Dante Ortega contó cómo vivió la separación de Sebastián Ortega y Guillermina Valdés: “Era el mensajero, me hizo muy mal”

El joven recordó que, cuando era chico, quedó en el medio de la ruptura familiar y asumió un papel demasiado pesado para su edad

Dante Ortega contó que vivió la separación de Sebastián Ortega y Guillermina Valdés puertas adentro y evitó exponer el conflicto familiar (Video: Puro Show, Eltrece)
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Con apenas 10 años, Dante Ortega se convirtió en el mensajero entre sus padres. Iba de un lado al otro, llevaba y traía mensajes en medio de una separación que se había vuelto tema de conversación nacional, y cargó con ese peso en silencio durante años. Décadas después, el músico habló por primera vez en detalle sobre cómo vivió el divorcio de Sebastián Ortega y Guillermina Valdés, en una charla con el programa Puro Show (Eltrece) que dejó frases que no pasaron desapercibidas.

La separación de sus padres ocurrió en 2010, tras 12 años de relación, y tuvo una repercusión mediática enorme: al poco tiempo, Valdés oficializó su vínculo con Marcelo Tinelli, lo que multiplicó la exposición pública de una ruptura que ya de por sí generaba titulares. Dante tenía entonces alrededor de 10 años y, según contó, eligió desde ese momento mantenerse del lado de adentro. “Yo lo viví puertas adentro. Trataba de tener un buen vínculo con mis papás, que si ellos no se llevaban bien fuera un tema de ellos y que lo arreglaran a su manera”, dijo en el programa.

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Entrevista de Maria Laura Santillan a Dante Ortega
El músico reveló que durante el divorcio de sus padres actuó como mensajero entre Sebastián Ortega y Guillermina Valdés (Gustavo Gavotti)

El rol que asumió en ese contexto fue el de intermediario, una posición que con el tiempo reconoció como demasiado pesada para su edad. “Yo, como hijo más grande, siempre traté de que mis papás se llevaran bien. Iba de un lado al otro, era el mensajero. Y la verdad que eso a mí me hizo muy mal”, admitió. La frase sintetizó algo que durante años no había dicho en público: que la dinámica familiar de aquella época le dejó una marca.

La autocrítica llegó cuando Dante puso en perspectiva lo que sintió en ese momento versus lo que le correspondía vivir a su edad. “Siento que tuve mucha fuerza para ponerme al hombro eso. Yo me sentía muy maduro en esa situación, muy adulto, pero no me correspondía siendo tan chico”, reconoció. La madurez que creyó tener entonces, con el tiempo, la leyó de otra manera: como una carga que no debería haber tenido que sostener.

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Aun así, Dante evitó la crítica hacia sus padres. Fue explícito en ese punto: “Para los chicos nunca es fácil que los papás se lleven mal y se peleen. Hay que aprender algo de eso y hay que dejar el ego de lado. Mis viejos hicieron lo que pudieron y no los critico”. La misma comprensión que aplicó para sí mismo la extendió hacia Sebastián y Guillermina, a quienes describió como personas que atravesaron un proceso difícil de la mejor manera que pudieron.

Dante Ortega recordó cómo fue la reacción de su familia por su orientación sexual
El hijo de Sebastián Ortega y Guillermina Valdés dijo que no critica a sus padres y que ambos hicieron lo que pudieron en un proceso difícil

El tiempo, dijo, fue haciendo su trabajo. Hoy la relación entre sus padres es diferente a la de aquellos años de tensión. “Hoy pueden hablar, pueden comunicarse dentro de todo”, señaló. No habló de una reconciliación ni de una amistad, pero sí de un vínculo funcional que costó construir y que él observó desde adentro durante todo el proceso.

La entrevista en Puro Show llegó en un momento de exposición pública para Dante, que participa del reality Es mi Sueño. Allí también habló de su carrera musical y del peso que implica llevar el apellido Ortega en la industria. Nieto de Palito Ortega, hijo de Sebastián y sobrino de Emanuel, el músico fue claro respecto a su postura: no quiere imitar a nadie de su familia. “Quiero hacer un estilo de pop distinto al que hizo mi tío o mi abuelo. Yo nunca me quiero parecer a nadie; lo más importante en esta carrera es no imitar a los demás. Podés admirar muchísimo a tu familia, pero al final del día tenés que ser vos mismo”, afirmó.

La admiración por su abuelo, no obstante, fue genuina. “Admiro mucho su capacidad de mantenerse en el tiempo, no solo a nivel musical sino también físicamente. Siento que mi abuelo es un ejemplo, no lo digo solo porque sea mi familia, sino porque es un tipo que la luchó toda su vida para conseguir sus sueños”, dijo sobre Palito. También recordó la emoción de haber compartido escenario con él en el Luna Park: “Ese lugar es como una segunda o tercera casa para mí, porque es donde más lo vi trabajar y recibir el amor del público”.

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