Tu lavadora puede durar más tiempo si sigues estos 5 consejos

El correcto uso de las funciones digitales, programas eficientes y pequeñas rutinas de mantenimiento diario pueden transformar el rendimiento de la lavadora y reducir el riesgo de fallos inesperados

Guardar
Una instalación correcta y nivelada
Una instalación correcta y nivelada reduce vibraciones y evita daños internos en la lavadora. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las lavadoras se han convertido en uno de los electrodomésticos más indispensables del hogar, pero su vida útil puede acortarse por descuidos habituales y falta de mantenimiento. El desgaste prematuro, la pérdida de eficiencia y las averías costosas suelen estar relacionados con errores en la instalación, acumulación de residuos o un uso inadecuado.

Según la Organización de Consumidores y Usuarios de España (OCU), seguir ciertas pautas básicas no solo prolonga la vida de la lavadora, sino que ayuda a evitar malos olores y a ahorrar en reparaciones.

1. Instala la lavadora correctamente

Una instalación adecuada es fundamental para el funcionamiento óptimo y duradero de la lavadora. Si la máquina no está bien nivelada, pueden generarse vibraciones excesivas, sobre todo durante el centrifugado.

Lavar con agua fría o
Lavar con agua fría o templada ayuda a conservar los componentes y a ahorrar energía. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Estas vibraciones deterioran el sistema interno y aceleran el desgaste. Para evitarlo, es recomendable utilizar un nivel de burbuja al instalar el aparato y revisar periódicamente que no haya fugas de agua en las mangueras ni debajo de la máquina. Consultar el manual de instrucciones resulta útil ante cualquier duda sobre instalación o uso.

2. Elige los programas adecuados de lavado y centrifugado

Lavar con agua fría o templada es beneficioso tanto para el medio ambiente como para la lavadora. Los programas Eco, identificados por las etiquetas energéticas, utilizan temperaturas más bajas y reducen el consumo de energía.

Asimismo, las temperaturas moderadas evitan el desgaste de los componentes internos. Al seleccionar los ciclos, conviene optar por programas que utilicen agua fría o templada y evitar sobrecargar la lavadora o elegir centrifugados demasiado largos o intensos para la cantidad de ropa.

Revisar los bolsillos de la
Revisar los bolsillos de la ropa antes de cada lavado previene daños en el tambor y los filtros. (Imagen Ilustrativa Infobae)

3. Realiza un mantenimiento básico después de cada uso

El mantenimiento regular previene averías y prolonga la vida útil del electrodoméstico. Antes de iniciar el ciclo de lavado, es importante revisar los bolsillos de la ropa para asegurarse de que no queden objetos pequeños como monedas o llaves, que pueden dañar el tambor o los filtros.

Tras finalizar el lavado, conviene retirar la ropa del tambor lo antes posible para evitar la acumulación de humedad y la aparición de moho o malos olores. Secar el tambor y limpiar la goma de la puerta después de cada uso, así como limpiar el cajón del detergente una vez al mes, son acciones sencillas que marcan la diferencia.

4. Haz una limpieza integral al menos una vez al año

Aunque el mantenimiento básico resulta esencial, una limpieza profunda anual es clave para mantener la eficiencia de la lavadora. Es necesario limpiar el filtro, ubicado generalmente en la parte inferior del aparato, ya que puede acumular pelusas y objetos que obstruyen el sistema.

Realizar una limpieza profunda anual
Realizar una limpieza profunda anual mantiene el sistema interno libre de residuos y moho. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Algunos modelos incluyen un programa específico para limpiar el tambor. Si no lo tienen, se recomienda ejecutar un ciclo de lavado a alta temperatura (90 °C) sin ropa, lo que ayuda a desinfectar y eliminar residuos internos.

5. Toma precauciones si no usas la lavadora con frecuencia

Cuando la lavadora no se utiliza de manera habitual, es importante tomar medidas para prevenir problemas futuros. Cerrar la llave de paso del agua impide posibles fugas, y dejar la puerta entreabierta evita la acumulación de humedad y malos olores. Desenchufar el aparato resulta aconsejable en caso de ausencias prolongadas, como viajes o temporadas en que la lavadora no se utilice, para evitar problemas eléctricos y proteger el electrodoméstico.

Estos consejos, sencillos pero efectivos, ayudan a conservar la lavadora en buen estado, mejorar su rendimiento y evitar reparaciones costosas, garantizando así un funcionamiento eficiente durante más tiempo.