La conmovedora despedida a Piero de su hija Fiorella: fotos, canciones y un vínculo que se hizo legado

Entre camarines, comidas y conversaciones, la cantante compartió postales junto a su padre y expresó el dolor por su partida

Un hombre con anteojos y cabello canoso rizado hace el gesto de la paz junto a una mujer joven de cabello largo
Fiorella sigue los pasos de su padre en la canción
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La voz de Piero atravesó décadas, escenarios y generaciones con canciones que hablaron de los padres, los hijos, las luchas colectivas y los vínculos cotidianos. Ahora, una de las despedidas más íntimas llegó desde el corazón de su familia.

Tras la muerte el pasado miércoles del cantautor a los 81 años, su hija Fiorella De Benedictis publicó en las últimas horas un mensaje en redes sociales en el que expresó el dolor por la partida de su padre y recuperó una idea que marcó el vínculo entre ambos: la ternura.

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“Hoy tengo nublada la sonrisa, pero qué regalo tan grande tenerte tan cerquita. Aguante la ternura, aguante vos”, escribió la joven artista junto a una serie de imágenes familiares. En las fotografías se ve a Piero en escenas cotidianas, lejos de la solemnidad de los grandes teatros y de los escenarios que lo acompañaron durante gran parte de su vida.

Un hombre con gafas y cabello rizado se lleva el índice a los labios junto a una mujer joven en un vestíbulo con carteles
Fiorella posa junto a su padre Piero, en una salida teatral poco antes de su muerte

Hay retratos de padre e hija en una comida, selfies improvisadas, charlas en un living, postales de camarines y encuentros junto a colegas. También aparece el músico frente a una pared cubierta de frases, dibujos y recuerdos, como si las palabras que dejó en sus canciones hubieran encontrado otro lugar para quedarse: el de la intimidad de una casa, una familia y una hija que eligió seguir su propio camino en la música.

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La muerte de Piero, cuyo nombre completo era Piero De Benedictis, dejó una marca en la cultura popular argentina y latinoamericana. Su repertorio incluyó canciones que perduraron en la memoria colectiva, entre ellas “Mi viejo”, “Para el pueblo lo que es del pueblo”, “Llegando llegaste”, “Pedro Nadie” y “Manso y tranquila”. En sus letras convivieron la canción popular, la mirada política y social y una forma directa de hablar de los afectos.

Fiorella, nacida en 2003, creció en una etapa de la carrera de su padre en que ya era un artista consagrado, con una obra conocida en la Argentina y en otros países de América Latina.

Un hombre con anteojos redondos y una niña que saca la lengua y coloca las manos cerca de las orejas
Piero y Fiorella en una postal de infinita complicidad

Con el paso de los años, Fiorella se acercó a la música y convirtió esa vocación en su profesión. En una entrevista publicada en 2025, habló sobre la influencia paterna y dejó una frase que hoy adquiere otro sentido: “La idea de vivir la vida con un poco de ternura es una de las cosas más lindas que me enseñó”.

Piero también acompañó ese recorrido artístico. Padre e hija compartieron el proyecto Lo mismo que vos, un EP que reunía sus voces y que ambos presentaban como una propuesta de “ternura social”. La unión musical no fue solo una colaboración entre dos artistas: fue una forma de encontrarse, de prolongar una conversación familiar y de llevarla a las canciones.

En el mensaje de despedida, Fiorella volvió a esas enseñanzas y también a algunas de las palabras que formaban parte del universo poético de su padre. “Yo por mi parte no te olvidaré, a lo mejor volvemos a encontrarnos. Te amo para toda la vida, la vida, la vida, la vidaa”, escribió.

Piero luce gafas de marco naranja, bufanda a cuadros y abrigo negro mientras hace un gesto con ambas manos mirando a la cámara
El cantautor Piero en otra de las fotos que compartió Fiorella

La publicación expuso el dolor de una hija que intenta asimilar una ausencia, pero también la decisión de sostener lo recibido. “Estoy cediendo a la dificultad, pero quién no ha probado hacer cambiar al viento, antes de caerse y no moverse más. ¿Cómo explicamos la muerte que llega y es un recuerdo?”, expresó.

Para Fiorella, las obras de Piero no pertenecían únicamente a los discos, las radios o los recitales. Sus canciones formaban parte de los recuerdos domésticos, de las reuniones entre padres, hijos y nietos, de los nacimientos y las pérdidas que atravesaron a la familia De Benedictis.

En las fotos compartidas por la joven se percibe esa dimensión cotidiana. Piero aparece con sus anteojos redondos, el pelo enrulado y gris, una sonrisa en medio de una salida o una conversación. En otra imagen, habla frente a Fiorella, sentados uno frente al otro, como en una escena que resume años de escucha y compañía. En otra, posa junto a músicos antes de una función, con el Teatro San Carlos de fondo.

Un hombre con gafas y cabello rizado está sentado frente a una joven en una sala
Las miradas entre padre e hija: la intimidad de Piero y Fiorella

El artista que popularizó “Mi viejo” quedó, para su hija, en el lugar inverso de esa canción que emocionó a tantos. Esta vez, fue ella quien puso en palabras la despedida al padre. Y lo hizo con la sensibilidad de quien reconoce una herencia que excede la música.

“También es bueno llorar”, escribió Fiorella, antes de cerrar con una declaración que condensó el legado afectivo de Piero a partir de una de sus tantas canciones: “Seguiré al sol, que viva el gran amor, que tiene dolor. Yo soy tu sangre, mi viejo. Me dejás la manija de vivir la vida al máximo como me enseñaste. Gracias”m.

Su despedida no solo recordó al cantor de una generación. También mostró a un padre presente en la memoria de su hija, en sus canciones compartidas y en una palabra que, según ella misma contó, Piero le enseñó a defender: la ternura.

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