El dolor de Teté Coustarot: murió su mamá, Alba Ugolini

Oriunda de General Roca, Río Negro, fue directora de escuela. En el último tiempo su salud se había deteriorado. Falleció el lunes, a los 97 años, pero en su familia mantuvieron el hermetismo: pocas amigas de Teté estaban al tanto de su tristeza

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Teté Coustarot con su mamá, el
Teté Coustarot con su mamá, el día que Alba cumplió 95 años; es una de las pocas fotos que se conocen de ella

"Tiene Alzheimer desde hace cinco años. Ya no camina y no ve. Todo el tiempo tengo que recordarle quién soy, porque se acuerda de muy poquitas cosas", revelaba Teté Coustarot en una entrevista, hace justo cuatro años. Pero en esos escasos momentos de lucidez, cuando ese velo que nubla la memoria se corría de manera efímera, Alba Ugolini la miraba. Y quizás ahí comprendía que el amor de madre supera cualquier olvido.

Este lunes 1 de octubre, Alba falleció en General Roca, Río Negro, la ciudad donde transcurrió toda su vida. Tenía 97 años, y estaba internada desde hacía tiempo: su salud se mostraba cada vez más endeble. Su familia la despidió lejos del ruido mediático, para que el último adiós fuera íntimo. Tanto es así que solo el círculo más cercano a Teté estaba al tanto del duro momento que atraviesa la conductora radial y televisiva.

También en Roca nacieron sus tres hijas: Nidia, la mayor, es la madre del ex tenista Mariano Zabaleta; la menor se llama Diana. ¿Y la del medio? Stella Maris, aunque desde aquellos primeros desfiles provinciales, y todavía más desde su desembarco en Buenos Aires, todos la conocen como Teté. Entre ellas le dieron a Alba seis nietos y ocho bisnietos.

En julio de 2016 las tres hermanas le festejaron los 95 años a su mamá:

Alba sopla la velita simbólica
Alba sopla la velita simbólica junto a sus hijas, Nidia, Teté y Diana, en el hogar donde se alojaba

Alba Ugolini de Coustarot fue maestra, y llegó a ser directora de la escuela primaria Miguel de Cervantes Saavedra. En gran parte gracias a su gestión la institución —fundamental en la vida de Roca— pudo contar un nuevo edificio, allá por mediados de la década del 70.

En julio de 2017, durante una visita al programa de Mirtha Legrand, Teté volvió a hablar de Alba. Lo hizo luego de que Flavio Mendoza se conmoviera hasta las lágrimas al referirse a su propia madre, quien a los 73 empezaba a experimentar las primeras consecuencia del mal de Alzheimer. Y la conductora buscó consolarlo.

"Hay una especie de sensación que tengo: al principio es muy fuerte pero después, cuando vos podés darle todo lo que necesita para que esté bien, ellos están en un estado de inconsciencia, de poca relación con la realidad, pero están felices. Es lo único que me importa", le dijo Teté a Flavio.

"Mi mamá no me reconoce. Ahora ya voy casi con humor. Hay que tratar de no preguntarle: '¿Cómo estás?', ni ningún tipo de interrogatorio porque empiezan a hacer un esfuerzo enorme para entender —siguió Coustarot, frente a la atenta mirada de Mirtha—. Voy a verla y le digo: 'Hola mamá, soy Teté, soy tu hija, la del medio'. Y le empiezo a contar que afuera está nublado".

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