Lorena Meritano
Lorena Meritano

"Estoy perfecta, libre de cáncer y ya en mi casa, gracias a Dios". De esta manera anunciaba la actriz Lorena Meritano que las operaciones y los tratamientos a los que se tuvo que someter después de haber sido diagnosticada con cáncer de mama en 2014 dieron sus resultados. Algo que no hubiese sido posible, por supuesto, sin "la fuerza, el coraje y la fe" que tuvo la entrerriana durante todo este proceso, según sus propias palabras.

Descansando en Buenos Aires después de los resultados favorables en diferentes exámenes médicos, contó que "es difícil de explicar" lo que siente en este momento, tras haber pasado por el quirófano seis veces. "Ahora hay que hacer controles oncológicos y ginecológicos pero todo viene saliendo bien", indicó a Teleshow la actriz con amplia trayectoria en telenovelas en América Latina, entre las que se encuentran Muñeca Brava, Pasión de Gavilanes y Mujeres de nadie, entre muchas otras.

"Ya pasó lo peor. Ahora a tener fe en que los exámenes van a ir bien. El cáncer lo extirparon hace un año. Pero por prevención me hicieron una masectomía, en donde me quitaron el pezón izquierdo, y hace dos meses me extirparon los ovarios", indicó, en sintonía con la decisión de contar su experiencia desde un principio, para ayudar a quienes están pasando por un momento similar.

-¿Qué enseñanzas te dejó haber superado esta enfermedad?
-Muchas. Sobre todo a ser un poco más paciente. Es algo que tenía que aprender y todavía necesito seguir aprendiéndolo.

-¿Qué recomendaciones hacés a partir de tu experiencia?
-Desde el día en que me toqué la bolita, decidí no esconderme ni desaparecer. Hay que hacerse chequeos y autoexámenes, tanto hombres como mujeres. Esto se lo robo a Saint-Exupéry: "Lo esencial es invisible a los ojos". No somos un par de tetas o un cuerpo; somos un alma, un corazón. Es lo que me permitió estar viva y estar hablando con vos. Me sacaron las tetas, los ovarios, no podía caminar, no podía respirar, pero lo que tenía era fuerza, coraje y fe. Eso somos en realidad, y te puede llegar a mantener vivo en una circunstancia como esta.

-Más allá de las fuerzas que tuviste para superar la enfermedad, ¿este proceso te volvió más creyente?
-Soy hija de mamá judía y papá católico. Mis hermanos son ateos y yo elegí tomar la comunión hace 15 días, sola. Soy muy creyente pero lo fui siempre. No creo más en Dios que antes. Sí creo más en mí que antes: tenía la autoestima muy baja, ahora no es que tengo el ego enorme pero lo que no te mata te fortalece. Lo que sucede con el cáncer es que cuanto más tiempo pasa más miedo tenés. Como te enteraste que tuviste cáncer, cada vez que te hacés un estudio tenés más miedo. Sólo lo puede entender el que lo vivió, ni siquiera un familiar. Ahora sólo quiero que pasen los cinco años con todos los estudios bien para estar tranquila.

-¿Y ahora cómo sigue tu vida profesional?
-Ahora queda volver a laburar. Tengo una peli en México, que me están esperando hace dos años. Pero con una mano en el corazón te digo que el sueño del pibe, mi sueño, es ser profeta en mi tierra. Todo lo que hice en Colombia o en Estados Unidos me gustaría poder hacerlo acá. Tele, cine, teatro, pero en Argentina.

-¿Por qué creés que no te llegó esa oportunidad?
-Honestamente, terminé el colegio y me fui a vivir a México. Allá estudié y siempre trabajé afuera. Ahora estoy en Buenos Aires desde enero y en octubre voy a poder "volver a las pistas", como me dijo mi doctora. Tengo mis mánagers en México y en Colombia, pero quisiera tener un mánager acá.

En Centroamérica ha tenido innumerables trabajos y logró construir una exitosa carrera. Después de haber superado el momento más difícil de su vida, busca emprender una nueva etapa en su tierra. Fuerza, coraje y fe no le harán falta.