Violación en Miramar: intensa búsqueda del sospechoso y las cámaras de seguridad clave que analiza la Justicia

La ciudad intensificó los operativos para encontrar al agresor sexual de la adolescente de 16 años. El hecho ocurrió en la madrugada del jueves, a la salida de un boliche

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La ciudad de Miramar
La ciudad de Miramar

Un importante operativo de seguridad se desarrolla por estas horas en la ciudad balnearia de Miramar para encontrar al hombre de 30 años acusado de violar en la playa a una adolescente de 16. El hecho que investiga la Justicia ocurrió durante la madrugada del jueves, a la salida de un boliche ubicado a metros del muelle.

La causa está en manos del fiscal Rodolfo Moure. Según supo Infobae de fuentes del municipio de General Alvarado, a raíz de la denuncia, las autoridades comunales se pusieron en contacto con el funcionario judicial y ofrecieron las imágenes de las cámaras de seguridad de la ciudad para identificar al agresor sexual, que ya fueron entregadas.

Entre el material fílmico que por estas horas analiza la Justicia hay grabaciones de al menos tres dispositivos que podrían ser clave para reconstruir el hecho. Son de cámaras que están ubicadas en las calles 37, 33 y 31, en las inmediaciones de la zona donde ocurrió el abuso denunciado. Estas podrían haber captado algún momento previo o posterior de la secuencia.

“Lo que sucede es que durante la noche el sector de la arena (donde habría sido el abuso) no está iluminado”, aseguró una fuente del caso a Infobae, adelantando que es probable que el hecho en sí no haya quedado registrado.

Patrullajes del operativo Sol a
Patrullajes del operativo Sol a Sol

También pusieron a disposición las filmaciones de diferentes cámaras distribuidas en distintas partes de la ciudad, las cuales son importantes para seguir el rastro del presunto abusador tras la fuga. “El rango de búsqueda es muy amplio”, aseguraron a este medio.

En el mismo sentido, desde el municipio coordinaron patrullajes intensos en Miramar con las autoridades del operativo de verano Sol a Sol -a cargo de la provincia de Buenos Aires- y con la jefatura local.

Sobre la investigación, el fiscal trabaja principalmente en la descprición del atacante aportada tanto por la víctima como por su amigo y principal testigo, que estuvo con ella al momento de la agresión sexual, según detalla la denuncia.

El joven, de la misma edad que la adolescente, también habría sido amenazado y obligado a desnudarse en la playa por el presunto violador. Además, siempre de acuerdo al reporte policial, él habría forcejeado luego con el sospechoso hasta que este le sacó su celular para evitar que pida ayuda.

Tras el hecho, tanto la chica de 16 como su amigo, corrieron hasta la calle donde se encontraron con un patrullero que vigilaba la zona y le contaron lo ocurrido. Luego hicieron la denuncia y la víctima fue atendida en el hospital municipal, tal como indica el protocolo para casos de abuso.

El caso

El dramático episodio que se dio a conocer en las últimas horas ocurrió el jueves por la madrugada, cuando la joven se encontraba por la zona de los boliches de la ciudad. Fue en una pequeña zona de playa ubicada en la intersección de la Costanera y calle 33, lejos de los balnearios.

La víctima, turista oriunda de Recoleta, estaba con su amigo cuando un hombre de unos 30 años los interceptó de forma imprevista. El agresor tenía un arma blanca tipo “cuchillo o navaja”, según se detalla en la presentación policial. Así los amenazó e impidió que pudieran escapar.

Cuando logró reducirlos, el atacante obligó a los dos adolescentes a tirarse en la arena bajo amenazas y cometió el abuso sexual contra la joven. Tras consumar el ataque, el hombre forcejeó con el otro adolescente, les sacó el celular a ambos para que no pudieran llamar a la policía y escapó a pie. Los teléfonos los habría arrojado a pocos metros.

Según la reconstrucción realizada por los investigadores, una vez que el joven logró desatarse, buscó ayuda y alertó a personas que transitaban por la zona. Minutos después, una patrulla policial llegó al lugar y activó el protocolo para este tipo de delitos: preservó el lugar, dio aviso inmediato a la Fiscalía Descentralizada de la ciudad y derivó a la víctima de abuso al hospital municipal de Miramar.

En el centro de salud, la adolescente recibió atención médica y fue puesta bajo la supervisión de un equipo interdisciplinario especializado en víctimas de abuso sexual, que incluyó acompañamiento psicológico y las intervenciones médicas estipuladas para estos casos.