El primer trabajo no tiene que ser perfecto: el consejo de la directora financiera de Microsoft a los jóvenes

Amy Hood contó cómo le costó llegar a la empresa de Bill Gates y ser una de las directivas más influyentes en la actualidad

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Amy Hood relató sus inicios laborales inciertos antes de convertirse en directora financiera de Microsoft. (Imagen Ilustrativa Infobae)
Amy Hood relató sus inicios laborales inciertos antes de convertirse en directora financiera de Microsoft. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El camino laboral no siempre está marcado por el éxito o grandes hazañas, muchas veces hay momentos confusos o inicios complicados, como el que vivió Amy Hood, hoy directora financiera de Microsoft, quien llegó a la empresa sin saber qué sueldo iba a tener e incluso llegó tarde a su primer día.

Durante una reciente ceremonia de graduación en Duke University, Hood compartió detalles de sus inicios laborales, las dificultades que enfrentó y los aprendizajes que, según sus palabras, resultaron más valiosos que cualquier plan maestro.

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Las dificultades de llegar a trabajar en Microsoft

Tras graduarse en economía en Duke en 1994, Amy Hood inició su carrera en Goldman Sachs, una de las firmas más influyentes del sector financiero. Posteriormente, obtuvo un MBA en Harvard, pero pronto sintió que la banca corporativa no era su destino final. La renuncia a su puesto fue el primer gran giro imprevisto, acompañado de la incertidumbre sobre qué camino tomar a continuación.

En busca de un cambio radical, Hood consideró incluso la posibilidad de volver a estudiar. Sin embargo, optó por un programa de prácticas en el National Park Service (Servicio de Parques Nacionales). Su expectativa era trabajar en entornos naturales emblemáticos como Yosemite o Yellowstone, rodeada de paisajes inspiradores.

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Amy Hood renunció a Goldman Sachs antes de encontrar rumbo profesional definitivo en la industria tecnológica. (REUTERS/Lindsey Wasson)
Amy Hood renunció a Goldman Sachs antes de encontrar rumbo profesional definitivo en la industria tecnológica. (REUTERS/Lindsey Wasson)

La realidad, sin embargo, fue distinta: fue asignada a Alcatraz Island, conocida por su pasado penitenciario y alejada de la imagen idílica que había imaginado. Esa experiencia terminó abruptamente, pues Hood decidió renunciar tras solo un día.

Meses después de aquella breve estadía en Alcatraz y tras una búsqueda laboral prolongada, un amigo le propuso postularse nuevamente a un puesto en Microsoft. Era la tercera vez que intentaba ingresar a la empresa, después de dos rechazos previos.

En esta ocasión, fue seleccionada para el área de relaciones con inversores y, ante la urgencia económica, aceptó el puesto sin siquiera preguntar por el salario.

La espontaneidad marcó también su primer día en la compañía. Hood reconoció que no llegó a tiempo debido a un error al calcular el tiempo necesario para conducir su Volvo plateado desde California a Seattle. A pesar de este traspié inicial, la oportunidad en Microsoft representó un avance necesario y, sobre todo, un respiro financiero.

Primer plano de dos personas dándose la mano sobre un escritorio de madera. Un documento de "Employment Contract" con firmas y un bolígrafo yacen en la mesa.
Hood enfrentó un primer día accidentado en Microsoft al llegar tarde por un error de cálculo en su traslado. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cómo se convirtió en directora financiera en Microsoft

El ingreso de Hood en Microsoft en 2002 fue solo el comienzo de una evolución sostenida dentro de la organización. Durante la siguiente década, fue asumiendo nuevas responsabilidades y ascendiendo en la jerarquía corporativa. En 2013, fue nombrada directora financiera (CFO), posición desde la que ha supervisado la estrategia y el desempeño económico de una de las empresas más influyentes del mundo.

Bajo su liderazgo, Microsoft ha ocupado lugares destacados en los listados de compañías más admiradas e innovadoras, según Fortune. En 2023, Hood recibió una compensación total de $29,5 millones, cifra que refleja la magnitud del papel que desempeña en la empresa.

Consejos de Amy Hood a la generación Z sobre el inicio de sus carreras

La experiencia de Amy Hood ofrece una perspectiva singular sobre las expectativas laborales y la realidad de los jóvenes profesionales. En su discurso a la promoción 2026 de Duke, enfatizó que los inicios laborales rara vez siguen un trayecto previsible o ascendente.

Para muchos graduados, la incertidumbre es una constante, especialmente en una coyuntura marcada por reestructuraciones y despidos en el sector tecnológico, incluido el propio Microsoft.

Jóvenes graduados universitarios en togas y birretes, uno leyendo un periódico sobre desempleo, otros con carteles de 'HELP WANTED' o mostrando desilusión.
Durante una ceremonia en Duke, Amy Hood aconsejó a graduados flexibilizar expectativas laborales ante la incertidumbre actual del mercado. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Más del 60% de los graduados de la clase 2026 se sienten pesimistas respecto a sus oportunidades laborales, según datos compartidos por Fortune. Además, persiste una brecha entre las expectativas salariales y la realidad del mercado: mientras los estudiantes encuestados esperan percibir cerca de 80.000 dólares al año tras graduarse, el promedio real ronda los 56.000 dólares.

En un fragmento dirigido directamente a quienes se incorporan al mercado laboral, Hood señaló que la clave reside en flexibilizar las aspiraciones iniciales y estar dispuestos a aceptar que el primer empleo no será necesariamente el ideal.

“Quizá debas bajar un poco tus estándares”, alentó, invitando a los jóvenes a considerar cada paso profesional como una oportunidad de autoconocimiento, aprendizaje y redirección.

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