El escritorio remoto de Windows: la función útil que puede abrir la puerta a los hackers

Mantener habilitada esta función sin medidas de seguridad puede abrir la puerta a ataques y secuestro de datos

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Escritorio remoto de Windows: cuándo
Escritorio remoto de Windows: cuándo desactivarlo y cómo proteger tu PC del ransomware - (Imagen Ilustrativa Infobae)

Durante años, el escritorio remoto de Windows ha sido una herramienta esencial para soporte técnico y trabajo a distancia. Permite a los usuarios conectarse a una computadora desde cualquier lugar, tomar el control total y realizar tareas como si estuvieran sentados frente a ella.

Sin embargo, la misma puerta que facilita la asistencia remota puede convertirse en un acceso directo para ciberdelincuentes si no se gestiona correctamente.

En la era del ransomware y los ataques automatizados, mantener habilitado el escritorio remoto sin medidas de protección expone a los equipos a riesgos que muchos usuarios desconocen. Saber cuándo y cómo usar esta función, así como los pasos para desactivarla si no se necesita, es fundamental para reducir la superficie de ataque y fortalecer la seguridad digital en el hogar y la oficina.

El escritorio remoto de Windows:
El escritorio remoto de Windows: aliado para el trabajo a distancia y riesgo si no se gestiona bien - MICROSOFT

¿Qué es el escritorio remoto de Windows?

El escritorio remoto, basado en el protocolo RDP (Remote Desktop Protocol), es una función integrada en las versiones Pro, Enterprise y Education de Windows 10 y 11, así como en sistemas anteriores.

Permite conectarse a un equipo a través de la red y controlarlo en tiempo real, accediendo a programas, archivos y configuraciones. El acceso remoto es posible desde otras computadoras con Windows, macOS, e incluso desde dispositivos móviles mediante la aplicación oficial de Microsoft.

Esta función ha inspirado soluciones como TeamViewer y AnyDesk, y alternativas propias como Asistencia rápida en Windows 10 y 11, ampliando las posibilidades de asistencia remota.

El lado oscuro: RDP como puerta de entrada para ataques

Pese a sus ventajas, el escritorio remoto puede ser un objetivo prioritario para atacantes. Un equipo con RDP activo y mal protegido es vulnerable a intentos de acceso no autorizado, especialmente cuando se emplean contraseñas débiles o configuraciones por defecto.

Cómo y por qué desactivar
Cómo y por qué desactivar el escritorio remoto en Windows si no lo usas - (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los ciberdelincuentes suelen lanzar ataques de fuerza bruta probando miles de combinaciones de usuario y contraseña, y, si logran ingresar, pueden tomar control total del sistema.

Diversas familias de ransomware, como LockBit, Conti, Hive, PYSA, Crysis, SamSam y Dharma, han sido vinculadas a ataques iniciales a través de RDP. Una vez dentro, pueden cifrar archivos, robar datos sensibles y exigir rescates a cambio de la información.

Microsoft ha incorporado nuevas medidas de seguridad en Windows 11, como el bloqueo automático de cuentas tras intentos fallidos de inicio de sesión. Sin embargo, la recomendación principal para quienes no utilizan esta función es desactivarla completamente.

Cómo desactivar el escritorio remoto en Windows

Si no usas el escritorio remoto, desactivarlo es una medida sencilla y eficaz para proteger el equipo. Los pasos básicos en Windows 10 y 11 son:

Seguridad digital: riesgos y recomendaciones
Seguridad digital: riesgos y recomendaciones sobre el uso del escritorio remoto en Windows - (Imagen Ilustrativa Infobae)
  1. Abre Configuración desde el menú Inicio o usando el atajo Windows + I.
  2. Ve a la sección Sistema.
  3. Selecciona Escritorio remoto en el panel lateral.
  4. Desactiva la opción “Habilitar Escritorio remoto”.

Al hacerlo, el equipo dejará de aceptar conexiones entrantes vía RDP, reduciendo considerablemente el riesgo de acceso externo no autorizado.

El escritorio remoto puede mantenerse activo sin riesgos cuando se utiliza en entornos controlados, como la administración remota de servidores, el soporte técnico profesional o la gestión de oficinas bajo estrictas políticas de seguridad.

En estos casos, es fundamental aplicar buenas prácticas: emplear contraseñas robustas y métodos de autenticación adicional, restringir el acceso mediante VPN o IPs de confianza, mantener el sistema operativo y los programas actualizados, y revisar con regularidad los registros de acceso.

Sin embargo, para usuarios domésticos que no requieren esta función, dejarla habilitada solo aumenta la superficie de ataque y representa un riesgo innecesario para la seguridad del equipo.

En un contexto donde los ciberataques automatizados y el ransomware son cada vez más frecuentes, desactivar funciones innecesarias es una medida básica de protección digital que puede marcar la diferencia en la seguridad de cualquier equipo.