Con tan sólo 22 años, Franco Masini es un actor con una carrera en plena ebullición. Hoy se anima a bucear en todos los terrenos. Se hizo conocido por interpretar a Pedro Correa en Esperanza Mía, y en la actualidad se pone en la piel de Nico, en Amar después de amar. Sus escenas de sexo con una abogada no pasaron inadvertidas. Y próximamente será el protagonista de una historia de amor homosexual.

Pero todo esto comenzó mucho antes…

—Muchas personas te descubrieron ahora, en ADDA. Pero contanos: ¿cómo fueron tus comienzos?

—Arranqué en Disney, en un programa que se llamaba Peter Punk. Ahí fueron tres temporadas: tenía 14 o 15 años. Después de eso hice algunas otras novelas: "Señales", "El legado", hasta que llegó "Esperanza mía". Y en ese 2015 se estrenó "El clan", de Pablo Trapero.

—ADDA se grabó el año pasado: ¿cómo fue ese proceso de grabar, pero verse recién hoy?

—Al principio era un poco raro porque como es mitad en pasado y mitad en presente, a uno le cuesta ver el capítulo logrado; no te lo imaginás cuando lo lees (en el libreto). Pero ahora que lo veo quedó buenísimo, estoy muy contento.

—Tu personaje tiene escenas bastante subidas de tono. ¿Cómo las viviste?

—Las escenas yo las sabía desde un principio porque cuando me dieron el personaje, me dijeron: "Es así y pasa algo con una abogada, y pasa algo con Mía…". En el caso de Delfi Chaves y de Brenda Gandini yo ya sabía lo que se venía. Con la abogada son escenas fuertes. Es un desafío y lo tomo como parte del trabajo como actor.

—¿Recordás cómo fue hacer la primera escena de sexo?

—La hicimos con Brenda y no teníamos tanta relación porque fue muy al principio. Pero bueno, después entramos recontra en confianza, pegamos buena onda.

—¿Qué dice tu mamá cuando ve esas escenas hot?

—Nada, no me dice nada nadie de mi familia. La verdad que a todos les gusta mucho la novela, están todos enganchados.

—Para vos, ¿quién sería la revelación de ADDA?

—Yo creo que el producto en sí es algo distinto, la novela. Esto de que se cuente un poco pasado y un poco es bastante original, y está muy bueno también cómo lo cuentan: que se congela la imagen, que con la música vos ya te das cuenta que está llegando el presente, porque empieza como si fuese un hielo que se está rompiendo.

—¿Te preguntan quién mató a Carolina?

—Sí, voy caminando por la calle y me dicen: "Bueno, a Carolina la mató…". Voy caminando por la calle y la gente me dicen: "Pará, pára, escuchame una cosa, ¿quién mató a Carolina?". El otro día en el aeropuerto, me estaba yendo de viaje muy tranquilo con mis valijas, y escuchó: "Pará, pará". Me doy vuelta como diciendo: "Bueno, me olvidé el pasaporte, pasó algo". "¿Quién mató a Carolina?", me dicen. Pero hasta el último capítulo nadie va a decir nada. De hecho no se lo digo a nadie, porque siempre te hacen el cuento de "Decímelo que yo no lo digo", pero ya se empieza… ¿Te imaginás?

—¿Cómo te manejás con los medios?

—Es verdad que en los medios capaz que uno dice algo y después salta por todos lados, no sé, algún dato de color, y de golpe se hace noticia por los portales. Pero yo soy bastante tranquilo: voy, actúo y me voy a mi casa. Tengo una vida muy normal.

—¿Qué opinás de la grieta que existe entre los actores?

—Yo soy chico, entonces respecto a lo que es político no puedo hablar porque estoy más enfocado en otras cosas. Pero es verdad que es una realidad, que a todos nos pasa que hay gente afín a un determinado gobierno y otra gente que está en contra, y demás. Yo creo que los actores son actores y actúan, en cualquier lugar van a querer actuar y dejar lo mejor. Yo actúo, a mí me gusta actuar, y punto.

—¿Cómo manejas tu economía y con quién vivís?

—Hace poco me mudé solo.

— Y ¿ cómo es vivir solo?

— Me cuesta un poco la cocina. ..

—¿Alquilás, compraste?

—No, no, me lo compré. Ya trabajo hace varios años entonces pude comprármelo y me mudé hace unos meses. Pero me cuesta un poco el tema de la cocina porque no sé nada, no sé cocinar. Decí que tengo a mi abuela a tres cuadras: voy a comer ahí, busco comida, todo. O pido delivery pero todos los días a base de delivery no puedo estar.

—¿ Cómo es tu relación actual con las mujeres?

—Muy tranquila. Estoy soltero, pero tranquilo igual.

—¿Se te arriman mujeres más grandes después de tus escenas con Brenda?

— Por ahora no. Pero bueno, nunca se sabe, capaz en unos meses te digo…

—¿Cómo te manejas con las redes sociales?

—Me muestro como soy. La idea un poco de las redes para mí es eso, es mostrar lo que uno hace, no crear algo para que la gente me vea de una determinada manera. Yo soy Franco, y voy por la calle y me saco una foto y tengo ganas de subirla, y la subo.

—¿Cómo viene tu agenda este 2017, además de estar ADDA al aire?

—Estoy terminando de ensayar una obra, que se estrena a partir del 14 de abril todos los viernes y sabados en el Galpón de Guevara, que se llama "Y un día Nico se fue".

—¿Cómo te preparás para este nueva experiencia?

— Es muy desafiante. Yo voy ahí, al desafío, al riesgo. Después puede fallar , cómo no  pero hay que probar. Después, para las vacaciones de invierno voy a hacer "Marco Polo" en el Maipo, una especie de show con baile, con canto, con un poco de todo, que va a estar muy, muy divertido.

—¿A Franco qué es lo que más lo saca en la vida personal?

—Tengo un problema y es que soy muy ansioso con todo. Y eso puede generar malas consecuencias…

—Por ejemplo, ¿qué?

—¿Qué me puede sacar ? Qué buena pregunta ésa…

—¿Con las mujeres sos ansioso? ¿Te gusta conquistar o que te conquisten?

— Un poco y un poco. Me gustan las dos cosas.

—¿Cómo te manejas con el sexo? ¿Qué lugar ocupa en tu vida?

—No, no, no… (se pone colorado). Obviamente que el sexo es importante, pero qué sé yo, no es lo primordial en mi vida día a día. Hoy estoy 100 % enfocado en lo que es el trabajo. Pero sí, obviamente que es parte de la vida…

—Cuando te ves al espejo, ¿qué ves?

—Veo a una persona que está empezando su carrera como actor, que está probando, que está intentando absorber, que está buscando nuevas experiencias. Como si fuese algo que absorbe de cada cosa que hace. Intenta hacerlo parte de un instrumento, de un cuerpo que es con el que uno trabaja y que el día de mañana, cuanto más alimentas a tu instrumento como actor, que nuestro instrumento es el cuerpo, mejor va a poder resolver ciertas escenas y ciertos personajes.

—Si tenés una buena noticia y una mala, ¿a quién es la primera persona a la que recurrís?

—Y… a mi mamá, Luz.