
Pablo Daniel Szuldman no pudo estar presente en el allanamiento ocurrido la semana pasada en su casa en un conocido country de la zona de Tigre, donde la Policía Bonaerense se llevó sus anteojos italianos de diseño, sus joyas, sus armas, cuatro cajas de balas y, literalmente, un kilo de oro, oculto dentro una caja fuerta alta como un hombre adulto.
Nadie atendió la puerta cuando llegó el operativo. Los investigadores que le seguían el rastro descubrieron que Szuldman -empresario, de 60 años, integrante de una firma familiar dedicada al negocio del agua- se encontraba, en ese momento, internado en una clínica. Tan solo su perro esperaba en la cocina, algo tenso. Los detectives le abrieron la puerta de la cocina para que salga a jugar al parque. Así, con el perro entretenido, comenzó la redada en el lugar.
PUBLICIDAD

La Bonaerense halló un Audi A1 a nombre de Szuldman, que debe un par de millones en multas, así como una carabina con silenciador y una pistola Bersa 9 milímetros denunciada como robada hace tres años en La Matanza. Pero la caja fuerte era el tema.
Poco antes de las 9:30, llegó al lugar el abogado de Szuldman, junto a un miembro de su familia. Nadie tenía el pin de desbloqueo de la caja, protegida con doble traba. Entonces, llamaron a un cerrajero. La caja se abrió. Allí estaba el oro, un lingote con la marca “Melter Assayer - Union Bank of Switzerland”, junto a un fajo de diez mil dólares, en billetes de cien, y una pistola Glock pristina, cero kilómetro.
PUBLICIDAD

El fiscal federal Paul Starc, con jurisdicción en Tres de Febrero, había enviado allí a la Superintendencia de Investigaciones de Delitos Complejos de la fuerza provincial, tras una investigación de varios meses. No era el debut de Szuldman en la Justicia federal, por otra parte.
El 21 de mayo pasado, el Tribunal Oral Federal N°1 en Comodoro Py lo condenó a dos años y ocho meses de prisión en suspenso por esconder en Aeroparque una pistola con la numeración limada y un revolver calibre .38, en otro Audi, un hecho de 2022. Mientras la Policía Aeroportuaria lo requisaba, Szuldman descartó 15 gramos de cocaína, envueltos en un pañuelo de los que se usan para sonarse los mocos. Las pistolas y la carabina en su casa del country estaban fuera de la ley: el Tribunal que lo condenó le había prohibido portar armas por media década
PUBLICIDAD
El fiscal Starc investigaba, esta vez, un caso de narcotráfico, con un complejo organigrama que conecta a una familia de dealers y remiseros de cocaína directamente al empresario aguatero. No se halló droga en el country. Se encontro en otro lado, cocaína y tusi, en un monoblock de Villa Lugano, en la cueva de un presunto narco llamado José Roque Cadavid, alias “Pipi” y su pareja, Isis Gabriela Ibarra Fromherz, alias “Isi”.

Fromherz y Cadavid -de 36 años, ex empleado de una empresa de colectivos- fueron allanados en Villa Lugano, pero vivían una vida de lujo en otra torre en la periferia de Puerto Madero, según los seguimientos de la Bonaerense. Las llamadas telefónicas analizadas en el caso, así como las titularidades de los teléfonos, son la pista que vinculan a Cadavid con los remiseros del caso y con el resto del negocio.
PUBLICIDAD
“Isi”, de acuerdo a las escuchas, conversaba directamente con quien sería un proveedor de la banda, un sospechoso identificado en la causa del fiscal Starc y el Juzgado Federal de Tres de Febrero que ya había sido condenado cuatro años atrás por transporte de estupefaciente, que intentaba convencerla de que “están muy buenos los pescados”, mientras Fromherz pedía “la más buena”. “Sí, sí, la que brilla”, decía el mayorista.
El 3 de febrero de 2026, de acuerdo a otra escucha, Cadavid le pedía a su novia que prepare “dos de cinco” de “tum tum”. Los códigos de jerga no parecían muy creativos. Esas escuchas, también, vinculan al hombre de Lugano con Szuldman, a quien le habría hecho una importante gauchada.
PUBLICIDAD

Ya en julio de 2025, Cadavid se refería a Szuldman como “un empresario millonario” con el que hacía negocios. También, incluso, aseveraba que lo visitaba con frecuencia en su casa del country que fue allanada, un dato que constataron los investigadores del caso: habría ido a verlo 53 veces entre enero de 2025 y febrero de este año.
Luego, “Pipi” le hizo un favor al empresario: le retiró su Audi, el mismo que encontró la Bonaerense estacionado en la casa del country, cuando el auto fue retenido en el playón detrás de la Facultad de Derecho.
Así, el teléfono del empresario terminó intervenido por pedido del fiscal del caso, bajo sospechas de su posible participación en el negocio. En una charla, Cadavid le afirmó a Szuldman que entraba mercadería “de la buena”, mientras le reclamaba que le pague un lote de polvo rosa entregado tiempo antes. Luego, se pelearon. El presunto narco de Lugano lo bloqueó del teléfono.
PUBLICIDAD

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Emerenciano Sena lleva 12 días en huelga de hambre: bajó siete kilos y fue trasladado al hospital Perrando
A casi ocho meses de la condena a perpetua por el femicidio de Cecilia Strzyzowski, el dirigente social reclama prisión domiciliaria y atención médica especializada

La Justicia avanza con las indagatorias a los imputados por el derrumbe de Parque Patricios: cómo sigue la causa
Parte de las audiencias debieron se reprogramadas por compromisos personales de varios de los imputados. El abogado querellante, Fernando Burlando, pedirá que se les prohíba salir del país

Nueva estrategia de Contardi: contrató un famoso abogado, cuestionó la acusación por abuso de Julieta Prandi y pidió nuevo juicio
El empresario está condenado a 18 años y 6 meses de prisión por abuso sexual contra la modelo. Francisco Oneto asumió su defensa y solicitó anular su condena

Madrugada accidentada: un conductor ebrio chocó contra un comercio y una camioneta impactó a dos vehículos estacionados
Ocurrió en Villa Crespo y Floresta. Los servicios de emergencia asistieron a dos personas de rasgos asiáticos en la avenida Gaona

Detuvieron a una mujer acusada de usar el DNI de su exjefa para pedir créditos en Santa Fe
La fiscalía busca determinar el alcance de las maniobras luego de que una mujer acusara a quien había trabajado en su casa de sustraerle sus documentos




