WiFi lento: cómo saber si el problema está en tu router o en tu operador

La posición, el estado del firmware y las interferencias en el hogar son factores clave que afectan el rendimiento, superando muchas veces la influencia del operador de internet

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WiFi lento: Diagnóstico doméstico y
WiFi lento: Diagnóstico doméstico y tecnología para optimizar la velocidad antes de culpar al operador - (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un video que no carga, una videollamada congelada o una descarga interminable son situaciones habituales cuando el WiFi se vuelve lento. Ante estos problemas, la reacción más común es culpar directamente al operador de internet.

Sin embargo, en muchos casos la causa real está en el propio router, su configuración o su ubicación en la vivienda. Antes de recurrir al servicio técnico, conviene realizar algunas comprobaciones sencillas que pueden ahorrar tiempo, frustraciones y, en ocasiones, dinero.

La importancia de este diagnóstico radica en que, con una simple revisión en casa, puedes descartar problemas internos y evitar reclamaciones innecesarias. La velocidad de conexión depende de muchos factores y, a menudo, optimizar el entorno doméstico resulta más eficaz que esperar una solución externa.

Tecnología y conectividad: Pasos clave
Tecnología y conectividad: Pasos clave para detectar y resolver el WiFi lento en casa - (Imagen Ilustrativa Infobae)

Prueba por cable antes de culpar al operador

El primer paso es conectar el ordenador al router mediante un cable Ethernet. Si la velocidad mejora de forma significativa y se acerca a la que tienes contratada, el operador probablemente no es responsable del problema. En cambio, si incluso por cable la conexión es lenta, con cortes frecuentes o mucha menor velocidad de la prometida, la causa puede estar fuera de casa: saturación en la zona, una avería o un fallo en el servicio.

Para obtener datos precisos, puedes usar herramientas como Speedtest de Ookla y comparar los resultados obtenidos por cable y por WiFi.

Verifica la cobertura dentro del hogar

Si la conexión por cable funciona bien pero el WiFi sigue siendo lento, la atención debe centrarse en el router. Su ubicación es determinante. Colocar el dispositivo en rincones, detrás de televisores o dentro de muebles cerrados puede provocar problemas de señal.

Las paredes gruesas, espejos, electrodomésticos y la saturación de la banda de 2,4 GHz también afectan negativamente. Si el router dispone de red de 5 GHz, prueba a conectarte a ella cuando estés cerca; ofrece mayor velocidad, aunque cubre menos distancia.

Reinicia y revisa el estado del router

El router, protagonista tecnológico en
El router, protagonista tecnológico en la calidad del WiFi doméstico - (Imagen Ilustrativa Infobae)

Reiniciar el router puede parecer básico, pero es una solución efectiva para pequeños bloqueos o problemas de gestión interna. Si llevas meses sin apagarlo, conviene reiniciarlo y comprobar si el firmware está actualizado. Algunos operadores lo actualizan automáticamente, pero no siempre. Un router desactualizado puede manejar peor la señal o la congestión, especialmente si hay muchos dispositivos conectados en casa.

Si el router tiene varios años, puede que su capacidad resulte insuficiente para el número actual de dispositivos. No es raro que hoy en una vivienda haya más de diez equipos conectados, entre móviles, televisores, consolas, tablets y dispositivos inteligentes.

Algunas señales indican que el origen del WiFi lento no está en el hogar. Si la lentitud también afecta a la conexión por cable, si hay microcortes en toda la casa o si los vecinos con la misma operadora experimentan problemas similares, es probable que la causa sea externa.

Otro síntoma es la caída de velocidad a horas concretas, como durante la noche, lo que puede deberse a saturación de la red en la zona. En estas circunstancias, sí es recomendable contactar al operador y pedir una revisión de la línea.

Cómo la ubicación y los electrodomésticos afectan el WiFi

La evolución de dispositivos, la
La evolución de dispositivos, la saturación de la red y la antigüedad del hardware determinan la velocidad, y cambiar el router puede ser la solución ante problemas persistentes de conexión - (Imagen Ilustrativa Infobae)

Colocar el router cerca de electrodomésticos, como microondas, lavadoras o refrigeradores, puede causar interferencias graves en la señal. El microondas, en particular, utiliza la misma frecuencia de 2,4 GHz que muchos routers, generando ruido electromagnético y desconexiones.

Las paredes gruesas y superficies metálicas, como las de los refrigeradores, también absorben o reflejan la señal, creando zonas muertas en la casa.

Los expertos recomiendan colocar el router en una zona central y elevada, lejos de electrodomésticos y superficies metálicas, para maximizar la cobertura y estabilidad.

Cuando cambiar el router es la mejor solución

Si el router es antiguo y no soporta los estándares actuales como WiFi 6 o 7, o si no está preparado para gestionar múltiples conexiones simultáneas, invertir en un modelo nuevo o en un sistema mesh puede transformar la experiencia de conexión. Esto es especialmente útil en viviendas grandes o de varias plantas.

Antes de culpar al operador por la lentitud del WiFi, revisa el estado, la ubicación y la antigüedad del router, así como la presencia de posibles interferencias en casa. Un diagnóstico correcto puede ayudarte a resolver la mayoría de los problemas de conexión sin necesidad de asistencia técnica y garantizar una red más rápida y estable en todos tus dispositivos.