"Quiero que tengas un hijo con otra mujer, sería un instrumento para que tengamos lo que más deseamos", le propuso Leticia (Millie Stegman) a Gonzalo (Gabriel Corrado), en Luna Salvaje, la tercera sería María (Carina Zampini). La novela emitida todos los mediodías por Telefe en el 2000 y 2001 fue una de las primeras ficciones en referirse al alquiler de vientre, un tema hablado y debatido en los medios hoy.

Hace unos días Leonardo Tusam dijo que quería ser padre y aseguró que lo haría en Estados Unidos, a través de la subrogación, sumándose a la lista de famosos que agrandaron su familia a través de este método, como Marley, Flavio Mendoza y Luciana Salazar. Hace unos días Pampita presentó a Gauthier, su pequeño ahijado nacido gracias a la gestación solidaria. Pero, ¿cómo era hablar en televisión de esta forma alternativa para tener hijos hace casi dos décadas?

"Sin dudas la novela fue precursora. La idea no surgió por algo en particular. En aquel entonces había tratamientos de fertilidad, pero no estaba todo tan adelantado como ahora y uno como guionista, va buscando posibles conflictos", contó a Teleshow Ricardo Rodríguez, autor de Luna Salvaje junto con Patricia Maldonado.

Cansados y desesperados luego de varios tratamientos de fertilidad fallidos, la pareja protagonista decidió buscar a un tercero que les permitiera formar una familia: "En las novelas fundamentalmente se tratan historias de amores imposibles. Se generó la idea partir de una mujer obsesionada con tener un hijo con su marido porque sentía que era la forma de no perderlo. Al final, la malvada bebió de su propio veneno y la mujer que le llevaría  felicidad, termina quitándole a su amor".

Más allá del romance, la ficción hacía referencia a un tema polémico que aún genera controversia y que está abierto a debate. De hecho la subrogación no está legislada en el país, pero gracias a un vacío legal, puede llevarse adelante la gestación solidaria (una mujer presta su vientre desinteresadamente, sin recibir dinero a cambio).

"A diferencia de hoy, hace 18 años era todo mucho más rudimentario y es por eso que los protagonistas concibieron al bebé de manera tradicional", recordó el escritor que además es secretario del Consejo Profesional de ARGENTORES y explicó que en la actualidad, la historia tendría que ser contada desde otro lugar ya que debido al avance en los tratamientos de feritilidad, no sería verosímil que los protagonistas tuvieran una relación para concebir un hijo, se forzaría una situación".

"Era un tema que no estaba en boga", contó el autor. A pesar de eso, el público no se escandalizó con la idea de alquilar un vientre para tener un hijo y compró la historia que arrancó con poco rating pero que en pocos capítulos remontó, hasta promediar los 30 puntos en el final.

Hace unas semanas Telefe estrenó la novela turca Una parte de mí, con un argumento muy parecido: Defne y Kahraman son una pareja de clase alta que no pueden terner hijos y alquilan el vientre de Elif. Al igual que en Luna Salvaje la mujer que prestó su cuerpo y el hombre se enamoran.

El estreno no le cayó muy bien a los autores de la ficción nacional: "El canal nos compró los libros y hoy vemos una trama similar en una novela turca", dijo Roríguez. De esta manera, queda en evidencia la crisis por la que atraviesa la ficción nacional: "Me da cierta cosa ver en la pantalla cosas de otros países, cuando hay historias que podemos contar nosotros".

Los costos son el principal motivo de la falta de producciones locales. Es por eso que desde ARGENTORES presentaron en el Congreso la ley de Televisión y Nuevas Plataformas. Dicho proyecto contempla un fomento a las producciones nacionales por parte de las empresas que desembarcan en el país para hacer negocios audiovisuales y el establecimiento de una cuota de pantalla que obligue a los canales a tener estrenos argentinos.

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