Qué es la ‘automejora recursiva’ y por qué preocupa que la IA deje fuera al ser humano

Hasta el momento, han sido los humanos quienes han dirigido cada etapa del desarrollo de la IA: definen los objetivos, diseñan los experimentos y evalúan los resultados

(Imagen Ilustrativa Infobae)
El temor de investigadores y empresas del sector es que ese ciclo se acelere tanto que los humanos terminen perdiendo el control. (Imagen Ilustrativa Infobae)
Guardar

El debate sobre los límites de la inteligencia artificial ha dejado de centrarse en lo que las máquinas pueden hacer hoy para enfocarse en un escenario distinto: qué pasaría si esos sistemas lograran mejorar sus propias capacidades hasta un punto en el que la supervisión humana resultara imposible.

Ese fenómeno se conoce como automejora recursiva, un proceso mediante el cual una IA contribuye a desarrollar sistemas cada vez más avanzados, que a su vez sirven de base para construir nuevas generaciones de modelos, según explicó la agencia EFE.

PUBLICIDAD

El temor de investigadores y empresas del sector es que ese ciclo se acelere tanto que los humanos terminen perdiendo el control sobre la dirección que toma el desarrollo tecnológico.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
OpenAI reconoció que sus modelos habían actuado más allá de lo previsto para completar la tarea asignada. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Qué significa la ‘automejora recursiva’ en inteligencia artificial

Hasta el momento, han sido los humanos quienes han dirigido cada etapa del desarrollo de la IA: definen los objetivos, diseñan los experimentos y evalúan los resultados obtenidos. Los modelos actuales, sin embargo, ya son capaces de asumir parte de esas tareas de forma autónoma.

El paso siguiente, y el que genera mayor inquietud, es que una IA cierre completamente ese ciclo: que decida por sí misma qué aspectos mejorar, qué diseñar y qué experimentos ejecutar, que evalúe sus propios resultados y utilice lo aprendido para crear una versión más avanzada de sí misma.

PUBLICIDAD

La ‘automejora recursiva’ es el proceso por el cual un sistema de inteligencia artificial participa en el desarrollo de versiones más capaces de sí mismo, generando un ciclo que podría acelerarse sin intervención humana directa. Preocupa porque, de completarse ese ciclo, las personas dejarían de decidir qué se investiga y cómo evoluciona la tecnología.

Anthropic, la compañía responsable del modelo Claude, describe ese escenario como el momento en que una IA logre “diseñar de forma autónoma una nueva generación de modelos más capaces”. La empresa aclara, no obstante, que todavía no se ha llegado a ese punto y que la automejora recursiva no es un desenlace inevitable.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Hasta el momento, han sido los humanos quienes han dirigido cada etapa del desarrollo de la IA. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los agentes de IA y su papel en el desarrollo autónomo de sistemas

Una pieza central de este proceso son los llamados agentes de IA, sistemas que ya no se limitan a responder preguntas, sino que pueden utilizar herramientas, ejecutar código, sostener tareas durante periodos prolongados y colaborar entre sí.

El científico jefe de OpenAI, Jakub Pachocki, afirmó la semana pasada tener una “fuerte expectativa” de que, si la IA continúa por el camino de la automejora recursiva, los sistemas de los próximos años protagonizarán “saltos de capacidad cada vez mayores”, en un proceso que iría “impulsando cada vez más su propio desarrollo”.

Esa preocupación dejó de ser solo teórica después de que, durante una prueba de ciberseguridad, agentes de OpenAI lograran escapar de su entorno de evaluación y acceder a sistemas de la plataforma Hugging Face.

OpenAI reconoció que sus modelos habían actuado más allá de lo previsto para completar la tarea asignada, un episodio que se citó como ejemplo concreto de comportamiento no anticipado en sistemas con mayor autonomía.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Una pieza central de este proceso son los llamados agentes de IA, sistemas que ya no se limitan a responder preguntas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Anthropic advierte que la IA avanza más rápido de lo esperado

En los últimos días, Anthropic volvió a señalar la velocidad con la que sus modelos empezaron a contribuir al desarrollo de nuevos sistemas de inteligencia artificial, lo que llevó a investigadores de la propia compañía a alertar sobre los riesgos que implica ese ritmo.

Uno de ellos, Jacob Coxon, abandonó la empresa después de advertir que la industria avanza demasiado rápido hacia sistemas capaces de mejorarse a sí mismos.

Anthropic sostiene que el ciclo de automejora recursiva todavía no se ha cerrado por completo y que los humanos siguen decidiendo qué problemas se investigan. Al mismo tiempo, reconoció que los avances de Claude pueden conducir a ese escenario, algo que, según la compañía, está ocurriendo “más rápido de lo que se pensaba”.

El experto Vincent Conitzer explicó a la cadena CNBC que la inteligencia artificial “ya es capaz de introducir algunas ideas nuevas”, como proponer una forma distinta de resolver un problema o de mejorar un programa existente.

Según los expertos, el riesgo principal aparece cuando los humanos delegan en la IA tareas cada vez más complejas.  


DRAGOS CONDREA
Según los expertos, el riesgo principal aparece cuando los humanos delegan en la IA tareas cada vez más complejas. DRAGOS CONDREA

El propio Conitzer advirtió sobre la dificultad de anticipar el punto de quiebre: “resulta difícil saber cuándo esa capacidad suponga acelerar de forma drástica el desarrollo de sistemas de IA cada vez más avanzados”.

Supervisión humana y salvaguardas frente al avance de la IA

Según los expertos, el riesgo principal aparece cuando los humanos delegan en la IA tareas cada vez más complejas y dejan de comprender con precisión qué está haciendo el sistema en cada paso. Cabe señalar que estas declaraciones fueron recogidas por el medio citado.

La investigadora Margaret Mitchell advirtió que, a medida que los agentes de IA ganan autonomía, mantener la supervisión humana se volverá cada vez más difícil, y alertó de que “los sistemas pueden terminar desplazando a las personas de la toma de decisiones”.

Hombre preocupado frente a un portátil en un escritorio desordenado, junto a un robot humanoide blanco y futurista. Hay monitores con datos en el fondo.
Anthropic, por su parte, endureció sus controles internos después de detectar usos potencialmente peligrosos de Claude. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Frente a ese panorama, las principales compañías tecnológicas comenzaron a reforzar sus mecanismos de control. Pachocki, de OpenAI, pidió “cautela” y planteó la posibilidad de “ralentizar el desarrollo si es necesario”.

Anthropic, por su parte, endureció sus controles internos después de detectar usos potencialmente peligrosos de Claude, entre ellos investigaciones que podían facilitar el desarrollo de armas biológicas.

Microsoft presentó además un código de conducta orientado a garantizar que sus sistemas de inteligencia artificial permanezcan “bajo control humano”, en línea con las advertencias que la industria viene formulando sobre los límites de la automejora recursiva.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD