Panamá busca proteger una de las últimas fortalezas naturales de Azuero ante sequías y contaminación

La propuesta convertiría al Cerro Canajagua en una Reserva Hidrológica para proteger ríos, bosques y zonas de recarga en la provincia de Los Santos.

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Los estudios técnicos advierten que la deforestación y el avance de potreros han afectado la capacidad de recarga hídrica de la zona. Tomada de MiAmbiente
Los estudios técnicos advierten que la deforestación y el avance de potreros han afectado la capacidad de recarga hídrica de la zona. Tomada de MiAmbiente

El Ministerio de Ambiente mantiene abierto el proceso de consulta pública para la propuesta de creación de la Reserva Hidrológica Cerro Canajagua, una iniciativa que busca establecer oficialmente los límites y la categoría de manejo de una de las zonas más importantes para la producción de agua en la provincia de Los Santos.

La propuesta forma parte de un proceso técnico que incluye la ampliación y actualización de la protección ambiental de este macizo montañoso ubicado entre los distritos de Las Tablas, Guararé y Macaracas.

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La iniciativa surge en un contexto marcado por crecientes preocupaciones sobre la disponibilidad de agua en la región de Azuero. De acuerdo con los documentos técnicos elaborados por MiAmbiente, el Cerro Canajagua constituye una de las principales áreas de recarga hídrica del sur de la península y alberga las nacientes de varios ríos fundamentales para el abastecimiento humano, la actividad agropecuaria y el desarrollo económico de la región.

El Cerro Canajagua alcanza una altitud aproximada de 830 metros sobre el nivel del mar y es considerado la principal reserva hídrica de la provincia de Los Santos.

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Desde sus laderas nacen importantes ríos como el Guararé, Oria, Estivaná, Perales, Cacao, Sario, Monagrillo, Valle Rico y Quema, cuyas aguas sostienen buena parte de la producción agrícola y ganadera de la provincia.

Ilustración del Cerro Canajagua (830m) con ríos. Gráficos informan su rol hídrico y agrícola en Los Santos.
La iniciativa surge en medio de preocupaciones por la disponibilidad de agua y los efectos del cambio climático en el Arco Seco panameño. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La propuesta establece que el área protegida adopte formalmente la categoría de Reserva Hidrológica, una figura que reconoce el valor estratégico de la zona como área de recarga, regulación y provisión de agua.

Según el borrador de resolución, la reserva abarcaría una superficie de 23.58 kilómetros cuadrados, equivalentes a más de 2,357 hectáreas distribuidas entre los distritos de Las Tablas, Guararé y Macaracas.

Uno de los principales objetivos de la consulta pública es informar a residentes, propietarios de tierras y autoridades locales sobre los alcances de la propuesta, recoger observaciones y garantizar la participación ciudadana en la toma de decisiones ambientales.

MiAmbiente sostiene que la medida permitirá fortalecer la protección de los recursos hídricos, la biodiversidad y los remanentes boscosos que todavía sobreviven en el macizo montañoso.

Las jornadas de consulta realizadas hasta el momento incluyeron encuentros comunitarios el 18 de abril en El Macano, el 23 de abril en Bayano y el 29 de abril en Espino Amarillo. Además, se efectuaron visitas puerta a puerta en comunidades como Mogollón y otros sectores cercanos. Según los informes oficiales, cerca de 60 personas participaron en estas actividades y expresaron una respuesta favorable a la iniciativa de conservación.

El proyecto responde también a la preocupación por los problemas de calidad del agua registrados en la cuenca del río La Villa desde 2025. Tomada de MiAmbiente
El proyecto responde también a la preocupación por los problemas de calidad del agua registrados en la cuenca del río La Villa desde 2025. Tomada de MiAmbiente

Detrás de la propuesta existe también una preocupación creciente por el deterioro ambiental de la zona. Los estudios técnicos señalan que la deforestación para la creación de potreros, la pérdida de cobertura vegetal y el avance de actividades agropecuarias han comenzado a afectar las cuencas altas de varios ríos.

Como consecuencia, algunos mantos acuíferos muestran señales de agotamiento y una menor capacidad para alimentar los cauces durante la temporada seca.

Los documentos advierten además sobre el impacto del denominado Arco Seco, una de las regiones más vulnerables del país frente a la sequía y al cambio climático. La pérdida de bosques ha contribuido al deterioro de los suelos, incrementando los procesos de erosión y compactación. A esto se suman los cambios en los patrones de lluvia que afectan la capacidad natural de recarga de los acuíferos.

Otro factor que ha elevado la preocupación de las autoridades es la crisis de contaminación registrada en la cuenca del río La Villa desde 2025. La resolución propuesta menciona que estos eventos evidenciaron la necesidad de adoptar medidas urgentes para garantizar tanto la calidad como la disponibilidad del agua proveniente de las montañas de Canajagua.

De aprobarse la nueva categoría de manejo, quedarían prohibidas actividades como la tala de bosques, la expansión de la frontera agropecuaria, la introducción de especies exóticas, la explotación minera y cualquier proyecto que altere el régimen hidrológico de los ríos y quebradas de la zona. También se reforzaría la protección de los bosques de galería y de las áreas de recarga hídrica consideradas esenciales para mantener los caudales de los ríos.

Un letrero de madera con "CANAJAGUA" grabado en mayúsculas, junto a un camino de tierra. Al fondo, árboles, colinas verdes y un cielo con nubes iluminadas por el sol.
La protección de Canajagua forma parte de una estrategia para conservar ecosistemas que trascienden los límites administrativos de Las Tablas, Guararé y Macaracas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los estudios elaborados por MiAmbiente destacan que Canajagua alberga además uno de los últimos remanentes de bosque premontano que sobreviven en la península de Azuero. En el área se han identificado especies de aves, mamíferos y árboles de alto valor ecológico, lo que convierte a la montaña en un refugio clave para la biodiversidad regional.

La consulta pública forma parte del proceso previo a la aprobación definitiva de la resolución que establecería la Reserva Hidrológica Cerro Canajagua. Para las autoridades ambientales, la iniciativa representa una de las acciones más importantes para asegurar la protección del agua en el sur de Azuero frente a las presiones del cambio climático, la deforestación y el crecimiento de las actividades humanas en la región.

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