Descubren cómo es posible recuperar chats de IA eliminados del celular

Los asistentes que funcionan de forma local almacenan fragmentos de texto en la memoria de trabajo del dispositivo

Los investigadores de Georgia Tech crearon una herramienta que recupera conversaciones de inteligencia artificial borradas en teléfonos móviles. (REUTERS/Dado Ruvic/Illustration/Archivo)
Los investigadores de Georgia Tech crearon una herramienta que recupera conversaciones de inteligencia artificial borradas en teléfonos móviles. (REUTERS/Dado Ruvic/Illustration/Archivo)
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Los investigadores de Georgia Tech desarrollaron una herramienta capaz de recuperar conversaciones de inteligencia artificial que los usuarios creían borradas de sus teléfonos para siempre.

El hallazgo cuestiona una premisa extendida entre quienes usan asistentes de IA de forma local: que borrar un chat equivale a eliminarlo por completo. La herramienta, bautizada ORISA, demuestra que buena parte de esa información permanece accesible incluso después de pulsar el botón de borrado.

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Cómo es posible recuperar chats de IA en el celular

Cuando un asistente de inteligencia artificial corre directamente en un teléfono, en lugar de enviar las conversaciones a un servidor en la nube, esos datos quedan almacenados temporalmente en la memoria de trabajo del dispositivo. Esa es la premisa de privacidad que ofrecen los modelos locales.

Sin embargo, mientras la aplicación sigue en funcionamiento, fragmentos de esas conversaciones pueden permanecer en esa memoria aunque el usuario haya eliminado el chat desde la interfaz. Borrar no implica necesariamente destruir.

La herramienta forense ORISA reconstruyó veintiséis datos de un proyecto de prueba tras la eliminación del chat original en una aplicación de Android. (REUTERS/Dado Ruvic/Illustration)
La herramienta forense ORISA reconstruyó veintiséis datos de un proyecto de prueba tras la eliminación del chat original en una aplicación de Android. (REUTERS/Dado Ruvic/Illustration)

ORISA rastrea esos restos y los reconstruye en una sesión de IA funcional, con la que es posible seguir interactuando como si la conversación nunca se hubiera eliminado.

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Según explicaron los propios investigadores, la herramienta es un sistema forense que recupera fragmentos de chats de IA eliminados del teléfono y los convierte en una sesión funcional, demostrando que el borrado desde una app no elimina los datos de la memoria del dispositivo, sino que estos pueden persistir y ser reconstruidos por un tercero con acceso técnico.

Para probar la herramienta, el equipo creó un asistente ficticio llamado Project Note Keeper utilizando la aplicación de Android ChatterUI. Le proporcionaron cien datos inventados sobre un proyecto y, después, eliminaron la conversación por completo.

La ventana de memoria activa del modelo era limitada: en el momento del borrado, la sesión original solo podía acceder a 14 de los cien datos proporcionados. El resto había quedado fuera de su memoria de trabajo activa.

(Imagen ilustrativa Infobae)
Los peritos digitales pueden emplear este método para rastrear respuestas de chatbots que perjudicaron la salud de pacientes. (Imagen ilustrativa Infobae)

Al aplicar ORISA sobre la memoria del dispositivo, los investigadores lograron reconstruir una nueva sesión funcional que recuperó 26 de esos cien datos, casi el doble de lo que la sesión original tenía disponible al momento de ser eliminada.

El experimento se repitió en 60 configuraciones de prueba, que abarcaron 10 aplicaciones distintas de Android y tres modelos de inteligencia artificial diferentes. En todos los casos, la herramienta logró recuperar información de conversaciones que habían sido borradas por el usuario.

Qué implica para la seguridad de los usuarios

El hallazgo tiene una doble lectura. Por un lado, ofrece una herramienta de valor forense real para investigadores digitales, que podrían reconstruir qué información compartió una persona con un chatbot y qué respuestas recibió, algo relevante en casos donde consejos de una IA pudieron haber perjudicado a pacientes sin que sus médicos tuvieran acceso a esas conversaciones.

Los propios investigadores señalaron que una de las debilidades de la IA local es la ausencia de “registro y aplicación centralizados” (centralized logging and enforcement). Esa carencia permite, en teoría, que actores maliciosos ajusten modelos para fines delictivos y luego eliminen la evidencia, dificultando el rastreo por parte de los investigadores forenses tradicionales.

Vista cercana de las manos de una persona sosteniendo un teléfono inteligente negro, con la pantalla encendida y borrosa.
El funcionamiento de ORISA exige acceso técnico directo a la memoria y al almacenamiento del teléfono celular. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Por otro lado, esa misma capacidad genera preocupación para los usuarios comunes de aplicaciones de IA en el dispositivo. La idea de que un chat eliminado deja de existir no se corresponde con lo que ocurre a nivel técnico en la memoria del teléfono.

ORISA, por ahora, es una herramienta diseñada para investigadores y no una aplicación disponible para que cualquier persona restaure sus propios chats. Requiere acceso directo a una copia de la memoria y el almacenamiento del teléfono, algo que un usuario común no tiene disponible de forma sencilla.

Además, su eficacia depende del tiempo transcurrido: cuanto más se usa el teléfono después de borrar una conversación, más se sobrescribe esa memoria con actividad nueva, lo que dificulta la recuperación.

Aun así, si actores maliciosos lograran recrear una tecnología similar o acceder a una herramienta como ORISA, podrían usarla para recuperar chats ajenos eliminados y reconstruir consultas utilizando esa información como contexto.

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