La vez que el Diablo quiso apoderarlo, el amor casual que lo llevó a ser relator y su lectura en zeta: 53 hechos no tan recordados de Alejandro Fantino

Empezó como periodista deportivo, dejó su sello siguiendo la campaña de Boca y se consolidó como conductor de televisión. Hábil para preguntar pero parco para responder, el chico que vino del Interior y al que le temblaban las piernas cada vez que entrevistaba a Maradona, hoy es una figura reconocida por audiencias y pares

Alejandro Fantino creció en San Vicente, una localidad de seis mil habitantes en el centro de la provincia de Santa Fe (Instagram)
Alejandro Fantino creció en San Vicente, una localidad de seis mil habitantes en el centro de la provincia de Santa Fe (Instagram)

1. Es hijo único de una familia piamontesca. Su papá se llamaba Jorge y su mamá, María Esther. También tiene unas tías de apellido Almada que viven en Córdoba y con las que pasó muchos momentos de su infancia.

2. De chico estaba enamorado de Graciela Alfano y Lady Di. Su pasión por la princesa fue culpa de una revista. “Vi una imagen que habían truchado con su cara y el cuerpo de otra mujer muy pulposa para una publicidad de vibradores. ¡Yo pensé que era ella!”.

3. Aunque se lo asocia con el fútbol, el tenis fue su primer deporte. Comenzó a jugar a los siete años. Se anotó en el club de San Vicente, su pueblo de Santa Fe, y participó en torneos interclubes y provinciales. Sus ídolos eran Henri Leconte y Pat Cash. Es el único deporte que practica asiduamente; nunca dejó de jugarlo.

4. A los 12 años vio una publicidad para estudiar en el Liceo Militar. “¡Nadan, viajan en helicóptero!”, pensó y se anotó. Asegura que esa decisión fue el peor error de su vida.

Alejando Fantino recordó el viaje que hizo con su padre  a Japón, en el 2001, para la final Intercontinental que disputó Boca. “Previamente le regalé un viaje a Inglaterra y Francia. En Inglaterra roncaba el gringo. Hasta temblaba la Reina... Un día le dije: ‘Mirá, papi, no aguanto más’. Sacamos dos habitaciones. Pero en Japón era muy caro. Y yo no podía dormir. Y él me dijo que dormía en el pasillo, porque yo tenía que dormir bien para relatar. Sacó el colchón y durmió en el pasillo. Pasaban los japoneses y no entendían nada”
Alejando Fantino recordó el viaje que hizo con su padre a Japón, en el 2001, para la final Intercontinental que disputó Boca. “Previamente le regalé un viaje a Inglaterra y Francia. En Inglaterra roncaba el gringo. Hasta temblaba la Reina... Un día le dije: ‘Mirá, papi, no aguanto más’. Sacamos dos habitaciones. Pero en Japón era muy caro. Y yo no podía dormir. Y él me dijo que dormía en el pasillo, porque yo tenía que dormir bien para relatar. Sacó el colchón y durmió en el pasillo. Pasaban los japoneses y no entendían nada”

5. En el Liceo cuenta lo pasó “para el culo”. Le daban un minuto para vestirse y cuando le gritaban debía saltar de la cama. Ese grito le quedó en la cabeza. Más de una vez tuvo ganas de faltar a un programa. “Pero escucho esa voz, me levanto, abro la ducha y salgo al día”. Hizo hasta tercer año, se pasó a un Nacional en Córdoba para terminar en un secundario acelerado para adultos.

6. Su debut sexual fue a los 16 años. Vino a Buenos Aires a ver la Copa Davis y los solteros del grupo lo llevaron, junto a su compañero de dobles, a ver unas señoritas. “Pagaron, pero nos dijeron que ellas estaban locas por nosotros y nos dejaron ahí. Fue un desastre. 10 o 12 minutos y se acabó”.

7. Al egresar del secundario se fue a Misiones a estudiar genética. Duró un año.

8. Apenas llegó a Buenos Aires, en 1992, trabajó de peloteador en jornadas de nueve horas en un club del barrio de Saavedra y luego dando clases de tenis en Banfield.

9. Fue ordenanza en un vivero: su tarea era sacar la basura y limpiar las plantas.

Alejandro con sus padres. En el 2020 falleció Jorge Fantino, y el conductor compartió su dolor en su programa: “Estoy absolutamente destrozado, triste y roto por dentro”
Alejandro con sus padres. En el 2020 falleció Jorge Fantino, y el conductor compartió su dolor en su programa: “Estoy absolutamente destrozado, triste y roto por dentro”

10. Mientras daba clases de tenis comenzó a estudiar periodismo deportivo. Su idea era recibirse y volver a Santa Fe para trabajar en una radio FM y darle una mano a su papá con su empresa de cosechadoras.

11. Estaba en Necochea cuando con un amigo comenzó a pelotear en la playa. “Mi amigo erra la pelota, le pega mal, la pelota se me va atrás y, cuando corro dos metros para volverla a volear, me llevo por delante a una chica, sin querer. La piba me putea y cuando termino el peloteo le voy a pedir disculpas… Julieta Lozano, de Pringles. Termino saliendo con ella ese verano y me dice: ‘Venite a Buenos Aires’. Ella me presenta a un sobrino del jefe de locutores de Radio Mitre que me da la prueba”, contó en Infobae.

12. Se presentó a la prueba junto a otros 60 candidatos y quedó seleccionado.

13. A las primeras pruebas para relatar fútbol en radio Mitre iba con las dos raquetas porque no podía dejar su trabajo.

Alejandro Fantino tenía 21 años, una larga melena rubia y arito en la oreja cuando supo que radio Mitre tomaba prueba para buscar relatores
Alejandro Fantino tenía 21 años, una larga melena rubia y arito en la oreja cuando supo que radio Mitre tomaba prueba para buscar relatores

14. En 1992 firmó contrato en la radio para reemplazar como relator a Héctor Caldiero.

15. Su debut fue en 1993, nada menos que en un Boca- River.

16. Su trabajo de relator le impidió terminar la carrera de Periodismo: quedó libre por faltas.

17. Cuando relataba los partidos, dos días antes no salía de su casa para cuidar la voz. En las transmisiones llevaba un litro de té de manzanilla con miel que bebía para que le fuera calmando la garganta.

Fantino con dos viejos compinches de sus programas en TyC Sports: Gastón Recondo y Marcelo Palacios
Fantino con dos viejos compinches de sus programas en TyC Sports: Gastón Recondo y Marcelo Palacios

18. Su estilo se destacaba por ritmo y humor. Inventaba apodos para los jugadores como Giuntineator (para Alejandro Giuntini) o al ataque de Boca lo llamaba La tormenta porque estaba integrado por el Trueno Martínez.

19. “Los periodistas deportivos de mi generación me han subvalorado, pero a la mayoría me los fumé en pipa”. (Revista Watt, noviembre, 2012).

20. Su insulto preferido es “la con.. de la lora” y “la p.. que te re mil parió”.

21. Asegura que sus entrevistas son charlas. “Antonio Carrizo escribió Borges memorioso a partir de una semana de conversación con él. Le dije que quería hacer un ciclo con el mismo espíritu en la radio. Él me hablaba de amor, de la pérdida, de Quevedo, y yo no sabía quién puta era. Ahí descubrí que una cosa era conversar y otra, entrevistar. Se puede decir que tengo muchas horas de conversación”.

Cuando a Alejandro Fantino le tocó relatar el partido de Argentina- Dinamarca tomó clases de fonética para “no pifiarle al apellido de los jugadores”
Cuando a Alejandro Fantino le tocó relatar el partido de Argentina- Dinamarca tomó clases de fonética para “no pifiarle al apellido de los jugadores”

22. Admira mucho al filósofo José Pablo Feinmann. “La Filosofía y el barro de la historia es imposible de entender. ¡Me compré libros por ese libro!”.

23. Una de sus manías es acumular libros y no leerlos, incluso digitales. Tiene cientos y a algunos ni los abrió.

24. “Soy malo y mediocre para muchas cosas, pero creo que la entrevista es mi don. Te leo la vida de Palito Ortega en Wikipedia y me quedan 20 preguntas” (Revista Watt, noviembre, 2012).

25. Le apasiona ir al río a pescar. Le gusta la situación de silencio total.

26. Admite que en su vida cotidiana es bastante parco y solitario. “No entran muchos en mi círculo. Podría estar un mes en una isla solitaria sin hablar con nadie”.

A Alejandro Fantino le encantan los perfumes: “Me gusta oler bien hasta para ir a la playa”
A Alejandro Fantino le encantan los perfumes: “Me gusta oler bien hasta para ir a la playa”

27. En la cocina es muy bueno preparando pescados de río al horno y al asador. De las tareas de la casa no tiene problemas en hacer las camas, lavar y barrer, pero no le gusta planchar.

28. En una entrevista de 1998 aseguró: “Me quema la plata. No puedo guardarla. Soy capaz de comprarme 20 compactos en una semana. Si se me rompe el equipo de música prefiero comprar otro antes que mandarlo a arreglar”.

29. En el año 2003 se enteró que tenía un hijo. Una mujer y un nene lo esperaban en la puerta de TyC Sports. Caminaron unas cuadras y ella le dijo: “Él se llama Nahuel y es tu hijo”. Así Fantino supo que a los 20 años había sido padre.

“Es lo mejor que me pudo haber pasado en mi vida. Y cuando vos te encontrás con un hijo que no sabés que tenés, tenés que lanzarte locamente al amor”, contó Alejandro Fantino de su relación con su hijo Nahuel
“Es lo mejor que me pudo haber pasado en mi vida. Y cuando vos te encontrás con un hijo que no sabés que tenés, tenés que lanzarte locamente al amor”, contó Alejandro Fantino de su relación con su hijo Nahuel

30. A la semana se hicieron el ADN y comprobada la paternidad, sin dudar inició los trámites para que Nahuel tuviera su apellido. A partir de ese momento comenzaron a forjar un vínculo.

31. Tuvo un loro al que llamó Gutiérrez.

32. Mientras conducía Mar de Fondo perdió una apuesta después de una derrota de Boca. Tuvo que salir a la calle vestido de mujer con los labios pintados, un vestido largo floreado, peluca y cartera con lentejuelas; todo ante las cámaras.

33. En el Mundial de Francia 1998, Fantino era el relator estrella de Radio Mitre. Estaba en el estadio IBC de París cuando se encontró con Adrián Korol, con el que tiene muy buena onda porque solían bromear cada vez que se cruzaban en los partidos de Boca, que el ex Vergara cubría como notero de VideoMatch. Fantino se acercó a saludarlo y en broma lo abrazó con fuerza. Korol no dijo “oui” sino “ouch”, sin querer, el periodista le había fisurado una costilla. El mayor de los Vergara terminó pidiendo médico y comprando analgésicos por París.

34. Relatando los partidos de Boca, Fantino un día criticó al arquero Fernando el Mono Navarro Montoya porque, según su criterio, comenzó a atajar mal. El 1 se sintió traicionado y se agarraron a trompadas en Corrientes.

Alejandro Fantino mide 1,90. En sus inicios realizó algunos trabajos de modelo
Alejandro Fantino mide 1,90. En sus inicios realizó algunos trabajos de modelo

35. El 30 de octubre de 2006 en una ceremonia muy íntima se casó con Miriam Lanzoni. No hubo fiesta ni luna de miel, solo un asado para diez invitados. Después, la pareja volvió a Buenos Aires y Fantino hizo su programa como todos los días. 11 años después firmaron el divorcio.

36. Se ríe del mito urbano que lo vincula con Luciano Pereyra y el Polaco Bastía. “Que me digan gay no es un insulto. Si me hubieran tildado de mufa eso sí te liquida, te saca del sistema, mucha gente ha creído en esa estupidez y lo han retirado del medio”, decía en una entrevista de 2013.

37. Admite que ese rumor en lo único que lo afectó fue “que tuve que tomarme 45 minutos de mi vida para explicarle a mi viejo que no era así”.

38. Con Dali Producciones, su productora realizó los ciclos Filosofía aquí y ahora y Cinecontexto, con José Pablo Feinmann en Encuentro y la TV Pública.

Con fama de entrevistado difícil, Alejandro Fantino argumenta: “A veces, me considero alguien con muy poco para contar. No me siento portador de una verdad, más bien alguien que puede registrarla” (Foto Adrián Escandar)
Con fama de entrevistado difícil, Alejandro Fantino argumenta: “A veces, me considero alguien con muy poco para contar. No me siento portador de una verdad, más bien alguien que puede registrarla” (Foto Adrián Escandar)

39. Ya consagrado volvió a la universidad. Cursó varias materias de Sociología en la universidad Kennedy, algunas de Historia en el Salvador y otras de Derecho en la Facultad de Lomas de Zamora.

40. Es un apasionado de la historia antigua de Medio Oriente: asirios, caldeos, babilonios, pero lo aburren las revoluciones modernas.

41. Mientras estudiaba historia contrató un profesor que le enseñó a leer en zeta, un método de lectura rápida. “Vos mirás un libro, la página par y la impar, y hay cinco palabras por página que te dan una idea acerca de qué trata el texto. Me enseñó a leer en zeta el libro Historia de la Guerra del Peloponeso, de Tucídides. Tenía que hacer una presentación con ese texto, que tiene 1.800 páginas y doscientos millones de nombres. Rendí y me fue bien. A partir de eso seguí estudiando y ahora leo en zeta. Por ejemplo, nunca había leído literatura rusa y me puse a leer a Dostoievski. Y entré por El idiota. En la página 870 me harté de Dostoievski, del idiota... Y lo terminé en zeta. Cuando vino (Beatriz) Sarlo, me leí sus nueve libros. Tres me los leí bien y los demás en zeta. Eso te da una carrera”, explicó en la revista Brando.

“A mí antes de laburar en la tele, no se daban vuelta las minas para mirarme por la calle. Yo puedo ser un tipo llamativo pero no fachero, los tipos facheros son otra cosa” dijo Alejandro Fantino en una entrevista en la revista Gabo en septiembre de 2008
“A mí antes de laburar en la tele, no se daban vuelta las minas para mirarme por la calle. Yo puedo ser un tipo llamativo pero no fachero, los tipos facheros son otra cosa” dijo Alejandro Fantino en una entrevista en la revista Gabo en septiembre de 2008

42. “Tengo claro que lo que veo por televisión está previamente masticado, digerido y masificado. Si quiero tener mi propio punto de vista sobre algún tema particular, mejor manotear un libro. Pero soy un tipo de la tele y nunca voy a pretender que, como medio, me dé lo que no está en condiciones de dar”. (Revista Gabo, septiembre, 2008).

43. Le gustaría vivir un tiempo en Nueva York, trabajar allí y aprender mejor el idioma.

44. Si fuera por mucha plata y con garantía de no correr riesgos, le encantaría robar un banco.

45. “Hoy me va bárbaro, no me puedo quejar, pero hace tres años que no acampo con mis amigos, cuatro que no me tomo 20 días de vacaciones, cinco que no viajo si no es por laburo. Habría que ser ambicioso pero no pelotudo y todos terminamos siendo pelotudamente ambiciosos. ¿O acaso alguien me puede contestar por qué sigue laburando Bill Gates?”. (Revista Gabo, septiembre, 2008).

Alejandro Fantino entrevistó a decenas de jugadores, como Carlos Tevez. Pero con el único que admite le temblaban las piernas cada vez que debía hacerle preguntas era con Diego Maradona
Alejandro Fantino entrevistó a decenas de jugadores, como Carlos Tevez. Pero con el único que admite le temblaban las piernas cada vez que debía hacerle preguntas era con Diego Maradona

46. Yo no bancaria una gran felicidad en mi vida, tampoco soy un tipo pesimista, no quiero vivir triste, pero si vos me das a elegir si quiero ser feliz todo el tiempo, te diría: ‘Dejámelo ver, sino, no me das el contraste...’”. (Infobae)

47. Llegó a tener 18 videos hot que grabó en la intimidad. “Siempre pedido, eh, si no es de traidor”. ¿Qué hizo con ellos? “Estaba recién casado con Miriam, ella no lo sabía. Fui donde los tenía guardados, en una caja de acero inoxidable, saqué las filmaciones, hice un pozo en la tierra en mi casa y solo, como expiando viejos espíritus, les tiré querosene y las prendí fuego”.

48. Invitado a La Cornisa, Ari Paluch, panelista del ciclo, lanzó: “¿Eras fiestero?”. A lo que Fantino respondió:No me llegué a filmar... no filmé, pero he estado, como todos... Levante la mano el que nunca estuvo de a tres en una cama”.

49. Considera que su peor defecto es la ansiedad y su mayor virtud, que es un tipo positivo. Lo enoja mucho la ingratitud y lo pone de buen humor cuando tiene dos horas libres para leer un libro.

Alejandro Fantino y su novia Constanza Mosqueira a la que le lleva 22 años. Se conocieron en 2017 y no se separaron más (Foto Jorge Amado)
Alejandro Fantino y su novia Constanza Mosqueira a la que le lleva 22 años. Se conocieron en 2017 y no se separaron más (Foto Jorge Amado)

50. Mientras en su casa leía el Tratado de la caída del demonio, de Anselmo De Canterbury, un texto medieval sobre el origen del mal, escuchó que le hablaban en la habitación donde duerme. Entró y vio el televisor prendido. Pensó que lo había olvidado así. Lo apaga. Cuando sale del pasillo, el televisor de abajo estaba prendido, también el del living y el de la cocina.

51. La experiencia siguió. Apagó los aparatos, se sentó a leer el libro de nuevo y los perros comenzaron a ladrar como si hubiera entrado alguien a la casa; miraban para arriba. Cuando Fantino da vuelta una página, en la que había una imagen del demonio dibujado por el autor, su lora gira la cabeza, se le abren las alas, vuela por toda la oficina hasta el fondo y choca contra una pared; allí se queda agarrada. El conductor vuelve a su cuarto y el velador titilaba.

52. “Me dormí y soñé toda la noche cosas horribles, me levanté revuelto del estómago. Como decían los medievales, que cuando el demonio quería entrar a tu cuerpo lo rechazabas y te quedabas con malestar en el estómago”, finalizó su relato.

53. “Sería aburrido una forma de inmortalidad también, a mí mil años no me gustaría vivir. 140 años estaría bien”. (Infobae).

"Soy de la idea que se puede seguir amando a una persona con la que ya no estás, amando desde otro lugar, no tiene que ver con la sexualidad" afirma Alejandro Fantino (Foto Adrián Escandar)
"Soy de la idea que se puede seguir amando a una persona con la que ya no estás, amando desde otro lugar, no tiene que ver con la sexualidad" afirma Alejandro Fantino (Foto Adrián Escandar)

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