Tesla desarrolla un sistema para combatir el calor en sus techos de cristal panorámicos

El nuevo sistema propuesto por la compañía plantea una solución diferente: en lugar de mezclar el aire caliente con el frío, lo extrae directamente en su origen

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Tesla - autos - techo panorámico - tecnología - 8 de junio
Mientras que los sistemas tradicionales presentan diferencias de hasta 21 grados Celsius, la nueva tecnología de Tesla consigue disminuir este valor. (Composición Infobae: Tesla / REUTERS)

La reciente publicación de una patente por parte de Tesla revela el desarrollo de un sistema que podría revolucionar la climatización en el interior de sus vehículos eléctricos, especialmente en los modelos que cuentan con techos de cristal panorámicos.

Esta innovación apunta a resolver uno de los inconvenientes más frecuentes entre los propietarios que circulan en zonas cálidas: la acumulación de calor cerca del tablero y el techo, un fenómeno que no solo afecta el confort térmico de los ocupantes, sino que también repercute en la eficiencia y la autonomía del vehículo.

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Innovación en climatización para techos de cristal en Tesla

La patente, identificada como US20260091643A1 y titulada “Optimización del flujo de aire para el confort en el habitáculo”, detalla un nuevo enfoque para combatir los gradientes de temperatura generados por la exposición solar directa.

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Así luciría el techo de cristal panorámico de un auto Tesla. Tesla

En los vehículos eléctricos de Tesla con techos de cristal, la entrada de luz solar por el parabrisas y el techo panorámico provoca la formación de zonas de aire caliente, sobre todo en el área superior del salpicadero y en el revestimiento del techo.

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Estas bolsas de aire caliente son difíciles de eliminar con los sistemas convencionales de calefacción, ventilación y aire acondicionado. En los modelos actuales, las rejillas del salpicadero impulsan el aire frío hacia arriba, lo que termina mezclando el aire caliente acumulado en la parte superior con el resto del habitáculo. Este proceso exige un mayor esfuerzo del ventilador, incrementando el consumo energético y reduciendo la autonomía del vehículo.

El nuevo sistema propuesto por Tesla plantea una solución diferente: en lugar de mezclar el aire caliente con el frío, lo extrae directamente en su origen. Mediante una unidad de climatización por succión, el dispositivo se conecta a tomas de aire ubicadas estratégicamente en la parte superior del tablero y dentro del revestimiento del techo.

El Tesla Model S destaca por su aceleración extrema. En su versión tope de gama (Plaid), entrega más de 1020 caballos de fuerza.  

 REUTERS/Marie Mannes
El Tesla Model S destaca por su aceleración extrema. En su versión tope de gama (Plaid), entrega más de 1020 caballos de fuerza. REUTERS/Marie Mannes

El aire caliente se canaliza por un conducto específico hacia el sistema principal de climatización, donde se enfría antes de ser recirculado al interior.

Eficiencia energética y reducción de gradientes térmicos

El aprovechamiento de este método aporta mejoras sustanciales en la uniformidad térmica dentro del vehículo. Según los datos presentados en la patente, el gradiente de temperatura facial —es decir, la diferencia de temperatura entre las zonas expuestas y no expuestas al sol— se reduce notablemente.

Mientras que los sistemas tradicionales presentan diferencias de hasta 21 grados Celsius (69,8 grados Fahrenheit), la nueva tecnología de Tesla consigue disminuir este valor a 12 grados Celsius (53,6 grados Fahrenheit).

El Tesla Model X es un SUV premium con tracción integral, destacando especialmente por sus puertas traseras tipo "ala de halcón".  

REUTERS/Vincent West
El Tesla Model X es un SUV premium con tracción integral, destacando especialmente por sus puertas traseras tipo "ala de halcón". REUTERS/Vincent West

Este descenso en los gradientes térmicos se traduce en una mayor sensación de confort para los ocupantes, ya que evita los cambios bruscos de temperatura entre distintas áreas del habitáculo.

Además, la reducción de la velocidad necesaria del ventilador y del trabajo del compresor representa una mejora concreta en la eficiencia energética del sistema de climatización, un aspecto especialmente relevante en los vehículos eléctricos, donde el uso de sistemas auxiliares puede impactar de forma directa en la autonomía disponible.

De acuerdo con estudios de la AAA, el uso del aire acondicionado en condiciones de calor podría llegar a reducir la autonomía de un coche eléctrico hasta en un 17%. La propuesta de Tesla, al atacar el calor justo en el punto donde se concentra, consigue minimizar este efecto y optimizar el uso de la energía almacenada en la batería.

En los vehículos eléctricos de Tesla con techos de cristal, la entrada de luz solar por el parabrisas y el techo panorámico provoca la formación de zonas de aire caliente. 
REUTERS/Dado Ruvic
En los vehículos eléctricos de Tesla con techos de cristal, la entrada de luz solar por el parabrisas y el techo panorámico provoca la formación de zonas de aire caliente. REUTERS/Dado Ruvic

Control inteligente y versatilidad en la gestión del aire

El diseño presentado incorpora, además, un sistema de control inteligente que permite adaptar el funcionamiento de la climatización según las condiciones reales del entorno. Los sensores miden en tiempo real tanto la intensidad de la luz solar como la distribución de la temperatura interna.

Así, el sistema activa la succión solo en las áreas donde resulta necesario, evitando un consumo constante y elevado de energía.

El conducto de extracción de aire caliente cuenta con una doble función que amplía su utilidad a lo largo del año. Durante el verano, se encarga de aspirar el aire caliente para enfriar el habitáculo, mientras que en los meses fríos puede invertir su flujo para enviar aire caliente al exterior y descongelar el parabrisas.

De acuerdo con estudios de la AAA, el uso del aire acondicionado en condiciones de calor podría llegar a reducir la autonomía de un coche eléctrico hasta en un 17%.   
REUTERS/Beck Diefenbach
De acuerdo con estudios de la AAA, el uso del aire acondicionado en condiciones de calor podría llegar a reducir la autonomía de un coche eléctrico hasta en un 17%. REUTERS/Beck Diefenbach

La implementación de este sistema busca mejorar la experiencia de quienes viajan en vehículos Tesla, sobre todo en aquellos modelos premium equipados con techos de cristal. La acumulación de calor en el techo y el tablero ha sido una de las críticas más frecuentes por parte de usuarios que residen en regiones de clima cálido, ya que afecta tanto el confort como la eficiencia del vehículo.

Desafíos en la autonomía de vehículos eléctricos

La gestión térmica se ha convertido en uno de los retos centrales en el desarrollo de vehículos eléctricos, especialmente en aquellos que incorporan grandes superficies acristaladas. El consumo energético derivado de los sistemas de climatización puede afectar de manera considerable la autonomía, sobre todo en trayectos largos o en condiciones de alta demanda térmica.

La propuesta de Tesla, al centrarse en la extracción puntual del aire caliente y en la optimización del flujo de aire, ofrece una solución que podría marcar una diferencia en la eficiencia y el confort.

La versatilidad del sistema y su capacidad de adaptación a distintas condiciones climáticas refuerzan su potencial como una mejora significativa para la gama de vehículos eléctricos de la marca.

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