Si al cargar el celular lo conectas y desconectas varias veces, cuidado: la batería está en riesgo

Este tipo de práctica reduce la autonomía del dispositivo y genera apagados inesperados

Guardar
La forma en que se
La forma en que se carga el celular incide directamente en la vida útil de la batería y el rendimiento del teléfono móvil. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Entre los mitos y verdades que rodean el uso diario de los teléfonos móviles, la forma en que se realiza la carga de la batería ocupa un lugar central. A pesar de los avances tecnológicos en la gestión energética, millones de usuarios mantienen rutinas que pueden acortar la vida útil de sus dispositivos sin saberlo.

Uno de los hábitos más comunes consiste en conectar y desconectar continuamente el celular mientras está cargando, una práctica que perjudica tanto a la batería como al rendimiento general del equipo.

Cuál es el impacto de cargar y desconectar el celular repetidamente

La batería es una de las partes más sensibles de cualquier teléfono móvil. Su función resulta clave para el funcionamiento adecuado del equipo, pero su desgaste progresivo es inevitable. Factores como el uso intensivo, la exposición a temperaturas extremas y, sobre todo, los malos hábitos de carga, contribuyen a que la autonomía del dispositivo se vea reducida con el paso del tiempo.

Las fluctuaciones y picos de
Las fluctuaciones y picos de tensión generados por la carga intermitente afectan tanto las celdas de la batería como otros componentes electrónicos internos del móvil. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Uno de los errores frecuentes que cometen muchos usuarios es el acto de conectar y desconectar el celular de la corriente eléctrica en intervalos muy cortos. Esta acción genera fluctuaciones en el suministro de energía que afectan tanto al software como a las celdas internas de la batería.

Como resultado, el equipo comienza a mostrar signos de deterioro: la carga dura menos, el teléfono se apaga inesperadamente y las actividades cotidianas, como revisar redes sociales o ver videos, consumen la batería a una velocidad inusual.

Si bien hoy las baterías modernas ya no sufren el “efecto memoria” de generaciones anteriores, las cargas interrumpidas de manera reiterada pueden perjudicar el ciclo de vida útil del dispositivo. Aunque desconectar el celular ocasionalmente antes de lograr una carga completa no implica riesgos, realizar este proceso de forma repetida sí puede ocasionar un daño acumulativo.

Mantener la carga entre el
Mantener la carga entre el 20% y el 80% de la capacidad y evitar llegar al 0% o al 100% contribuye a prolongar el ciclo de vida útil de la batería. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Consecuencias técnicas de la carga intermitente

Las baterías de los teléfonos móviles actuales, en su mayoría de iones de litio, están diseñadas para soportar cientos de ciclos de carga. Un ciclo se define como la suma total de energía consumida y recargada que equivale al 100% de la capacidad de la batería, aunque esta energía no necesariamente se repone en una sola carga. Por ejemplo, dos cargas del 50% equivalen a un ciclo completo.

La práctica de conectar y desconectar el celular de forma constante genera microciclos de carga y descarga que, a largo plazo, aceleran el envejecimiento químico de las celdas. Este deterioro se traduce en una reducción progresiva de la capacidad máxima de la batería, lo que obliga al usuario a cargar el teléfono más veces al día y disminuye la autonomía disponible.

Además, cada vez que se produce una conexión o desconexión brusca, se pueden generar picos de tensión que afectan no solo la batería, sino también otros componentes electrónicos internos. Una breve sobretensión puede dañar circuitos delicados o provocar calentamiento innecesario, acortando la vida útil del dispositivo.

La exposición del teléfono móvil
La exposición del teléfono móvil a temperaturas extremas y a hábitos de carga incorrectos disminuye la capacidad máxima de la batería a largo plazo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Recomendaciones prácticas para una mayor vida útil

El desgaste de la batería es un fenómeno inevitable, pero puede retrasarse mediante ciertos hábitos. Entre las recomendaciones más importantes se encuentran:

  • Evitar conectar y desconectar el teléfono repetidamente durante el proceso de carga.
  • Mantener el nivel de carga dentro del rango recomendado por los fabricantes (entre el 20% y el 80% u 85%).
  • Utilizar cargadores certificados y originales para asegurar un flujo de energía estable.
  • No permitir que la batería llegue con frecuencia al 0% ni realizar cargas constantes al 100%.
  • Prestar atención a la temperatura ambiente y evitar exponer el dispositivo a calor excesivo.
  • Seguir el orden correcto al conectar y desconectar el cargador: primero a la corriente, luego al teléfono; al finalizar, primero quitarlo del teléfono y después de la corriente.

Cuando la pérdida de capacidad se vuelve notoria y el teléfono requiere cargas demasiado frecuentes, la solución más efectiva es reemplazar la batería en un servicio técnico autorizado.