
El empresario Claudio Contardi, condenado a 18 años y seis meses de prisión por abuso sexual contra su expareja, Julieta Prandi, presentó ante la Suprema Corte de Justicia bonaerense un recurso en el que pide su absolución o la realización de un nuevo juicio.
El planteo fue realizado por sus nuevos defensores, los abogados Francisco Oneto e Ignacio Joaquín Alvarado, quienes cuestionaron la actuación de la defensa técnica durante el debate oral de 2025 y sostuvieron que no se incorporaron ni se utilizaron entrevistas que Prandi brindó a revistas entre 2015 y 2017, donde hablaba de un “matrimonio feliz”.
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Según la presentación a la que accedió Infobae, los letrados consideraron que esas publicaciones debieron ser utilizadas para confrontar a la denunciante durante el juicio. Argumentaron que las notas se difundieron en el período incluido en la acusación y que contenían referencias públicas de Prandi a su relación con Contardi.
La presentación reúne cuatro entrevistas publicadas en las revistas Gente, Caras y Pronto. En ellas, de acuerdo con el escrito de la defensa, Prandi se refirió a la convivencia, a la crianza de sus hijos y a la relación que mantenía con el empresario.
Los abogados contrastaron esos dichos con el testimonio que la modelo dio durante el debate oral. La presentación menciona, por ejemplo, una entrevista de agosto de 2015, en la que Prandi habló sobre la posibilidad de tener otro hijo: “Yo sí, y Claudio también. (...) Una casa ruidosa puede ser muy divertida”.
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El documento remarcó que, según la acusación que derivó en la condena, los abusos habrían comenzado después del nacimiento de ese segundo hijo. También incorporó una nota de agosto de 2016 en la que Prandi dijo que tenía “un marido que me banca en todo y me ayuda con los chicos”.
En el juicio, la denunciante declaró que en ese período sentía “desprecio y asco” hacia su entonces marido, según citaron los defensores. El recurso también contrapuso una entrevista de 2017, en la que Prandi describió los celos de Contardi como “lo normal”, con su declaración en el debate, donde lo caracterizó como “muy celoso, muy controlador”.
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En este sentido, su nueva defensa remarcó que esas entrevistas no fueron ofrecidas como prueba, pese a su carácter público, y que tampoco fueron usadas durante la declaración de Prandi para confrontarla con sus expresiones previas.

El escrito apuntó además a las condiciones en las que asumió la defensa que intervino en el juicio oral. Según indicaron Oneto y Alvarado, los abogados anteriores tomaron el caso pocos días antes del comienzo del debate, tras varios cambios de letrados, y obtuvieron una prórroga de dos días.
“El Estado no cumple con la defensa en juicio designando un abogado: tiene que garantizar una defensa eficaz”, plantearon los abogados, con referencias a jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación y de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
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La defensa también aclaró que no pretende que la Suprema Corte determine de inmediato cuál de las dos versiones sobre el matrimonio debe prevalecer. Su planteo es que, frente a esas diferencias, la denunciante debió ser consultada durante el proceso oral por las entrevistas que dio en aquellos años.
Además de la discusión por las entrevistas, los defensores formularon otros cuestionamientos contra la sentencia y el trámite de la causa. Entre ellos, sostuvieron que el expediente debía ser juzgado por un jurado popular.
También objetaron la pericia incorporada al debate. De acuerdo con el escrito, la especialista no aplicó tests ni controles de simulación y admitió que no existe una técnica capaz de determinar por sí sola si un hecho ocurrió.
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“No pedimos que se le crea a nadie por encima de nadie. Pedimos que una condena a dieciocho años y medio no quede firme sin haber hecho la pregunta más obvia”, concluyeron Oneto y Alvarado en el recurso presentado ante la Suprema Corte bonaerense.
La reacción de Julieta Prandi
Lejos de mostrarse preocupada ante este nuevo movimiento judicial, Prandi dejó en claro que confía en el proceso. “Por supuesto, tiene estrategias legales para apelar una o dos veces más, pero es muy difícil que después de que Casación haya confirmado una sentencia, esto se revierta. La verdad que estoy muy tranquila”.
“Mis hijos están bien, es lo que voy a decir. Están en paz”, señaló. Ante la insistencia sobre si los chicos preguntan por Contardi o si conocen su situación actual, Prandi respondió con una frase contundente: “A ellos les da tranquilidad porque le tienen terror”.
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La conductora evitó profundizar en las razones de ese temor y puso el foco en preservar la intimidad de los menores. “Es lo único que te puedo decir. No me interesa exponerlos a ellos, pero están muy bien”, concluyó.
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