Demis Hassabis, CEO de Google DeepMind: “La IA no es creativa” y esa es la ventaja de los humanos, por ahora

Para el directivo, esta es la clave que hoy diferencia a los buenos cientificos en el mudndo real

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Demis Hassabis afirma que la
Demis Hassabis afirma que la creatividad genuina sigue siendo una frontera inalcanzable para la inteligencia artificial según Google DeepMind.

Demis Hassabis, director ejecutivo de Google DeepMind y premio Nobel de Química, marcó un límite muy claro sobre lo que puede ofrecer una inteligencia artificial frente a un humano en el campo científico: la creatividad.

En el Google DeepMind: The Podcast, el directivo aseguró que, pese a sus avances, la IA sigue sin alcanzar el umbral de la creatividad genuina, lo que marca una frontera clara entre la máquina y el auténtico talento científico.

Cuál es el rasgo diferencial entre humanos e IA

Hassabis considera que la creatividad es la diferencia esencial entre un científico sobresaliente y uno simplemente competente. Según su visión, “la IA no es creativa”.

Para él, la creatividad implica la generación de nuevas ideas, conjeturas y teorías, algo que las máquinas aún no logran. “La IA actual no tiene verdadera creatividad, en el sentido de que aún no es capaz de plantear nuevas conjeturas o hipótesis. Quizás pueda demostrar algo que se le plantee, pero no es capaz de generar por sí misma una idea o teoría nueva”, aseguró.

Demis Hassabis anticipa una nueva
Demis Hassabis anticipa una nueva era dorada de la ciencia si la IA logra igualar la creatividad humana, aunque este salto decisivo aún pertenece a las personas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El directivo destaca que muchos de los grandes avances científicos de la historia han surgido de intuiciones, conexiones inesperadas y saltos imaginativos que la IA todavía no puede emular. Los sistemas actuales, aunque sofisticados, carecen de la flexibilidad y la capacidad de razonamiento necesarias para establecer analogías o detectar patrones entre áreas dispares del conocimiento.

AlphaFold, un ejemplo del potencial de la IA con humanos

El propio Hassabis lideró el desarrollo de AlphaFold, una inteligencia artificial capaz de predecir la estructura tridimensional de proteínas a partir de su secuencia de aminoácidos, lo que ha supuesto un salto para la biología molecular.

Sin embargo, el científico opina que la rápida comercialización de la IA puede afectar el rigor científico. “Si hubiera dependido de mí, habríamos dejado la IA en el laboratorio más tiempo. El enfoque científico más puro habría sido tomarse las cosas con más calma para seguir avanzando gradualmente hacia la inteligencia artificial general (IAG) prestando mucha atención a cada paso y a los aspectos de seguridad”, expresó.

Hassabis reconoce el potencial de la IA para acelerar descubrimientos en numerosas áreas, como la salud humana, el diseño de materiales o la predicción meteorológica.

Para Demis Hassabis, la diferencia
Para Demis Hassabis, la diferencia entre un buen científico y uno sobresaliente reside en la creatividad, dominio aún exclusivo del ser humano. REUTERS/Denis Balibouse

Sin embargo, insiste en que se ha generado una carrera frenética entre empresas y países, lo que puede poner en riesgo la calidad y la seguridad del desarrollo tecnológico.

Los límites creativos de la inteligencia artificial

A pesar de los avances, Hassabis subraya que la inteligencia artificial aún no puede crear conocimiento completamente nuevo. Pone como ejemplo el caso de AlphaGo, el sistema que derrotó al campeón mundial del juego de Go e inventó estrategias inéditas.

Según él, “¿puede un sistema de IA crear un juego tan elegante, tan satisfactorio y tan estéticamente bello como el Go, y no solo una nueva estrategia? Y la respuesta a esas preguntas, por el momento, es no”. Esta limitación, señala, marca la distancia que separa a la IA de una verdadera inteligencia general.

La creatividad, en opinión de Hassabis, implica una forma de razonamiento y pensamiento que las máquinas aún no alcanzan. “Siempre digo que lo que diferencia a un gran científico de un buen científico es que ambos son muy competentes técnicamente, por supuesto, pero el gran científico es más creativo”, destacó.

El debate sobre la seguridad
El debate sobre la seguridad y la calidad en el desarrollo de IA crece ante la competencia entre empresas y países por la supremacía tecnológica. (Imagen Ilustrativa Infobae)

A su juicio, la capacidad de ver patrones o analogías entre disciplinas diversas es lo que permite a los científicos avanzar más allá de lo que se considera posible.

De cara al futuro, Hassabis se muestra cauteloso pero esperanzado sobre el papel de la IA en la ciencia. Si se logra alcanzar la inteligencia artificial general en la próxima década, sostiene que podría iniciarse “una nueva era dorada de la ciencia, en una especie de nuevo renacimiento”. Sin embargo, hasta que la IA no logre igualar la creatividad y el razonamiento humano, el salto definitivo seguirá siendo patrimonio de las personas.

En el escenario actual, la creatividad se mantiene como el último bastión de la inteligencia humana frente a las máquinas, y es allí donde los científicos continúan encontrando su mayor fortaleza.