La tecnología que Estados Unidos usará para monitorear el clima desde el cielo: globos meteorológicos con IA

Estos dispositivos aerostáticos son capaces de recolectar datos de la temperatura, humedad, presión y viento, a distintas altitudes

Un hombre junto a un tubo sobre un trípode con una bolsa de plástico inflada por el viento en una playa rocosa
La Fuerza Aérea de Estados Unidos acordó un contrato de hasta 48,7 millones de dólares con la empresa WindBorne Systems para adquirir datos atmosféricos. (WindBorne)
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La Fuerza Aérea de Estados Unidos firmó un contrato con la empresa WindBorne Systems para comprar datos atmosféricos recolectados por su flota de globos meteorológicos autónomos con IA, según el Departamento de Defensa de este país.

“Esto es, en gran medida, un vehículo para sostener el crecimiento continuo de la constelación de globos, además de financiar investigación y desarrollo para mejorar el hardware”, dijo Andrey Sushko, cofundador y director de tecnología de WindBorne, a TechCrunch.

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El trabajo se extiende hasta el 30 de septiembre de 2033 y tiene un costo de hasta USD 48,7 millones. De ese monto total, la Fuerza Aérea solo desembolsó 1,7 millones de dólares al momento de la firma, el mínimo requerido por el primer pedido dentro del acuerdo.

El resto del techo de 48,7 millones se pagará únicamente si el servicio militar realiza nuevos pedidos de datos por región y período.

Un globo blanco transparente en el aire sobre colinas verdes, una carretera con vehículos y la costa del océano
El convenio contempla un desembolso inicial de 1,7 millones de dólares y extenderá sus operaciones hasta septiembre de 2033. (WindBorne)

Cómo funciona una red de globos meteorológicos

Los globos meteorológicos son dispositivos aerostáticos equipados con instrumentos para medir variables atmosféricas, como temperatura, humedad, presión y viento, a distintas altitudes.

La tecnología de globos meteorológicos autónomos permite mantener en el aire una flota distribuida globalmente capaz de recolectar datos desde la superficie hasta la estratosfera. Cada unidad opera como un sensor atmosférico de larga duración y transmite información por satélite.

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A diferencia de los globos meteorológicos tradicionales, que ascienden durante unas horas antes de estallar, estos dispositivos no utilizan motores.

Modifican su altitud para aprovechar corrientes de viento que los desplazan hacia regiones específicas y pueden permanecer en vuelo durante semanas, ascendiendo y descendiendo repetidamente entre uno y veinte kilómetros de altura.

Mapa satelital de América del Norte con etiquetas de ciudades y pines blancos con códigos alfanuméricos sobre el territorio y el océano
Los globos meteorológicos autónomos aprovechan las corrientes de viento para mantenerse en vuelo durante semanas sin necesidad de motores. (WindBorne)

Los datos recopilados alimentan modelos de pronóstico meteorológico que combinan observaciones atmosféricas directas con técnicas de aprendizaje automático.

Este enfoque permite generar previsiones a partir de información obtenida en zonas y altitudes donde las mediciones suelen ser limitadas.

La tecnología también puede aplicarse en redes de observación para organismos meteorológicos, fuerzas navales y sistemas de monitoreo climático y ambiental.

Su capacidad para operar de forma sostenida y coordinada amplía las posibilidades de recopilación de datos en tiempo real a escala global.

Personas con bata blanca y ropa formal observan una gran pantalla curva con un mapa global de temperaturas en una sala con servidores
Las mediciones recopiladas se integran en modelos de pronóstico que emplean algoritmos de aprendizaje automático. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El objetivo es desarrollar constelaciones de hasta 10.000 globos operando simultáneamente, formando una red global de sensores atmosféricos capaz de ofrecer una cobertura más amplia y continua de las condiciones meteorológicas.

Cómo fue la vinculación de la Fuerza Aérea de Estados Unidos con estos globos

Sushko explicó que la decisión de adjudicar el contrato sin licitación respondió a una evaluación del propio gobierno.

“Fue una determinación de que, para esta capacidad de recolectar datos globales de la forma que necesitaban para estas operaciones, éramos la única empresa capaz de proveerla”, afirmó el ejecutivo.

El convenio cubre perfiles verticales atmosféricos continuos, globales y dirigidos a zonas específicas, de acuerdo con la descripción publicada por el Departamento de Guerra, el nuevo nombre que adoptó el Departamento de Defensa. El aviso del contrato no detalla cuántos datos comprará la Fuerza Aérea ni qué regiones priorizará.

El gobierno de Estados Unidos otorgó el contrato sin licitación al considerar que la compañía es la única capaz de ofrecer este servicio. (REUTERS/Shannon Stapleton)
El gobierno de Estados Unidos otorgó el contrato sin licitación al considerar que la compañía es la única capaz de ofrecer este servicio. (REUTERS/Shannon Stapleton)

La capacidad de dirigir los globos hacia zonas puntuales, algo inusual para un dispositivo sin propulsión propia, es lo que el contrato describe como “perfilado dirigido”: mediciones sobre océanos y regiones remotas donde hay pocas estaciones meteorológicas y no se pueden lanzar globos convencionales.

WindBorne había recaudado 37 millones de dólares en una ronda de financiamiento en agosto, que valuó a la empresa en 250 millones de dólares.

El contrato con la Fuerza Aérea llega apenas semanas después de esa ronda. Se suma a una relación con el Pentágono que la compañía viene construyendo desde hace varios años, con acuerdos previos tanto con la Armada como con distintas unidades de la propia Fuerza Aérea.

El aviso oficial tampoco explica qué uso específico le dará el Pentágono a los datos más allá de la planificación de misiones y los pronósticos militares, ni si incluirá los modelos propios de WindBorne además de las mediciones crudas de los globos.

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