10 tecnologías que creó el humano gracias al viaje a la Luna: desde auriculares hasta purificadores de agua

Algunos de los avances más sorprendentes de la carrera espacial siguen presentes hoy: incluso cómo preservamos alimentos viene de esa era

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La sombra del módulo lunar
La sombra del módulo lunar privado Blue Ghost se ve en la superficie de la Luna después de alunizar en una misión de la NASA. (NASA/Firefly Aerospace vía AP)

La llegada del ser humano a la Luna, impulsada por la histórica carrera espacial de los años 60, no solo marcó un hito en la exploración del cosmos, sino que también transformó aspectos fundamentales de la vida cotidiana en la Tierra.

Muchos de los avances tecnológicos desarrollados en ese contexto siguen presentes hoy, en productos y soluciones que utilizamos a diario. La misión Apolo, en particular, fue el motor que aceleró la creación y perfeccionamiento de innovaciones que aún definen nuestro presente.

Avances tecnológicos gracias a la carrera espacial y el programa Apolo

El esfuerzo por llegar a la Luna requirió la invención y adaptación de tecnologías que, con el tiempo, se integraron en diferentes industrias. José Utreras, astrónomo de la Universidad de Chile y responsable de divulgación en el Centro de Astrofísica y Tecnologías Afines (CATA), destaca la magnitud de ese impacto.

“Gracias a eso se lograron increíbles avances para la época y sentaron la base para muchas cosas que usamos hoy en día”, dijo en una entrevista con la Universidad de Chile.

La superficie lunar guarda la
La superficie lunar guarda la urna con cenizas de Eugene Merle Shoemaker. Diego Radamés / Europa Press

Algunos de los desarrollos más relevantes surgidos del programa Apolo y la carrera espacial incluyen:

  • Liofilización de alimentos: Ideada para conservar víveres en el espacio, esta técnica se perfeccionó para el programa Apolo y hoy es esencial en la industria alimentaria.
  • Trajes de enfriamiento: El material que protegía a los astronautas de los extremos térmicos lunares ahora se usa en trajes de pilotos, técnicos nucleares y pacientes con dificultades para regular la temperatura corporal.
  • Circuitos integrados: La demanda de la NASA aceleró la adopción de microchips, impulsando la revolución de los circuitos integrados y marcando el ritmo del avance tecnológico global.
  • Auriculares y micrófonos inalámbricos: Nacidos para asegurar la comunicación durante las misiones Apolo, hoy forman parte del equipamiento cotidiano, junto a baterías de plata-zinc utilizadas en audífonos médicos.
Los auriculares inalámbricos utilizan Bluetooth
Los auriculares inalámbricos utilizan Bluetooth para conectarse a dispositivos y recibir audio por ondas de radio de corto alcance. (Imagen Ilustrativa Infobae)
  • Purificación de agua: La tecnología empleada en las naves Apolo para eliminar contaminantes se aplica hoy en sistemas de agua comunitarios y dispositivos domésticos de filtrado.
  • Textiles resistentes al fuego: Tras el incendio del Apolo I, se crearon tejidos ignífugos que hoy protegen a bomberos, militares y deportistas del motor.
  • Manta isotérmica: Diseñada para mantener la temperatura de los astronautas, esta manta se ha convertido en un elemento básico en emergencias y rescates.
  • Absorbedores de impactos sísmicos: La tecnología de amortiguación desarrollada para los cohetes Apolo hoy protege infraestructuras en zonas sísmicas como Tokio y San Francisco.
  • Controles de vuelo digital: Los sistemas de botones y controles digitales para naves espaciales sentaron las bases de los aviones y automóviles modernos.
  • Detectores de humo: La NASA perfeccionó estos dispositivos para Skylab, resultando en los actuales detectores de humo por ionización presentes en hogares y oficinas.
Los detectores de humo funcionan
Los detectores de humo funcionan monitoreando el aire constantemente y activando una alarma al detectar partículas de combustión. (Imagen ilustrativa Infobae)

La Luna: curiosidades y datos sorprendentes tras 55 años de exploración

A pesar de la familiaridad visual, la Luna alberga misterios y hechos poco conocidos. José Utreras lo resume así: “A pesar de que podemos ver la Luna casi todos los días, hay muchas cosas que desconocemos sobre ella, desde su formación hasta algunos ‘recuerdos’ que hemos dejado en su superficie”. Entre los datos más llamativos destacan:

  • Origen violento: La teoría más aceptada indica que la Luna nació de la colisión entre la Tierra y un protoplaneta del tamaño de Marte hace 4.500 millones de años, lo que explica su composición y cercanía.
  • Alejamiento progresivo: Gracias a los reflectores instalados por las misiones Apolo, se ha medido que la Luna se aleja 3,8 centímetros por año debido a la influencia de las mareas terrestres.
  • Superficie plagada de cráteres: La Luna exhibe más de 500 millones de cráteres de más de diez metros de diámetro, cicatrices que perduran por la baja actividad geológica y la escasa atmósfera.
Esta fotografía proporcionada por la
Esta fotografía proporcionada por la NASA muestra el módulo lunar Athena de Intuitive Machines acercándose a la superficie de la Luna, el jueves 6 de marzo de 2025. (NASA vía AP)
  • Gravedad reducida y temperaturas extremas: Una persona de 68 kilos en la Tierra pesaría solo 11 en la Luna, pero enfrentaría temperaturas diurnas de hasta 134 ºC y nocturnas de -153 ºC.
  • Huellas humanas inolvidables: Además de basura y objetos experimentales, la superficie lunar guarda la urna con cenizas de Eugene Merle Shoemaker, pionero de la ciencia lunar, depositada en 1999 por la NASA.

El alcance de la transferencia tecnológica iniciada con la carrera espacial continúa vigente. El área de Transferencia Tecnológica del CATA trabaja para aplicar soluciones originalmente diseñadas para la exploración del espacio en ámbitos tan diversos como la detección de derrumbes, demostrando que los beneficios de mirar hacia el cosmos se reflejan también en la seguridad y bienestar en la Tierra.

La llegada a la Luna, más allá de su significado histórico, se tradujo en un legado tangible: tecnologías que hoy forman parte de la vida diaria y que continúan evolucionando gracias a la inspiración y el conocimiento surgidos de la exploración espacial.