“Me arruinó la vida”: habló la joven que perdió un ojo al ser baleada por un policía de Córdoba en su propia casa

Esta semana, la Justicia de Córdoba elevó la causa a juicio. Aún quedan por definir las fechas en las que se celebrarán las audiencias

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Una menor perdió el ojo tras ser herida con un arma no letal por un policía de Córdoba 2

Después de que se confirmó que el policía de Córdoba que provocó que una menor de edad perdiera el ojo al haberla baleado con un arma no letal irá a juicio, la joven de 17 años aseguró que solo busca justicia por lo ocurrido. “Tengo que estar fuerte por mi hija”, remarcó.

Todo ocurrió el 8 de junio de 2025, cuando un patrullero se presentó en el barrio Zepa para detener a dos hombres de 37 y 22 años, que habían sido acusados de apedrear colectivos. Según informó el Ministerio de Seguridad cordobés, las detenciones desencadenaron un enfrentamiento entre vecinos y agentes.

A modo de repeler los ataques, el personal había utilizado armas no letales para dispersar a la gente. En ese contexto, el subinspector Fabricio Vergaras Figueroa disparó un fusil Byrna, un arma que lanza balines de gas pimienta, contra la menor de edad.

Durante una entrevista para Arriba Córdoba, la joven recordó que se encontraba en su habitación acompañada por su hija de tres años cuando los gritos de su hermano desde el exterior la alertaron. Al asomarse por la ventana, lo vio entrar a la vivienda seguido de un agente policial.

El momento en el que
El momento en el que el acusado habría disparado contra la menor de edad

Según su testimonio, el oficial ingresó al domicilio y lanzó gas pimienta dentro, sin justificación aparente, y además se habría burlado en ese momento. “El policía me echa gas pimienta y empieza a reírse”, declaró la víctima, tras mencionar que su madre había intentado averiguar la causa del operativo, pero no recibió explicaciones.

Pero el ataque no terminó allí, debido a que la joven detalló que el acusado se detuvo en la vereda de su casa antes de disparar en repetidas ocasiones hacia el interior. En ese momento, llegó a contar al menos “como diez disparos” previos a ser atacada. Finalmente, indicó que le había disparado dos veces y que una de las balas le impactó en el ojo izquierdo.

“A mí lamentablemente me arruinó la vida, pero soy fuerte, tengo que estar fuerte para mi hija”, aseguró la menor de edad sobre el impacto que tuvo el incidente. No obstante, aclaró: “Quiero que se haga justicia y que pague lo que tenga que pagar, no quiero más nada”.

Luego de que se cerrara la etapa de investigación, el juez Carlos Rubén Lezcano, del Juzgado de Control Nº 5, avaló la acusación por lesiones graves agravadas por abuso funcional y falsedad ideológica en contra de Vergaras Figueroa. Así, resolvió elevar la causa a juicio, pese a que rechazó clasificar el caso como violencia institucional policial.

Desde la fuerza de seguridad,
Desde la fuerza de seguridad, abrieron un sumario en contra del subinspector (Córdoba Turismo)

Previo a esto, la defensa del agente había solicitado que el hecho fuera recaratulado como lesiones culposas, pero el magistrado desestimó el pedido. Sin embargo, restaría la posibilidad de que las partes apelen la decisión ante la Cámara de Acusación.

La sentencia que derivaría de la instancia oral también definiría la situación del subinspector en la fuerza de seguridad, quien permanece en libertad pero con un sumario administrativo abierto por el Órgano de Control Disciplinario.

Según la información publicada por La Voz del Interior, el pedido fue presentado por el fiscal Andrés Godoy, quien consideró que estaba probado que la joven había sufrido una lesión irreversible. Asimismo, la defensa de la joven, representada por Carlos Nayi apuntó que “hubo clara intención de disparar“.

En este sentido, el letrado indicó que si bien se trataba de un “arma de baja letalidad”, sostuvo que “hay un protocolo de cómo debe ser utilizada, pero disparó a menos de tres metros”. Incluso, explicó que el cargo por falsedad ideológica tiene sustento en que “mintió, en un instrumento público dijo que no había heridos, que no había daños, ocultando un hecho de extrema gravedad”.

Otro de los detalles reprochados por la familia de la víctima fue la falta de contención y auxilio por parte de las fuerzas de seguridad. “Yo le solicité a la policía, al compañero que estaba dentro del móvil, que me auxiliara porque mi hija estaba sangrando y no tuve esa ayuda. Nos dejaron solas“, aseguró la madre de la menor.