La batalla legal entre OpenAI y Elon Musk revela claves sobre el control y el futuro de la inteligencia artificial

El enfrentamiento judicial entre la organización y el empresario destaca tensiones sobre el modelo de negocio, la gobernanza y los desafíos para captar inversiones en el competitivo terreno del desarrollo de inteligencia artificial avanzada

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El conflicto entre Musk y
El conflicto entre Musk y los fundadores de OpenAI se centró en la transición de organización sin fines de lucro a una estructura con fines de lucro.

La disputa entre OpenAI y Elon Musk sumó un nuevo capítulo tras la difusión de documentos judiciales, mensajes privados y declaraciones públicas que exponen las tensiones internas en la fundación de la empresa de inteligencia artificial. De acuerdo a los documentos presentados ante la justicia federal de California, el desacuerdo sobre la estructura y el control de la compañía derivó en la salida del empresario en 2018.

En septiembre de 2017, los fundadores de OpenAI debatieron cómo transformar la organización sin fines de lucro en una entidad capaz de captar mayores fondos para competir en el desarrollo de inteligencia artificial.

En notas privadas, Greg Brockman, cofundador, escribió: “Esta es la única oportunidad que tenemos para salir de Elon. ¿Es el líder glorioso que querría elegir? Tenemos una verdadera oportunidad de lograrlo. ¿Qué me llevará financieramente a mil millones de dólares?”

Brockman también anotó que aceptar las condiciones de Musk “destruiría la capacidad de elegir y la economía para los fundadores”.

La disputa entre Elon Musk
La disputa entre Elon Musk y OpenAI escaló tras la difusión de mensajes privados y documentos judiciales clave sobre el control de la empresa.

El conflicto central giró en torno a la estructura futura de OpenAI. En conversaciones transcritas en una llamada de septiembre de 2017, Elon Musk propuso crear una entidad con fines de lucro —ya sea una B-corp o C-corp—, aunque insistió en mantener un componente filantrópico.

Musk afirmó: “Debemos averiguar cómo pasamos de ser una organización sin fines de lucro a algo que sea esencialmente filantrópico y sea una B-corp o C-corp”, según consta en las notas presentadas en el expediente judicial.

Sam Altman, actual CEO de OpenAI, respondió a las acusaciones de Musk asegurando que el empresario buscaba el control total de la empresa y pretendía obtener la mayoría accionaria.

Altman afirmó públicamente que Musk había solicitado acumular 80.000 millones de dólares para una ciudad autosustentable en Marte y que necesitaba y merecía la mayoría de las acciones, además de control completo de OpenAI.

Elon Musk propuso convertir OpenAI
Elon Musk propuso convertir OpenAI en una B-corp o C-corp, manteniendo un componente filantrópico dentro de la estructura de la compañía. REUTERS/Dado Ruvic/Illustration/File Photo

Según la postura oficial publicada por OpenAI, las discusiones sobre el futuro de la organización incluyeron la propuesta de fusionarse con Tesla, la empresa automotriz de Musk, posibilidad que los fundadores de OpenAI rechazaron.

Tras semanas de negociaciones y ante la negativa de ceder el control, Musk renunció a la compañía en febrero de 2018. En ese momento, expresó que apoyaba que OpenAI buscara vías alternativas para recaudar fondos, aunque dudaba que pudiera competir con gigantes como Google.

Los documentos judiciales y fragmentos del diario de Brockman detallan que los fundadores de OpenAI consideraban que la permanencia de Musk en la empresa dificultaba el acceso a capital y limitaba el margen de decisión del resto de los integrantes.

Brockman dejó asentado que “no sería correcto quitarle la organización sin fines de lucro a Musk ni convertirla en una B-corp sin él; sería moralmente reprochable”.

Sam Altman aseguró que Musk
Sam Altman aseguró que Musk pretendía el control total de OpenAI y buscaba acumular la mayoría accionaria para financiar proyectos como una ciudad en Marte. REUTERS/Jonathan Ernst

El proceso judicial sigue su curso y la justicia ha determinado que será un jurado quien decida si OpenAI engañó a Musk en su transición hacia el lucro, según informó ABC News.

Mientras la organización mantiene contrademandas por acoso y competencia desleal, el empresario ha escalado el conflicto: su demanda ahora incluye acusaciones de prácticas anticompetitivas destinadas a asfixiar a rivales emergentes como su propia firma, xAI, de acuerdo con reportes de The Guardian y The Washington Post.

A esto se suma el testimonio de exempleados de OpenAI que apoyan la versión de Musk y sostienen que la organización traicionó su misión original, según el reporte de Fortune.

Mientras tanto, OpenAI sostiene que la compañía adoptó una estructura dual: una organización sin fines de lucro y una sociedad de beneficio público, y que la versión actual de la demanda presentada por Musk forma parte de una estrategia más amplia de hostigamiento vinculada al lanzamiento de xAI.

La industria tecnológica sigue de cerca el caso, que mantiene la atención sobre el futuro de OpenAI y la competencia global en el desarrollo de inteligencia artificial.