Hernán Boveri pidió su sobreseimiento en la causa por robo de propofol en el Hospital Italiano: “Mi carrera es intachable”

El anestesista, procesado por administración fraudulenta, presentó un recurso ante el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 47. Su defensa cuestionó la falta de pruebas en su contra

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Delfina Lanusse y Hernán Bovieri, los imputados por el uso de fármacos para fiestas del Hospital Italiano
Hernán Bovieri, el anestesista procesado en la causa por el robo de propofol del Hospital Italiano

Hernán Boveri, quien fue procesado la semana pasada por el supuesto robo de propofol en el Hospital Italiano, apeló la decisión judicial y pidió que se revoque la medida.

Su defensa presentó este jueves el recurso ante el juez Javier Sánchez Sarmiento y solicitó que se dicte la falta de mérito o, de manera alternativa, el sobreseimiento.

Según la apelación, a la que accedió Infobae a través de fuentes cercanas al caso, el procesamiento dictado el 10 de abril “carece del sustento probatorio y argumentativo” que exige la ley.

En el escrito, la defensa de Boveri sostuvo que el fallo es autocontradictorio y arbitrario. En ese sentido, señala que la resolución sostiene que los hechos están probados, pero en distintos pasajes reconoce que no existe prueba concreta sobre la modalidad, el origen del propofol y el supuesto perjuicio al hospital.

De acuerdo con el texto, “no se exponen hechos ciertos, concretos y debidamente acreditados, sino conjeturas, inferencias y apreciaciones subjetivas acerca de escenarios eventuales”.

También se remarca que el juez admite que la modalidad de la supuesta sustracción no está esclarecida y que el propio hospital informó que no hay diferencias de stock.

Murio Jorge Lanata - Hospital Italiano
El Hospital Italiano (RS Fotos)

El recurso también cuestiona la oportunidad del procesamiento. La defensa considera que la decisión fue “prematura”, al dictarse cuando todavía hay pruebas pendientes de producción, como el análisis de dispositivos electrónicos secuestrados.

Afirma que la única consecuencia procesal válida en ese punto de la causa era dictar la falta de mérito y continuar con la investigación para incorporar toda la prueba, incluido el descargo de Boveri.

Otro de los cuestionamientos está dirigido hacia a la prueba testimonial. El escrito advierte que toda la imputación contra Boveri se apoya en testigos de oídas, principalmente en relatos que se originan en una misma persona y se transmiten de manera indirecta.

“La reiteración no subsana la ausencia de percepción directa”, sostiene la defensa. Según el recurso, ninguno de los testigos declaró haber presenciado hechos vinculados al robo del propofol y la información circuló por cadenas de versiones, lo que, en su opinión, debilita el fundamento de la acusación.

Una mano enguantada de azul administra Propofol blanco de una jeringa grande a una vía intravenosa en el brazo de un paciente, cubierto por una bata quirúrgica
Un profesional médico administra propofol intravenoso a un paciente para inducir la anestesia previa a una cirugía de mano

La defensa también objetó el carácter conjetural de la imputación y la falta de una reconstrucción fáctica precisa, advirtiendo que el expediente no describe con claridad cuál es el hecho concreto que se le atribuye a Boveri, ni sus circunstancias de tiempo, modo y lugar.

El representante legal del anestesista sostiene así que esto afecta el derecho a la defensa en juicio, ya que ubica a su cliente en la obligación de probar hechos negativos.

Por otro lado, planteó además que la figura de administración fraudulenta fue aplicada de manera incorrecta.

En este caso, considera que el fallo no identifica un perjuicio patrimonial concreto ni acredita que Boveri tuviera la calidad de administrador de los bienes del hospital, sino que solo tenía acceso a los insumos en el marco de su trabajo como anestesista.

“Sin perjuicio no hay defraudación por administración fraudulenta. Y sin la calidad de administrador, tampoco”, dice el texto.

Numerosas ampollas y viales de vidrio, transparentes y ámbar, sobre una encimera de granito moteado. Al fondo, azulejos blancos con decoraciones y una cocina
Varios medicamentos en ampollas y viales, incluyendo propofol y fentanilo, que fueron hallados en el departamento del enfermero fallecido de Palermo

En el tramo final de la apelación, la defensa rechazó también el monto del embargo dispuesto sobre los bienes de Boveri, fijado en más de $70 millones. Respecto a ello, subrayó que no existe un cálculo concreto del supuesto daño, ni se determinó la maniobra que habría dado origen a ese perjuicio, por lo que la cifra carece de sustento en las constancias del expediente.

En su descargo presentado luego de negarse a declarar durante la indagatoria, Boveri había negado las acusaciones y aseguró que la causa “nació de rumores y carece de pruebas directas”.

También explicó que las jeringas halladas en su domicilio eran para suministrar medicación a su perro, bajo tratamiento oncológico.

“Jamás tuve un conflicto con ninguna institución. Jamás enfrenté un cuestionamiento ético ni disciplinario de ningún tipo. Mi carrera es intachable”, afirmó.

Además, reconoció la relación sentimental con Delfina Lanusse, señaló que fue consensuada y sostuvo que el vínculo se mantuvo en reserva por motivos personales, negando cualquier situación de violencia o riesgo para su colega.

Delfina Lanusse sonríe a la cámara con la cabeza inclinada, apoyándose en un árbol en una calle urbana con edificios y autos estacionados
Delfina Lanusse, también procesada en la causa

Por ahora, la causa sigue en trámite y el procesamiento continúa vigente, a la espera de la decisión de la Cámara Nacional de Apelaciones.

Con información de Omar Lavieri