Cómo evitar el mal olor al interior de la lavadora

La acumulación de suciedad, humedad y residuos de detergente dentro del electrodoméstico facilita el desarrollo de bacterias y hongos

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El mal olor persistente en
El mal olor persistente en la lavadora puede impregnar las prendas, dificultar su eliminación y comprometer la sensación de limpieza tras el lavado. (Imagen Ilustrativa Infobae)

En algunos hogares, el uso cotidiano de la lavadora puede verse interrumpido por un problema frecuente: el surgimiento de un mal olor persistente tanto en el interior del electrodoméstico como en la ropa recién lavada.

Según la Organización de Consumidores y Usuarios de España (OCU), la acumulación de suciedad, junto con la falta de ventilación y la ausencia de cuidados específicos, facilita la aparición de ese desagradable aroma a humedad que, una vez instalado, resulta complejo de eliminar.

Por qué la lavadora emite un mal olor

Las lavadoras tienden a acumular residuos de detergente, restos de suciedad y humedad en diferentes partes de su estructura, lo que genera un espacio propicio para el desarrollo de olores desagradables.

La acumulación de residuos y
La acumulación de residuos y la falta de ventilación favorecen la formación de olores persistentes. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La OCU señala que el uso de programas de lavado a baja temperatura y la dosificación incorrecta de productos contribuyen a que se formen depósitos y proliferación de microorganismos.

El problema se agrava cuando el electrodoméstico es antiguo o presenta incrustaciones de cal en sus componentes internos. En estos casos, los olores pueden instalarse en las conducciones, dificultando la recuperación del aparato.

Cómo se debe limpiar la lavadora para evitar malos olores

La OCU sugiere realizar ciertas acciones de limpieza preventiva, sin necesidad de recurrir a productos específicos. Mantener la lavadora en buen estado implica limpiar el cajón del detergente, el filtro y la junta de goma de la puerta de manera regular.

Una rutina de limpieza regular
Una rutina de limpieza regular ayuda a prevenir la aparición de humedad y suciedad. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Es útil emplear un cepillo de dientes para eliminar los restos acumulados en los compartimentos más pequeños y, en el caso de las lavadoras de carga superior, vaciar siempre el cajón después de cada uso.

Además, se sugiere dejar la puerta y el cajón del detergente abiertos tras cada lavado. Esta práctica permite que el interior del aparato se ventile completamente, reduciendo la humedad residual que favorece la aparición de olores.

Otro punto clave es la limpieza mensual del filtro, que previene obstrucciones y contribuye a mantener el flujo del agua, evitando la acumulación de residuos.

Qué rol juega la temperatura y el tipo de detergente que se usa

El uso correcto de programas
El uso correcto de programas y productos influye en la higiene del electrodoméstico. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El uso recurrente de programas de lavado a baja temperatura favorece la supervivencia de bacterias y hongos en el interior de la lavadora. Ante la presencia de un ligero olor, la OCU aconseja realizar un ciclo a alta temperatura (entre 70 y 90 °C) para eliminar microorganismos y desinfectar el sistema.

Respecto al detergente, es fundamental seguir las instrucciones del fabricante y evitar añadirlo “a ojo”. Un exceso de producto puede dejar restos difíciles de eliminar y contribuir a la formación de biofilm.

En casos de incrustaciones de cal, la OCU señala que cada seis meses puede emplearse vinagre blanco en un ciclo en vacío, aunque advierte sobre los posibles daños por su uso frecuente. Alternativamente, un lavado con lejía es útil, siempre asegurando que el ciclo siguiente sea solo con prendas blancas.

Cuáles hábitos diarios ayudan a prevenir el mal olor en la lavadora y la ropa

Dejar la ropa al interior
Dejar la ropa al interior de la lavadora incrementa el riesgo de problemas persistentes. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La prevención es fundamental para evitar que la lavadora y la ropa desarrollen olores desagradables. Sacar la ropa del tambor inmediatamente al finalizar el ciclo impide que la humedad se concentre y provoque malos olores.

Para quienes no puedan estar presentes al final del lavado, la OCU sugiere utilizar la función de inicio retardado para sincronizar el ciclo con la vuelta a casa.

Antes de guardar la ropa, conviene asegurarse de que esté completamente seca, porque la humedad residual, sobre todo en zonas como cinturillas y bolsillos, puede transferir el olor al armario.

Asimismo, es importante no dejar ropa húmeda en el cesto de la ropa sucia; si no se va a lavar de inmediato, se sugiere dejarla al aire hasta que se seque.