
El inicio de 2026 confirma que la inteligencia artificial ya no es solo una tendencia tecnológica, sino un fenómeno que redefine la vida cotidiana en hogares de todo el mundo.
Los primeros días del año, con la expectativa del CES en Las Vegas, han puesto en primer plano a los pequeños robots de compañía y a los muñecos hiperrealistas, dispositivos que están transformando la forma en que niños, adultos y personas mayores interactúan con la tecnología y buscan compañía, asistencia o incluso apego emocional.

Protagonistas del CES 2026: mascotas y asistentes robóticos
En la exhibición previa al CES 2026, la robótica social y doméstica fue protagonista. Modelos como Jennie, Mirumi, Cocomo, Nico y Yonbo X1 presentaron una nueva generación de robots de compañía capaces de aprender rutinas, estados de ánimo y preferencias mediante algoritmos de aprendizaje automático.
Estos dispositivos no solo cumplen funciones técnicas, sino que buscan establecer vínculos cotidianos con sus dueños, adaptándose a necesidades de apoyo emocional, educación y asistencia personalizada.
Jennie, el perro robótico de Tombot, es uno de los ejemplos más destacados. Diseñado para personas mayores o con dificultades para cuidar una mascota real, este robot responde a la voz y al tacto, reconoce rutinas y se adapta al comportamiento de su usuario. Su función va más allá del entretenimiento: actúa como apoyo emocional y compañía para quienes enfrentan la soledad o limitaciones físicas.
Robots para el desarrollo infantil
El avance de la inteligencia artificial en el entorno doméstico también se refleja en propuestas como Yonbo X1, enfocado en el desarrollo del habla y la comprensión emocional en niños pequeños.
Mediante modelos de lenguaje y reconocimiento facial, este asistente robótico sostiene conversaciones adaptadas al nivel del menor e interpreta emociones para responder de manera coherente y motivadora. El objetivo es eliminar barreras técnicas y promover el aprendizaje a través de la interacción diaria.
Cocomo, de la startup japonesa Ludens AI, es otra muestra de cómo la IA puede integrarse en la vida diaria. Esta mascota robótica autónoma sigue a su usuario por la casa, reacciona al contacto físico y mantiene una temperatura corporal similar a la humana, reforzando la sensación de cercanía durante la interacción.
Sensores biométricos y respuestas a caricias permiten que el robot se adapte a las necesidades del usuario y, en algunos casos, incluso monitoree constantes vitales.
El auge de los bebés reborn y su polémica en la sociedad
Junto a la robótica de compañía, otra tendencia en auge es la de los bebés reborn: muñecos hiperrealistas que simulan el aspecto y el peso de un recién nacido. En Brasil, miles de personas participan de esta moda, cuidando estos muñecos como si fueran hijos reales. Algunos modelos incorporan funciones simuladas mediante inteligencia artificial, como llanto, movimiento o necesidades fisiológicas.

Este fenómeno ha desatado debates legales y culturales. En ciudades como Goiânia, se han presentado solicitudes judiciales de custodia sobre muñecos reborn tras separaciones de pareja, y en redes sociales han surgido disputas sobre perfiles de Instagram que generan ingresos a partir del personaje del muñeco.
Las autoridades han tenido que intervenir para evitar el uso de recursos públicos, como la solicitud de vacunación simbólica en hospitales o el uso de asientos preferenciales en transporte público.
Las sanciones y advertencias buscan poner límites claros al uso de recursos estatales y a la confusión operativa en entornos de salud, mientras que expertos y legisladores discuten hasta qué punto estas prácticas pueden influir en la percepción de la maternidad, la familia y el acompañamiento emocional.
La convergencia de mascotas robóticas, asistentes domésticos y muñecos hiperrealistas confirma que la inteligencia artificial se está integrando en la vida diaria de formas cada vez más intuitivas y emocionales.
Los robots de compañía se consolidan como aliados para la inclusión, el bienestar y el aprendizaje, mientras los reborn plantean preguntas sobre los límites del afecto simbólico y el uso de la tecnología para suplir vínculos humanos.
La tendencia, reforzada por los lanzamientos y debates del CES 2026, anticipa una década donde la IA no solo automatizará tareas, sino que acompañará, educará y, en algunos casos, será parte central de la rutina emocional y social de chicos y grandes.
Últimas Noticias
El sube y baja de ethereum: cuál es su valor este 9 de enero
Ethereum fue creada en 2015 por el programador Vitalik Buterin, con la intención de impulsar una herramienta para aplicaciones descentralizadas y colaborativas

Cómo ha cambiado el valor de la criptomoneda bitcoin en el último día
El bitcoin fue la primera moneda virtual creada en el mundo y ha llegado a superar las 68 mil unidades de dólar

Este es el robot autónomo más pequeño que un grano de sal: se mueve y procesa datos
Su cuerpo, de aproximadamente 210 por 340 micrómetros y 50 micrómetros de grosor, está diseñado para operar en fluidos

El joven que desarrolló un dispositivo para combatir la soledad de su abuelo hoy trabaja desde Silicon Valley: en marzo sale a la venta
Con base en San Francisco, los creadores desarrollan Ato: una propuesta de inteligencia artificial orientada al acompañamiento cotidiano de personas mayores, probada con familias reales

Estos son los robots humanoides que acaparan la atención en CES 2026
El Onero H1 sorprendió por su capacidad para ejecutar tareas domésticas como poner la ropa en la lavadora o doblarla



