La nueva vida en prisión de “Pequeño J”: quién es la mujer argentina que ofreció ser su garante ante la Justicia

Tony Janzen Valverde, acusado del triple crimen narco, se ajusta a su celda individual en Marcos Paz. Mientras tanto, su abogado pelea para excarcelarlo con la ayuda de una “amiga” de la familia del presunto asesino

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Video: la llegada de "Pequeño J" a la base aérea de El Palomar

El peruano Tony Janzen Valverde Victoriano, alias “Pequeño J”, acusado de ser parte de la brutal carnicería narco que terminó con la muerte de tres jóvenes en Florencio Varela, se ajusta a su nueva vida en el penal de Marcos Paz.

Aterrizó en el aeropuerto de El Palomar en un vuelo de la Fuerza Aérea Argentina el 4 de mayo pasado, tras ser extraditado desde Perú. El plan original era trasladarlo a una celda de la Policía Federal en la calle Madariaga, zona de Villa Lugano, la misma fuerza que se encargó de su traslado desde Lima. Sin embargo, el Servicio Penitenciario Federal intercedió en tiempo récord y aseguró un cupo en prisión.

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Así, una camioneta gris del SPF rodeada por un convoy de patrulleros lo trasladó a su nueva celda. Desde ese entonces, Valverde Victoriano, uno de los imputados más célebres de la historia reciente, el foco de una cacería policial internacional y el primer nombre de peso en conocerse en la lista de acusados de matar a Brenda del Castillo, Morena Verdi y Lara Gutiérrez, pasa sus días en el pabellón A de jóvenes adultos del penal. Y los pasa completamente solo.

la partida de "Pequeño J" a Salta para comparecer ante la Justicia
Janzen Valverde en Lima, antes de abordar el avión de Fuerza Aérea

A pesar de encontrarse en el área de jóvenes adultos -y de ser acusado de ser, con suerte, un tercera línea en la banda que mató a las tres chicas-, el SPF le impuso un régimen idéntico al que atraviesan capos narco y delincuentes de altísima peligrosidad como “Mameluco” Villalba y “Banana” Espiasse. El régimen al que está sometido es idéntico al que tuvo, por ejemplo, Uriel Cantero, principe heredero de Los Monos, hasta que cumplió los 21 años.

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Encerrado en una celda solitaria, Valverde Victoriano sale de ella dos veces por día para realizar ejercicio. No tiene contacto con otros detenidos. Tampoco realiza talleres educativos. “Puede realizar una llamada semanal de 20 minutos y recibir una visita cada 15 días”, afirma una fuente clave en torno a su encierro. Sin embargo, nadie lo va a visitar. Su tío, su único familiar que vivió en Argentina, está prófugo por el triple crimen.

Mientras tanto, Valverde trabaja en su defensa, encabezada por el abogado penalista Lucas Contreras Alderete, con un virtual equipo integrado por su madre y una de sus hermanas, que contactaron al defensor para que represente a Tony Janzen. “El contacto con el abogado es libre”, asegura una fuente oficial. Sin embargo, cerca de “Pequeño J” afirman que el contacto con la defensa suele ser difícil en la dinámica penitenciaria. Un planteo de hábeas corpus al respecto es una de las posibilidades en la mesa.

Brenda, Morena, Lara - La Matanza
Morena, Brenda y Lara, las víctimas del triple crimen de Florencio Varela

Poner la cara por “Pequeño J”

Contreras llevó a “Pequeño J” a ampliar su indagatoria. Allí, negó su presunta parte en el triple crimen, aseguró que llegó solo y de forma ilegal al país, que trabajó de revender ropa en La Salada y que se estableció en la Argentina porque le gustaron el locro y el asado.

También planteó su excarcelación ante el Juzgado Federal N°2 de Morón, que fue denegada por el juez Jorge Ernesto Rodríguez, al invocar “la posibilidad de contaminación de la prueba y de elusión de la Justicia”. Luego, Contreras apeló ante la Cámara Federa de Morón, con una reserva para la instancia superior.

En su pedido de excarcelación, Contreras planteó una figura desconocida en la causa: una garante, alguien que puso la cara por “Pequeño J” para que reciba la prisión domiciliaria. No solo puso la cara, sino también su domicilio.

La figura surgió ante la consulta del abogado, para ver si existía la chance de una fiadora que ayudara en el proceso. “Llamen a Eugenia”, pidió “Pequeño J”. Y Eugenia aceptó. La joven es, básicamente, “una amiga”, aseguran fuentes cerca del presunto narco peruano.

El tio del Pequeño J desmintió su participación en el triple crimen de Florencio Varela

Eugenia, oriunda de Jujuy, tiene 27 años, un domicilio en La Boca, al menos un hijo y cobra planes sociales. Contreras la presentó en su pedido como “una persona con una intachable conducta y moral, quien se compromete a su cuidado y vigilancia y responder por él en caso de incomparencia”. Su nombre, al menos, no figura en condenas y apelaciones de primera o segunda instancia en el fuero porteño federal o de instrucción.

El nombre de Eugenia es algo desconocido en la causa del triple crimen. No fue mencionado en sus diversos raccontos por los fiscales de la UFI de Homicidios de La Matanza que esclarecieron el caso. Tampoco es la novia que lo refugió en Isidro Casanova.

Para la Justicia federal, con un investigación hoy a cargo del secretario Ignacio Calvi, “Pequeño J” habría estado en la casa donde se cometió el triple crimen en Villa Vaettone.

Lucas Contreras Alderete, abogado de "Pequeño J"
Lucas Contreras Alderete, abogado de "Pequeño J"

En su última apelación, el abogado aseguró que no existen riesgos procesales concretos para mantener a “Pequeño J” encerrado. También, que las pruebas en su contra no serían tan fuertes.

“La pretendida ubicación espacio-temporal de mi asistido descansa exclusivamente sobre relatos de terceros cuya credibilidad se encuentra seriamente comprometida. Ello ocurre, por un lado, respecto de manifestaciones provenientes de una coimputada —como la señora Celeste Magalí González Guerrero— quien podría tener un interés directo en mejorar su propia situación procesal; y, por otro, respecto de testimonios cuya identidad no fueron suficientemente individualizados circunstancia que impide un adecuado control de fiabilidad", afirmó.

En su pedido de excarcelación, el abogado también apuntó a la construcción mediática del caso. “Mi defendido fue sindicado como culpable sin sustento alguno, e incluso, con el devenir de los días su imagen trascendió a los medios de comunicación y fue expuesta sin ningún tipo de reparo”, apuntó.

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