Susana Giménez “evoluciona favorablemente”, aunque sigue recibiendo oxígeno

La salud de la diva, internada por una neumonía que agravó su cuadro de coronavirus, se encuentra en franca mejoría desde hace más de una semana

Susana Giménez
Susana Giménez

A partir de la decisión que terminó sembrando preocupación -el traslado a una sala de terapia intermedia el lunes 14 por una saturación ineficiente de oxígeno-, el panorama cambió. Y la seguidilla de partes médicos que iban mostrando un retroceso en su cuadro -una neumonía-, se modificó radicalmente: ahora las buenas noticias se suceden día a día. Porque Susana Giménez “sigue evolucionando favorablemente, mejorando los distintos parámetros”, de acuerdo a lo que informaron este viernes los doctores que la asisten en el Sanatorio Cantegril, de Punta del Este.

Desde el miércoles, al día siguiente de haber dejado la terapia intermedia, la diva viene realizando “fisioterapia motora y respiratoria”, ya que después de dos semanas internada -en rigor, hoy cumple 15 días- no solo debe recuperar movilidad: tampoco debe perderla. En tanto, la neumonía -que terminó agravando el diagnóstico de coronavirus- afectó sus pulmones. De todo eso se ocupa la rehabilitación que Susana lleva adelante en el hospital, y que deberá continuar al recibir el alta y retornar a La Mary, su mansión en Rincón del Indio.

De todos modos, la prudencia manda. Los médicos se niegan a establecer una fecha -siquiera tentativa- de alta: hasta que no esté recuperada por completo la conductora permanecerá en la habitación común que ocupa en el cuarto piso de la clínica. Y si bien desde el fin de semana le van “disminuyendo lentamente el suplemento de oxígeno”, y comprobando que responde de manera favorable, Susana -de 77 años- todavía lo recibe. Esta circunstancia demora la vuelta a casa.

La segunda dosis de la vacuna de Pfizer demanda siete días para obtener la efectividad más alta. Pero Giménez no encontró tiempo. Se inoculó en el Campus de Maldonado el 4 de junio y ya al otro día comenzó a experimentar síntomas vinculados con el coronavirus. El hisopado dio positivo y hasta el jueves 10 transitó la enfermedad sin mayores contratiempos -más allá de “un dolor en el cuerpo horrible”, según declaró-, hasta que la aparición de una neumonía obligó a su internación en el Cantegril.

Sanatorio Cantegril
Sanatorio Cantegril

La información sobre el contagio circuló en los medios como un rumor hasta que la abuela de Lucía Celasco lo hizo público con aquel audio que le envió a Luis Novaresio. A partir de entonces su familia cerró filas. Salvo un video posteado en Instagram por Patricio Giménez, nadie se manifestó públicamente. Su asistente personal, Dolores Mayol, se encargó entonces de difundir a la prensa los partes médicos del Cantegril. Los primeros, que llevaron preocupación a sus admiradores. Y también los últimos, que aportan un panorama esperanzador, reafirmando cada día una clara evolución.

A esta altura, “ya no contagia”, según precisaron los médicos. Y en consonancia con su evolución, Susana se encuentra de “buen ánimo”, pese a que le molesta la asistencia del oxígeno. Suele hablar a diario con su hija, Mercedes Sarrabayrouse; Mecha también contrajo COVID-19 pero se recuperó sin mayores contratiempos. Y hasta coordinó desde allí una serie de posteos muy sentidos que reflejaron la tristeza que la abraza por estos días, pese a las buenas noticias que recibe sobre su salud, por la muerte de su histórico maquillador, Juan Carlos López.

Susana Giménez con su maquillador, Juan Carlos López, en Australia, en un viaje que compartieron para el programa "Por el mundo", de Marley (Instagram)
Susana Giménez con su maquillador, Juan Carlos López, en Australia, en un viaje que compartieron para el programa "Por el mundo", de Marley (Instagram)

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