que los lanzamientos deben hacerse en enero. Hasta ese momento se esperaba a marzo o abril porque publicitariamente son meses más fuertes. Pero como Más allá del horizonte me la habían pagado los italianos, pude asumir un negocio de riesgo a ver qué pasaba. Nunca se había programado una tira a esa hora y se instaló como concepto", explica en Estamos en el aire.

"Los italianos -revela el hijo del Zar- querían que Gina Lollobrigida trabajara en la novela. Cuando ella llegó a Buenos Aires y vio que la protagonista era mucho más joven, se tomó un avión y se fue. Los italianos pidieron reemplazarla por Luisa Kuliok. Yo no quería trabajar con ella. Es ella o nada, dijeron. Kuliok aceptó, pero con dos condiciones: el mismo sueldo que Gina Lollobrigida y hacer otra novela como protagonista", concluyó Romay hijo.

Los italianos -revela el hijo del Zar- querían que Gina Lollobrigida trabajara en la novela. Cuando ella llegó a Buenos Aires y vio que la protagonista era mucho más joven, se tomó un avión y se fue

El suceso fue tal que en poco tiempo todo el mundo estaba hablando del programa. En particular, se mencionaba a la pareja protagonista y al exuberante personaje de Catriel, que aparecía con poca ropa en la mayoría de las escenas.

Laport era presentado como el nuevo “sex symbol” de la televisión (Revista Gente – Gentileza Archivo Tea y Deportea)
Laport era presentado como el nuevo “sex symbol” de la televisión (Revista Gente – Gentileza Archivo Tea y Deportea)

"El nuevo sex symbol de la tele", definía a Laport la revista Gente en su edición del 17 de febrero de 1994. Ante el gran éxito de la telenovela, la publicación realizó una encuesta para analizar qué era lo que más le gustaba al público de este galán, que se destacaba en dos roles y aparecía en gran parte de las escenas con un taparrabos.

"De él sus admiradoras dicen que 'es un potro, es un divino, es tierno y un dulce", afirmaba la revista. En la encuesta que el medio realizó entre 400 personas, el 25.3% de los encuestados respondió que el actor "está fuerte, es un divino", mientras que el 17.8 señaló que "tiene lomo". En tanto, el 11% dijo que el galán "es un potro" y el 7.3 que es "tierno y dulce".

Milagros y Catriel, el gran romance de la telenovela
Milagros y Catriel, el gran romance de la telenovela

Por aquellos días de gloria, Laport y su físico estaban en boca de todos. Él respondía en sus entrevistas que se lo pasaba ocupado con las intensas grabaciones de Más allá del horizonte y que vivía con su mujer, la actriz Viviana Sáez, quien también tenía un rol en el programa.

"Entretanto vive en su casa de Benavídez, todavía no terminada, y él y Viviana duermen en una cama que el propio Laport construyó. 'En ella, espero, engendraremos a nuestro primer hijo y a muchos que vendrán después', dice. Sus días son de agenda completa, no sólo por las grabaciones de la telenovela, sino porque hace tres horas diarias de fierros (…)", describió la revista Gente.

Grecia Colmenares en la revista Gente, en pleno furor de “Más allá del horizonte” (Gentileza Archivo TEA y Deportea)
Grecia Colmenares en la revista Gente, en pleno furor de “Más allá del horizonte” (Gentileza Archivo TEA y Deportea)

"Si fuera por mí, sería un gordito feliz. Me gustan los asados, las empanadas, el buen cabernet -sin despreciar los chablis ni los borgoñas-, las pastas y las pizzas. Pero tomo sólo jugo de naranjas y como vegetales y cereales. Me hacen sentir muy bien, pero qué querés que te diga: muchas veces querría sentirme mal y comerme una buena parrillada", afirmó el actor a Gente.

Su compañera, Colmenares, también era buscada por los medios de la época. En la revista Gente del 24 de febrero de 1994, le preguntaron si era tan romántica como se la veía en los programas de televisión y si pensaba en aparecer desnuda en alguna telenovela. Pero ella, contundente, respondió: "Para el único que me gusta desnudarme es para mi marido".

105 niños fueron llamados Catriel en 1994 por el furor de “Más allá del horizonte”, según los datos del Registro Nacional de las Personas
105 niños fueron llamados Catriel en 1994 por el furor de “Más allá del horizonte”, según los datos del Registro Nacional de las Personas

El programa fue vendido a varios países del mundo (en varios lugares se conoció como Milagros) y el éxito continuó durante todo el año. Tal fue la repercusión popular que fueron muchos los que eligieron llamar Catriel a sus hijos.

Según los datos del Registro Nacional de las Personas, en 1994 ese nombre tuvo su pico histórico de popularidad: 105 niños fueron inscriptos con el nombre del personaje que interpretaba Laport en taparrabos.

Hacia fines de aquel año, los canales volverán a apostar a la fórmula, pero ya sin el éxito de Más allá del horizonte. A Canal 9, tal como había acordado con los productores, llegó Con alma de tango, con Kuliok a la cabeza.

"Con una factura similar a la de Más allá del horizonte, hereda su espacio y zarpa tibiamente por la pantalla el 11 de octubre. De acuerdo con lo convenido, Luisa Kuliok retoma el primer plano haciendo de médica, seducida por un orillero (Gerardo Romano)", describe Estamos en el aire.

El programa llegó a tener un promedio de 20 puntos de rating
El programa llegó a tener un promedio de 20 puntos de rating

Con alma de tango no logra tener la popularidad de su antecesora. Pero Romano y Kuliok no serán los únicos damnificados.

"Los protagonistas principales de Más allá del horizonte, Colmenares y Laport, marchan al 13, seguros de repetir ese suceso. Ella, como en Topacio, vuelve en El día que me quieras a ser ciega; él es camionero pero tampoco aquello funciona", concluye el libro.

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